Inmigrantes representan cerca del 8,8% de los habitantes del país

Por: Daniel Salazar Murillo 21 julio, 2017
Inmigrantes tienen menos probabilidades de beneficiarse de subsidios agrícolas, poseer títulos de propiedad oficiales de tierras, de beneficiarse de programas educativos y están menos cubiertos por la atención sanitaria y la protección social.
Inmigrantes tienen menos probabilidades de beneficiarse de subsidios agrícolas, poseer títulos de propiedad oficiales de tierras, de beneficiarse de programas educativos y están menos cubiertos por la atención sanitaria y la protección social.

Los inmigrantes en Costa Rica tienen menos probabilidades de recibir ayudas sociales, subsidios, de acceder a atención sanitaria o de ser cubiertos por la seguridad social, en comparación con los nacidos en el país.

No solo se trata de una realidad ajena a un falso estereotipo popular, sino de una situación preocupante que alerta acerca del modo de vida de una población que constituye el 8,8% de los habitantes de Costa Rica.

Así se desprende de la investigación "Interacciones entre Políticas Públicas, Migración y Desarrollo en Costa Rica" (disponible en línea hasta el 25 de julio) realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y del Centro Centroamericano de Población (CCP) de la Universidad de Costa Rica.

El estudio, que incluyó la ejecución de una encuesta a 2.236 hogares, 15 encuestas comunitarias y 49 entrevistas con representantes oficiales de entidades públicas y privadas, captura una fotografía sobre el fenómeno creciente de la migración en Costa Rica.

Los migrantes –que para el 2015 representaban casi 9% de los habitantes del país– tienen menores probabilidades de verse beneficiados por transferencias del gobierno. Solo un 10% de los hogares con inmigrantes reciben este tipos de recursos, a diferencia del 32% de los hogares sin inmigrantes.

Esta población también se ve menos propensa a visitar un centro de salud, en comparación con los nacidos en el país. Según las encuestas aplicadas solo un 54% de los migrantes visitó un centro de salud en el último año. Entre los autóctonos la cifra es mucho mayor: de un 69%.

Estas diferencias en transferencias y en visitas a centros de salud son estadísticamente significativas tanto en espacios rurales, como urbanos.

Los matices disímiles también se observan en la posibilidad de acceder a becas, transferencias monetarias condicionadas y programas de distribución ligados a la educación.

Inclusive, los hogares con inmigrantes demuestran menos probabilidades de poder acceder a subsidios agrícolas o de tener un título de propiedad para sus tierras. Uno de cada cuatro hogares de inmigrantes carece de títulos de propiedad en sus tierras, en comparación con solo un 9% entre hogares sin inmigrantes.

Población creciente

La falta de acceso a este tipo de ayudas económicas podría ser relevante, pues la población migrante mantiene su crecimiento en el país. Se estima que, para el 2015, la población migrante en Costa Rica se acercaba a las 422.000 personas.

Eso sí, el peso de la comunidad migrante se ha mantenido variable. En 1990 los migrantes representaban un 13,5% de los habitantes del país. Hoy, representan cerca del 8,8% .

Entre toda esa población, se estima que dos terceras partes de los inmigrantes son nicaragüenses.

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