Por: AFP .   21 marzo

Bruselas. Las elecciones europeas de mayo se convirtieron para la Unión Europea (UE) en el límite para una prórroga corta del Brexit, ante el temor de los europeos de una mayor incertidumbre si Reino Unido sigue miembro entonces.

Las banderas europeas y una bandera de la Unión Británica colocada por el anti-Brexit permanecen en la Unión Europea, el lunes 18 de marzo de 2019. Foto: AP
Las banderas europeas y una bandera de la Unión Británica colocada por el anti-Brexit permanecen en la Unión Europea, el lunes 18 de marzo de 2019. Foto: AP

La primera ministra británica, Theresa May, pidió una breve prórroga hasta el 30 de junio con el objetivo de lograr que la Cámara de la Comunes apruebe el acuerdo de divorcio, que los diputados ya rechazaron en dos ocasiones.

Sin embargo, la UE se dispone a limitar esa prórroga al 22 o 23 de mayo, antes de inicio de los comicios europeos, según fuentes diplomáticas, y condiciona su aprobación a que el Parlamento británico apruebe primero el acuerdo del Brexit.

La Comisión Europea, en un documento interno, abogó por el 23 de mayo o por una prórroga "larga" de "al menos hasta finales de 2019", en la que Reino Unido debería escoger también sus eurodiputados a la Eurocámara.

A continuación, varios parámetros que podrían pesar en la decisión de una prórroga, que los mandatarios europeos debatirán durante su cumbre en Bruselas jueves y viernes.

Las elecciones europeas están previstas del 23 al 26 de mayo y, si Reino Unido sigue en la UE para el 2 de julio, cuando se constituye la próxima Eurocámara, debe participar en los comicios.

Este es el análisis de los servicios jurídicos de la Eurocámara y del Consejo de la UE, que pudo consultar la AFP, apuntando al derecho de todos los ciudadanos del bloque a estar representados.

En caso de una “prórroga larga”, “si yo fuera ciudadano británico, reclamaría mi derecho a elegir a mis representantes en la Eurocámara”, dijo el lunes el canciller español, Josep Borrell.

Si Reino Unido no convocara estas elecciones, la Comisión Europea, cualquiera de sus 27 socios o sus propios ciudadanos podrían denunciarlo ante la justicia europea, según la Eurocámara.

La UE había previsto pasar de los 751 escaños de la actual Eurocámara a 705 parlamentarios para la legislatura 2019-2024, en previsión de la marcha de los 73 eurodiputados británicos.

Los eurodiputados acordaron destinar una parte de los escaños británicos a una reserva para futuras ampliaciones del bloque y un total de 27 a otros 14 países “ligeramente infrarrepresentados”.

Francia y España serían los más beneficiados con cinco eurodiputados más cada uno, aumentando así su presencia a 79 y 59, respectivamente. Irlanda sumaría dos a sus 11 diputados actuales.

¿Qué pasaría con el nuevo reparto si Reino Unido participa en los comicios? La Eurocámara seguiría con el actual número de escaños hasta el divorcio final, acordaron los mandatarios en junio.

“Algunos de los nuevos eurodiputados deberían continuar en el banquillo a la espera que los británicos se marchen. Es una situación bastante extraña”, según un diplomático.

Con un sistema de circunscripción única, los últimos cinco eurodiputados escogidos en Francia y España, que corresponden a los ganados con el Brexit, deberían esperar simplemente el divorcio.

La situación en Irlanda es más compleja, ya que cuenta con varias circunscripciones. Un electo por Dublín y otro por Irlanda Sur deberían así esperar a asumir el cargo, según The Irish Times.

Los europeos quieren evitar la incertidumbre sobre qué pasaría si el Reino Unido sigue siendo miembro el 2 de julio, pese a que la Eurocámara considera que su constitución y decisiones serían “válidas”.

Los servicios jurídicos del Consejo de la UE, que representa a los países europeos, advirtió que “las instituciones dejarán de estar en condiciones de funcionar en un contexto jurídico seguro”.

La Comisión Europea recomendó, en este sentido, un aplazamiento al 23 de mayo o una prórroga “larga” de “al menos hasta finales de 2019”, que implique la participación de Reino Unido en los comicios.

Los temores sobre eventuales recursos no es baladí, máxime cuando corresponde, por ejemplo, a la Eurocámara elegir al próximo titular de la Comisión Europea, propuesto por los mandatarios.