Por: Jonah Engel Bromwich y Alexandra Alter.   18 enero

En sus 25 años de matrimonio con Jeff Bezos, MacKenzie Bezos ha sido una embajadora leal de Amazon, la empresa que hizo de ellos la pareja más rica del mundo.

Fue una parte integral de la historia del origen de la empresa: en 1994 manejó hasta Seattle mientras Jeff Bezos iba en al asiento del copiloto, trabajando en el plan de negocios de la empresa naciente. Fue la primera contadora de Amazon y estuvo involucrada en su transformación de una pequeña librería en línea al gigante del comercio electrónico que es el día de hoy, la segunda empresa en la historia de Estados Unidos con un valor superior al billón de dólares.

MacKenzie Bezos, de 48 años, es novelista. Sin embargo, Amazon ha definido casi toda su imagen pública. El anuncio que se dio esta semana sobre el divorcio de la pareja puede cambiar esta situación en el futuro próximo.

Durante las décadas pasadas, mientras crecía Amazon, MacKenzie Bezos apareció con su marido en algunos eventos de alto perfil, entre ellos la fiesta de los Óscar que organiza Vanity Fair y la entrega de los premios Golden Globe; en 2012, fue anfitriona de la Met Gala (Amazon también financió el evento). Sin embargo, en general, MacKenzie Bezos ha cuidado su privacidad, y prefirió enfocarse en la escritura y en sus hijos. No fue posible contactarla para que comentara sobre este artículo.

MacKenzie Bezos, de 48 años, es novelista. Sin embargo, Amazon ha definido casi toda su imagen pública.
MacKenzie Bezos, de 48 años, es novelista. Sin embargo, Amazon ha definido casi toda su imagen pública.
‘El ratón de biblioteca’

MacKenzie Tuttle, una novelista en ciernes, conoció a su marido en D. E. Shaw, un fondo de cobertura de Nueva York donde Jeff Bezos, un licenciado en ciencias de la computación, se había convertido en vicepresidente sénior.

MacKenzie Bezos le dijo a Vogue que había tomado el puesto de asistente administrativa para pagar las cuentas mientras trabajaba en sus novelas, pero pronto se enamoró de la risa del hombre que trabajaba en la oficina de al lado. En palabras de MacKenzie Bezos durante una entrevista de 2013 con Charlie Rose: “Fue amor a primera oída”.

Después de salir durante tres meses, se comprometieron; se casaron poco después en un complejo vacacional de West Palm Beach, Florida. Jeff Bezos tenía 30 años; MacKenzie Bezos, 23.

A menudo se describía a sí misma como una introvertida estudiosa, en especial al compararse con Jeff Bezos, un empresario fanfarrón de una extravagancia expansiva cuyo principal deseo romántico era conocer a alguien “capaz”, de acuerdo con lo que le comentó a Wired en 1999, seis años después de su boda.

Las ambiciones literarias de MacKenzie Bezos comenzaron a temprana edad. De acuerdo con entrevistas y su biografía de autor en Amazon, empezó a escribir en serio a la edad de 6 años, cuando terminó una novela infantil de 142 páginas titulada “The Book Worm” (El ratón de biblioteca).

En Princeton, estudió escritura creativa con la novelista ganadora del Premio Nobel Toni Morrison, quien la contrató como asistente de investigación para la novela “Jazz” de 1992 y la presentó con su agente literaria, Amanda Urban, una representante que goza de gran influencia.

Después de graduarse de Princeton en 1992, seis años después de que Jeff Bezos se graduara de la misma universidad, MacKenzie Bezos tomó el trabajo que la presentó con el futuro titán del comercio electrónico. La pareja se casó en 1993 y se mudó a Seattle en 1994, el mismo año que Amazon fue registrada.

Embajadora de Amazon

MacKenzie Bezos, quien vivió primero con su esposo en una casa rentada de un suburbio ubicado al este de Seattle, se involucró mucho en el negocio desde sus inicios: además de trabajar como contadora, ayudó en la lluvia de ideas para encontrar el nombre de la empresa e incluso se encargó de enviar algunos de los primeros pedidos mediante UPS, de acuerdo con “The Everything Store", el libro de Brad Stone sobre Amazon.

“Claramente su voz era escuchada durante los primeros años”, comentó Stone en una entrevista para este artículo.

En 1999, se mudaron a una mansión de $10 millones situada en Medina, Washington, y se embarazó de su tercer hijo. A medida que acumulaba una fortuna con rapidez, la familia Bezos se esforzó por conservar las formas de la normalidad.

MacKenzie Bezos solía llevar a sus cuatro hijos a la escuela en un auto Honda, y después dejaba a Jeff Bezos en la oficina, escribió Stone.

Cuando floreció la empresa, MacKenzie Bezos mantuvo distancia para concentrarse en su familia y sus ambiciones literarias.

Tardó una década en terminar su primera novela, la cual escribía a menudo desde temprano en la mañana, y firmó con la agente literaria de su mentora, Urban.

“The Testing of Luther Albright”, el cual fue publicado por Harper en 2005 y en general recibió una buena acogida de la crítica, cuenta la historia de un ingeniero cuya vida profesional y hogareña se comienza a desmoronar en la década de 1980. En una reseña de The New York Times, Kate Bolick dijo que la novela “absorbe de una forma sigilosa”.

Sin embargo, hasta cierto punto es probable que el alto perfil de su esposo haya complicado la carrera literaria de Bezos, pues en la historia reciente tal vez ha sido el individuo que más ha transformado y en ocasiones desestabilizado el negocio de la venta de libros. Muchas librerías, editoriales y agentes independientes culpan a Amazon de haber construido un monopolio que ha dejado sin trabajo a las tiendas independientes y representa una amenaza funesta para las otras cadenas prósperas como Barnes & Noble.

Un divorcio multimillonario

Los Bezos eran la pareja más rica del mundo; su divorcio se dará en un nivel de riqueza que casi no tiene precedentes. Ha habido divorcios multimillonarios, como el de Steve y Elaine Wynn, quienes eran dueños de casinos y, por supuesto, los empresarios del sector tecnológico han entrado y salido de las cortes de divorcios: el más notable, Larry Ellison, uno de los cofundadores de Oracle quien se ha casado y divorciado cuatro veces.

Sin embargo, nunca se ha visto el divorcio de una pareja que valga un estimado de $137.000 millones, y Jeff y MacKenzie Bezos valen eso.

Se sabe poco del acuerdo financiero de la pareja. Los divorcios son regidos por las leyes estatales, y la residencia principal y los negocios principales de los Bezos están en Washington, un estado de bienes gananciales donde un ingreso que se ganó o una riqueza que se creó durante el matrimonio se debe dividir en partes iguales entre los cónyuges.

No obstante, es poco probable que Jeff y MacKenzie Bezos se adhieran a tal lineamiento de una manera predecible. Si se dividieran los activos en partes iguales, Jeff Bezos podría perder la mitad del 16,1% de las acciones que posee en Amazon.

William Zabel, un socio fundador del despacho jurídico Schulte Roth and Zabel, quien ha manejado muchos casos de divorcio de alto perfil, señaló que creía que era casi seguro que los Bezos negociaran para dividir el valor de las acciones de Amazon sin que Jeff Bezos perdiera la influencia que podría necesitar. La vigencia del acuerdo sería parte de las negociaciones.