Columna Tributaria

Por: Carla Coghi 9 febrero

Mediante un comunicado emitido el 20 de setiembre del 2017, la Administración Tributaria comunicó que ya estaban definidos los diferentes sectores de la economía que de manera gradual tenían que iniciar con la emisión de comprobantes electrónicos.

Es así como a partir del 15 de enero las actividades definidas como parte del sector salud debieron iniciar con este proceso; se le suma a este grupo el sector contable financiero cuya obligación inició el pasado 1.° de febrero.

Carla Coghi, columnista de El Financiero.
Carla Coghi, columnista de El Financiero.

Sin querer ser pesimista, visualizo que la implementación de la factura electrónica vendrá a ser más un mecanismo de control que de recaudación de impuestos.

Además de los dos sectores mencionados, están los contribuyentes que en forma voluntaria iniciaron con la implementación de comprobantes electrónicos o porque han sido notificados por los otros medios previamente establecidos. Así las cosas, cada vez más se hace normal que nos soliciten el correo electrónico para que nos envíen nuestro comprobante de compra.

Este tipo de medidas de control, en mi criterio, obedecen más a temas de automatización y modernización de procesos que sin duda alguna, ayudarán mucho en las fiscalizaciones y controles que ejerza la Administración Tributaria.

Hay que dimensionar que cada vez que un contribuyente se inscriba como emisor y receptor de comprobantes electrónicos, las bases de datos del fiscalizador se abastecen de información valiosísima; nada más y nada menos, que de los ingresos de los sujetos pasivos en tiempo real.

Tendería a pensar que cuando la totalidad de los contribuyentes respalden sus ingresos, costos y gastos con comprobantes electrónicos, se haría innecesaria la declaración informativa de clientes, proveedores y gastos específicos; de lo contrario el suministro de información se duplicaría.

Lo que no visualizo claramente es la relación entre factura electrónica y aumento en la recaudación. Toda vez, que el consumidor final no cuente con un incentivo para solicitar su comprobante de compra, la posibilidad de no exigirlo es una realidad, dando la alternativa de que el emisor se vea tentado a no emitir todos los comprobantes de ingresos.

Si a esto le sumamos que solo se acepte efectivo al momento del pago, pareciera entonces que el nuevo método de facturación no está blindado.