Por: Laura Ávila.   20 noviembre, 2018

El Presupuesto Nacional 2019 se aprobó en la Asamblea Legislativa en tiempo récord, ya que este martes 20 de noviembre se le dio primer debate. Para el próximo año el Gobierno Central necesitará ¢10,9 billones, de los cuales el 53% será financiado mediante deuda.

Los congresistas hicieron importantes recortes en medio de una crisis fiscal que a octubre de este año alcanzaba el 5% del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con datos del Ministerio de Hacienda.

Tras la aprobación se acordó que la subejecución no puede sobrepasar el 7% autorizado para cada programa, para trasladar partidas de institución a institución debe existir autorización de la Asamblea Legislativa. Foto Jeffrey Zamora
Tras la aprobación se acordó que la subejecución no puede sobrepasar el 7% autorizado para cada programa, para trasladar partidas de institución a institución debe existir autorización de la Asamblea Legislativa. Foto Jeffrey Zamora

Las rebajas ascienden a ¢14.890 millones, según datos publicados por La Nación. Durante la votación, el presupuesto tuvo el apoyo de 40 diputados y 8 legisladores se opusieron.

Dentro de las partidas que experimentaron recortes están:

¢10.000 millones al Fondo Especial para el Financiamiento de la Educación Superior Estatal (FEES), presupuesto que se destina a las universidades públicas.

El monitoreo en Casa Presidencial.

¢1.389 millones para la compra de vehículos administrativos en el Poder Judicial.

100% de las ayudas que se iban a destinar al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (MREC) para los funcionarios del servicio exterior.

¢1.876 millones que estaban presupuestados al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para la realización de un referéndum.

El presupuesto es austero y acorde con la realidad del país, según Erwen Masís, jefe de fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Sin embargo, la disminución en el FEES generó discusión entre las fracciones legislativas.

“Hay que aclarar que no se le están quitando recursos a las universidades públicas, como se ha dicho. Sino que el FEES ha demostrado que (las universidades) tienen dineros guardados, ahorrados en cajas chica”, manifestó Eduardo Cruickshank, del Partido Restauración Nacional (PRN).

Por su parte, José María Villalta, del Frente Amplio (FA) criticó el recorte y alegó que esta medida no resuelve ninguna de las preocupaciones que se han discutido en el plenario.

La preocupación también se dio en la fracción del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC). La diputada Laura Guido argumentó que la bancada se opuso al decrecimiento de la partida del FEES debido a que se incumpliría con el mandato constitucional.

Durante la discusión del Presupuesto Nacional, el Partido Liberación Nacional (PLN) presentó varias mociones para que el país no se endeude más de lo previsto.

“Una norma de ejecución presupuestaria que obliga o autoriza a ejecutar el 97,5% que históricamente se ejecuta, con esto logramos que el país no se endeude en la totalidad que son cerca de ¢130.000 millones que estaríamos ahorrando en el tema de la deuda. Hemos presentado varias mociones con las que hemos logrado rebajar cerca de ¢70.000 millones, incluyendo una partida del FEES”, comentó Gustavo Viales, legislador liberacionista.

Tras la aprobación se acordó que la subejecución no puede sobrepasar el 7% autorizado a cada programa y para trasladar partidas de institución a institución debe existir un aval de la Asamblea Legislativa.

En cuanto a los recursos del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) se transferirán en dos tractos, el primero corresponde al 65% del total y el segundo se hará cuando se registre una ejecución del 95% del primer tracto.

La medida tiene como fin evitar la subejecución presupuestaria en esta institución pública.

Los diputados votarán el Presupuesto Nacional 2019, en segundo debate, el próximo martes 27 de noviembre.