Por: Nathaniel Popper.   31 julio
La velocidad con la que un ejecutivo de Silicon Valley pasó de destituido a director de una nueva empresa, es uno de los más claros ejemplos de la rapidez con que la industria de la tecnología está superando las acusaciones de acoso sexual.
La velocidad con la que un ejecutivo de Silicon Valley pasó de destituido a director de una nueva empresa, es uno de los más claros ejemplos de la rapidez con que la industria de la tecnología está superando las acusaciones de acoso sexual.

En setiembre, el consejo de la sociedad prestamista en línea Social Finance despidió a su director ejecutivo, Mike Cagney, después de acusaciones de conducta sexual inapropiada.

Una investigación por parte del consejo ayudó a tomar la decisión después de que se revelara que Cagney estaba involucrado sentimentalmente con una empleada, aunque antes les había dicho a los directores que no tenía ninguna relación extramarital en la empresa, según cuatro personas que saben sobre las deliberaciones. Años atrás, Cagney también le había prometido al consejo que no tendría amoríos con empleadas después de que se enteraron de otra relación, comentaron.

Sin embargo, a tan solo meses de que Cagney saliera de SoFi, dos inversionistas de capital de riesgo que habían estado en el consejo de la empresa y conocían muchos detalles de sus actos invirtieron $17 millones en su nueva empresa emergente, llamada Figure. Desde entonces, Cagney ha recaudado otros $41 millones de otras personas para la sociedad prestamista emergente, que comenzará operaciones pronto.

La veloz recuperación de Cagney —pasar de destituido a director de una nueva empresa le tomó cuatro meses— es uno de los más claros ejemplos de la rapidez con que la industria de la tecnología está superando las acusaciones de acoso sexual que arrasaron con Silicon Valley y muchas otras industrias durante el año pasado.

Además de Cagney, de 47 años, otros emprendedores e inversionistas de Silicon Valley que perdieron sus trabajos durante el movimiento #YoTambién también están regresando. Steve Jurvetson, un inversionista que dejó su sociedad de capital de riesgo DFJ el otoño pasado después de una investigación en torno a su mala conducta en el lugar de trabajo, está de regreso con un nuevo fondo de inversiones. Además, Justin Caldbeck, otro capitalista de riesgo, ha resurgido con conferencias públicas acerca de lo que aprendió lidiando con acusaciones de acoso sexual.

El ecosistema de las empresas emergentes de Silicon Valley, donde el dinero abunda y muchas personas están dispuestas a apostar en inversionistas y emprendedores experimentados, está permitiendo su resurgimiento. En esas situaciones, lo que sucedió en el pasado —aunque sea uno muy reciente— a menudo se vuelve un factor marginal, dijo Nicole Sanchez, directora ejecutiva de Vaya Consulting, una empresa en Berkeley, California, que asesora a las empresas tecnológicas en el tema de la inclusión.

“La mentalidad con que los grandes empresarios hacen negocios se basa en que nada es personal”, dijo Sanchez. “Se trata más bien de saber si se puede hacer dinero. En realidad no importa quién resulta lastimado”.

“Ya cambié”

Cagney dijo en una entrevista el viernes 27 de julio anterior que había sido un error mentirle al consejo de SoFi y tener dos relaciones con empleadas. Dijo que le había tomado varios meses convencer a sus inversionistas de que había cambiado.

“Hubo un proceso relativamente largo para que entendieran cuál era mi forma de procesarlo: ‘¿De verdad aprendí una lección con lo sucedido en SoFi? ¿Realmente intentaría hacer las cosas de manera distinta?’”, comentó.

Sin embargo, Cagney dijo que jamás le había prometido al consejo de SoFi que no tendría otra relación en el lugar de trabajo y rebatió que el consejo lo hubiera expulsado el año pasado. Dijo que había renunciado y podría volver a unirse al consejo de SoFi en cualquier momento porque es uno de los accionistas más grandes de la empresa.

SoFi rechazó hacer comentarios.

Los dos miembros del consejo de SoFi que financiaron la nueva empresa de Cagney fueron David Chao de DCM Ventures y Steve Anderson de Baseline Ventures. Ambos se fueron del consejo de SoFi.

Anderson no respondió a peticiones para hacer comentarios. Mediante una declaración, Chao, quien se ha unido al consejo de Figure, dijo que había presionado a Cagney acerca de lo que haría de manera distinta y estaba convencido de que el emprendedor estaba creando un lugar de trabajo en el que “se escucha y se trata de manera justa a todos los empleados, punto. Creemos que aprendió de sus errores genuinamente”, agregó.

No hay un acuerdo claro acerca de cómo los negocios deben abordar la reintegración de personas después de conducta sexual inapropiada, y cada caso tiene sus propias dificultades. Sin embargo, Joan C. Williams, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de California, dijo que los inversionistas que financiaron la nueva empresa de Cagney a pesar de estar conscientes de sus problemas previos estaban arriesgándose mucho.

“La mentalidad con que los grandes empresarios hacen negocios se basa en que nada es personal. Se trata más bien de saber si se puede hacer dinero. En realidad no importa quién resulta lastimado”, dijo Nicole Sanchez, directora ejecutiva de Vaya Consulting, una empresa en Berkeley, California, que asesora a las empresas tecnológicas en el tema de la inclusión.

“¿Alguien que ha creado un entorno de trabajo increíblemente hostil y le mintió a su consejo después de hacer lo que explícitamente prometió no repetir debe ser contratado como director ejecutivo?”, preguntó Williams. “A mí no me parece lógico”.

Cagney ayudó a fundar Social Finance en el 2011 para refinanciar préstamos universitarios en línea. La empresa emergente creció rápidamente y ha obtenido una valuación de más de $4.000 millones, proporcionando grandes beneficios en papel para sus primeros inversionistas.

Un año después de la creación de SoFi, el consejo de la empresa supo del comportamiento personal de Cagney. En el 2012, el consejo llegó a un acuerdo con una asistente ejecutiva que había recibido mensajes de texto sexualmente explícitos de Cagney, según reportó anteriormente The New York Times.

El consejo se enteró, por otro lado, que Cagney tenía una relación en ese entonces con una mujer en el departamento de mercadotecnia de SoFi, según dijeron las personas a las que se informó sobre las deliberaciones, quienes rechazaron ser identificadas porque los detalles son confidenciales.

Después de que Cagney reconoció la relación con la mujer en el departamento de mercadotecnia, prometió al consejo que no haría nada parecido de nuevo, dijeron tres de las personas. Algunos empleados se refirieron al acuerdo como “el juramento de fidelidad” de Cagney.

Varios exempleados de SoFi le dijeron a The Times el año pasado que las acciones del consejo en torno al acuerdo no evitaban la extensión de una cultura tóxica en la empresa. El año pasado, el consejo de SoFi comenzó una investigación interna después de que fueran generalizadas las demandas contra exempleados por supuesto acoso sexual en la oficina satélite de la empresa al norte de San Francisco. La firma de abogados Sullivan & Cromwell llevó a cabo la investigación.

Como parte de la investigación, el comportamiento de Cagney rápidamente quedó bajo escrutinio. En ese entonces, negó a los miembros del consejo y el personal que estuviera en una relación íntima con otra persona en la empresa que no fuera su esposa, quien también trabajaba en SoFi, dijeron las personas que supieron sobre el proceso.

“Candidata prometedora”

Cagney cambió sus declaraciones después de que Sullivan & Cromwell le dijeron al consejo que había mucha evidencia —correos electrónicos, recibos de hotel y los manifiestos de vuelos en jets privados— de que había utilizado los recursos de la empresa para tener una relación sentimental con una empleada, dijeron las personas. Cagney dijo que antes había sugerido a esa empleada como una candidata prometedora para el puesto de financiera en jefe.

Desde entonces, SoFi ha llegado a un acuerdo respecto de la demanda acerca de la oficina satélite. Cagney dijo el viernes 27 de julio que era responsable de una “cultura de resolver las cosas” que había provocado algunas “circunstancias indómitas”. Agregó que le mintió al consejo “para proteger a las personas involucradas”.

Después de la salida de Cagney, a SoFi le costó varios meses retomar su camino. Este año, la empresa contrató a un nuevo director ejecutivo, Anthony Noto. Hace poco agregó a dos mujeres a su consejo. SoFi también estableció una política ética que prohíbe explícitamente las relaciones íntimas entre supervisores y subordinados.

Cagney retomó el camino más rápidamente. En cuestión de semanas de haberse ido de SoFi, comenzó a hablar con empleados de SoFi acerca de una nueva empresa, dijeron dos personas que se reunieron con él. Cuando contrató a exempleados, SoFi le envió cartas en las que le pidió que dejara de hacerlo.

Cagney negó que hubiera reclutado a empleados actuales de SoFi.

Figure, su nueva empresa, emitirá varios préstamos y registrará todos los detalles al respecto en una cadena de bloques, el nuevo tipo de base de datos que introdujo bitcoin. De acuerdo con un plan de negocios que se les dio a los inversionistas y que obtuvo The Times, la cadena de bloques de Figure tendrá su propia criptomoneda que se usará para pagarles a titulares de préstamos. La empresa también planea organizar una oferta de moneda inicial para vender su criptomoneda a los inversionistas.

No todos los inversionistas a los que Cagney se acercó, y que conocían su historial en SoFi, acordaron invertir en Figure, dijeron tres personas que supieron de las reuniones.

En la sociedad de capital de riesgo Ribbit Capital, algunos empleados se opusieron a invertir en Figure debido al pasado de Cagney, dijeron tres personas a quienes se les informó sobre las negociaciones de la firma. Ribbit al final decidió invertir en Figure. Ribbit no respondió a las peticiones para hacer comentarios.

Cagney ahora ha recaudado un total de $58 millones para Figure. Ha establecido oficinas en el distrito financiero de San Francisco y contrató a más de 50 empleados. Les ha dicho a los inversionistas que ve una enorme oportunidad para el futuro.