Por: Adam Satariano.   12 diciembre, 2018

Düsseldorf, Alemania. Guido Goebel dejó de conducir para Uber hace tres años cuando la empresa se fue de Düsseldorf, su ciudad de origen en Alemania, después de un enfrentamiento con los reguladores.

Hace varias semanas, este servicio de transporte volvió a comunicarse con él. Uber le dijo a Goebel que iba a regresar a Düsseldorf y le ofreció un incentivo de 500 euros, o como $560, si cumplía con algunos objetivos de conducción con su vehículo.

“Está bien. Tengo trabajo”, comentó Goebel, quien se había empleado como chofer de pacientes para sus citas médicas, y estaba al volante de un Mercedes Benz Clase C. “La gente se alegra de que Uber esté aquí”.

Düsseldorf es el punto de partida de los esfuerzos de Dara Khosrowshahi, director ejecutivo de Uber, por reiniciar su empresa en Alemania antes de empezar a cotizar en bolsa el próximo año. Cuando Uber volvió a entrar a esta ciudad de 600.000 habitantes el mes pasado, fue su primera expansión en Alemania desde 2015, año en que salió de todas las ciudades, a excepción de Berlín y Múnich.

En 2015, el comportamiento impetuoso de Uber en manos de su antiguo director ejecutivo, Travis Kalanick, había tensado su relación con los reguladores alemanes y finalmente la empresa se vio obligada a retirarse. Ahora, está de regreso con una estrategia diferente: en vez de meterse a la fuerza desafiando las reglas nacionales y municipales en lo relativo al transporte, ahora las respeta.

La antigua estrategia sin trabas ni condiciones “evidentemente no funcionó”, y ahora el producto está “diseñado especialmente para el mercado”, señaló Christoph Weigler, gerente general de Uber en Alemania.

Prueba de fuego

Alemania es una prueba para saber si Khosrowshahi realmente puede apuntalar el negocio de Uber en los lugares en que ha tenido una historia difícil. Desde que asumió el cargo el año pasado, ha retirado el servicio de áreas poco rentables como el Sudeste Asiático y Rusia a fin de recortar las pérdidas de la empresa, que ascendieron a $1.070 millones en el tercer trimestre.

Pero Khosrowshahi también debe demostrar un crecimiento antes de que Uber comience a cotizar en bolsa el próximo año, en lo que probablemente sería una de las ofertas públicas en tecnología más grandes de la historia. Por lo tanto, se está volviendo a concentrar en Europa, donde la empresa normalmente puede cobrar tarifas más altas.

Es probable que sea difícil el camino de regreso a Europa. En Londres, el mayor mercado europeo de Uber, la empresa se defendió de algunos intentos de revocar su licencia, pero ahora está envuelta en un litigio que la obligaría a pagar un salario mínimo y ofrecer vacaciones a los conductores, quienes son trabajadores independientes.

En España, los operadores de taxis han presionado con éxito a los políticos para que limiten la cantidad de autos de Uber que circulan en las calles. Las reglas en Italia tampoco han permitido que la empresa tenga mucha presencia ahí.

“Han identificado a la Europa continental como una de sus principales áreas de crecimiento, pero otra vez se están dando cuenta de que no es fácil incursionar en el extranjero”, comentó Nils Stieglitz, presidente y director ejecutivo de la Escuela de Finanzas de Frankfurt, quien ha dado seguimiento al negocio de Uber.

Alemania es un trofeo especial porque es la cuarta economía más grande del mundo y la más grande de Europa, la cual tiene varias ciudades densamente pobladas y una población acaudalada y experta en tecnología digital.

Sin embargo, en este país las reglas para las licencias son muy confusas, lo que dificulta contratar a conductores independientes. Alemania requiere que los conductores aprueben exámenes de salud y de manejo, así como que reciban una licencia comercial que incluya un examen de contabilidad. Otra regla obliga a los conductores a regresar a una base entre un viaje y otro, lo cual limita la cantidad de viajes que se pueden hacer. También está prohibido el servicio de vehículos compartidos.

El año pasado, Khosrowshahi visitó dos veces Alemania con el fin de disculparse por el comportamiento anterior de la empresa y ejercer presión para que cambiaran algunas de las reglas del transporte. En una señal alentadora para Uber, el gobierno mencionó en marzo que actualizaría su política de transporte, aunque las deliberaciones podrían tardar años.

“Pensamos que aún existen algunos aspectos del reglamento que se podrían ajustar para que nuestro modelo pueda ampliarse un poco más”, afirmó Pierre-Dimitri Gore-Coty, director de operaciones de Uber en Europa.

Christoph Weigler, Uber's general manager in Germany, in Munich, Germany, Nov. 5, 2018. Uber retreated from many towns in Germany in 2015 after battling regulators. Now the ride-hailing company has re-entered the city of Düsseldorf. (Louisa Marie Summer/The New York Times)
Christoph Weigler, Uber's general manager in Germany, in Munich, Germany, Nov. 5, 2018. Uber retreated from many towns in Germany in 2015 after battling regulators. Now the ride-hailing company has re-entered the city of Düsseldorf. (Louisa Marie Summer/The New York Times)
Nuevo panorama

Mientras Uber espera los cambios en las reglas, se ha asociado con algunos servicios privados de autos y algunos operadores de taxis que ya poseen las licencias y los conductores requeridos. Tiene planeado introducir bicicletas eléctricas en Berlín, la primera ciudad fuera de Estados Unidos donde estarán disponibles las bicicletas de Uber, y en algún momento iniciar en Alemania su servicio de reparto de comida.

No obstante, mientras Uber intenta introducirse cada vez más en Alemania después de una pausa de tres años, también enfrenta una mayor competencia. Un servicio de BMW, DriveNow, permite que mediante una aplicación la gente rente un auto para viajes cortos en ciudades como Berlín. Moia, una subsidiaria de Volkswagen, está probando en Hamburgo un servicio de transporte compartido en autobús. También se utiliza ampliamente MyTaxi, una aplicación de envío de taxis, propiedad de Daimler.

Además, existen competidores que están creciendo muy rápido, como Taxify, el cual ofrece viajes en algunas ciudades europeas.

“Es muy difícil para ellos competir en tantos frentes al mismo tiempo”, comentó acerca de Uber Markus Villig, director ejecutivo de Taxify. Señaló que Uber “se verá en aprietos”, a menos que pueda lograr cambios importantes en las reglamentaciones alemanas.

Incluso después de regresar a Düsseldorf, Uber ha encontrado un obstáculo: los taxistas. Aunque la empresa ha intentado trabajar con operadores de taxis, decenas de ellos protestaron afuera de la oficina de Uber el mes pasado, tocando el claxon y provocando un caos vial.

Dennis Klusmeier, director de Taxi Düsseldorf, la empresa más grande de envío de taxis de la ciudad, afirmó que los conductores de Uber no cumplen con la ley que requiere que los choferes de alquiler privado regresen a una central entre un viaje y otro. Portando un libro de derecho que describía las reglas de transporte alemanas, Klusmeier mencionó que estaba analizando llevar a cabo una impugnación legal.

“A los alemanes nos gustan los libros de derecho”, bromeó.

Ufuk Demirel, un conductor de Uber en Düsseldorf quien hizo más de 300 viajes el mes pasado, comentó que recientemente un taxista se le había cerrado para bloquearle el paso. La policía de Düsseldorf señaló que se habían reportado seis incidentes entre los conductores de Uber y de taxis, incluyendo uno en el que los taxistas obligaron a detenerse a un conductor de Uber para insultarlo y amenazarlo.

Más allá de los conflictos con los taxistas, Uber tiene que darse a conocer con los clientes. Hay alrededor de cien autos de Uber en las calles de Düsseldorf, y la espera para viajar en uno de ellos puede ser larga. Al preguntarle a la gente de la ciudad si alguna vez ha usado la aplicación, la mayoría de las veces solo se encoge de hombros.

“No es tan popular”, comentó Dennis Zimney, quien trabaja en un hotel del centro. “La mayoría de la gente no conoce Uber”.

“Han identificado a la Europa continental como una de sus principales áreas de crecimiento, pero otra vez se están dando cuenta de que no es fácil incursionar en el extranjero”, comentó Nils Stieglitz, presidente y director ejecutivo de la Escuela de Finanzas de Frankfurt, quien ha dado seguimiento al negocio de Uber.