Hace 3 días

Washington. A pesar de las promesas de campaña del presidente Donald Trump sobre reducir el déficit comercial, la brecha entre lo que Estados Unidos compra y lo que vende ascendió a su punto máximo en una década debido a un récord de las importaciones, informó el jueves el gobierno.

Durante su campaña, Trump prometió reducir el déficit comercial estadounidense, pero a pesar de los aranceles que ha impuesto sobre importaciones de acero, aluminio y productos chinos, el déficit más bien ha aumentado un 11,4% en lo que va de año con respecto al mismo período del año anterior. Foto: AP.
Durante su campaña, Trump prometió reducir el déficit comercial estadounidense, pero a pesar de los aranceles que ha impuesto sobre importaciones de acero, aluminio y productos chinos, el déficit más bien ha aumentado un 11,4% en lo que va de año con respecto al mismo período del año anterior. Foto: AP.

La brecha comercial creció a $55.500 millones en octubre, informó el Departamento de Comercio. Es el quinto aumento consecutivo y el más alto desde octubre de 2008.

El déficit comercial con China, un tema políticamente controversial, aumentó en 7,1% a un récord de $43.100 millones. El déficit con la Unión Europa creció 65,5% a $17.600 millones, una cifra sin precedente.

Las importaciones totales aumentaron en 0,2% a $266.500 millones, un récord, debido a medicamentos y automóviles. Las exportaciones descendieron 0,1% a $211.000 millones.

Durante su campaña, Trump prometió reducir el déficit comercial estadounidense, pero a pesar de los aranceles que ha impuesto sobre importaciones de acero, aluminio y productos chinos, el déficit más bien ha aumentado un 11,4% en lo que va de año con respecto al mismo período del año anterior.

Las exportaciones estadounidenses de soya, sujetas a aranceles de represalia por parte de China, disminuyeron en 46,8% en octubre.

Trump considera los déficits comerciales como señal de debilidad económica e indicio de acuerdos comerciales deficientes y de malas prácticas por parte de otros países, especialmente China.

El mandatario ha impuesto aranceles sobre productos chinos por valor de $250.000 millones, en una disputa sobre la estrategia china para arrebatarle a Estados Unidos su vanguardia en el área tecnológica. Tales medidas incluyen el robo de secretos corporativos y obligar a las empresas estadounidenses a compartir su tecnología a cambio de acceso al mercado chino, según denuncia Estados Unidos.

En un encuentro el fin de semana pasado, Trump y el presidente chino Xi Jinping acordaron una tregua en su disputa comercial. Los detalles no quedaron claros, pero la Casa Blanca dice que accedió a suspender durante 90 días sus planes de imponer aranceles sobre $200.000 millones en productos chinos a fin de dar tiempo a negociaciones más sustanciales.

Muchos economistas consideran que los déficits comerciales son resultado de una realidad económica que probablemente no cambiará a pesar de las medidas comerciales de Trump: los estadounidenses compran más de lo que producen y las importaciones llenan esa brecha de producción.