Por: Agencia AFP.   14 febrero

Bruselas. A 43 días del Brexit, la exasperación aumenta en Bruselas ante la dilación británica. Entre bastidores, los europeos están cada vez más alarmados por la aparente “estrategia del miedo” de Theresa May para encontrar una mayoría al borde del precipicio.

Entre bambalinas, y a medida que se acerca la fecha del 29 de marzo, los europeos critican cada vez más a Theresa May. Foto: Archivo EF.
Entre bambalinas, y a medida que se acerca la fecha del 29 de marzo, los europeos critican cada vez más a Theresa May. Foto: Archivo EF.

Los negociadores de la Unión Europea (UE) y Reino Unido volvieron el lunes a la primera línea para intentar alejar el temido escenario de un Brexit sin acuerdo, después que el Parlamento británico rechazara el acuerdo cerrado entre May y sus 27 socios.

Pero el primer balance de estas "discusiones" es parco. Los 27 "esperan todavía propuestas concretas y realistas de Londres sobre cómo salir del callejón sin salida", dijo el miércoles por la noche el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Tusk, impaciente, no busca calmar el juego. Días atrás, generó una polémica en Reino Unido al evocar un "lugar especial en el infierno" para los políticos británicos que promovieron el Brexit sin un proyecto concreto de cómo consumarlo.

El 'señor Brexit' de la Eurocámara, el liberal Guy Verhofstadt, echó también leña al fuego el martes al recordar a los adalides del Brexit la suerte que corrieron algunos revolucionarios franceses, que acabaron "en la guillotina".

"Actualmente, el discurso de los 'Brexiters' se resume a: No, no, no", dijo el lunes el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, ilustrando también el endurecimiento del tono de los europeos, para quienes las divisiones en Reino Unido podrían llevar a un divorcio caótico.

Entre bambalinas, y a medida que se acerca la fecha del 29 de marzo, los europeos critican cada vez más a Theresa May.

"Su estrategia es acercarse lo máximo posible al plazo" y utilizar "la tensión y el medio" causados por el escenario de un Brexit sin acuerdo para obtener el apoyo final de su parlamento a un acuerdo revisado, comenta un alto diplomático europeo.

Esta fuente califica de “arriesgada” esta estrategia y la compara con una escena de la mítica película estadounidense “Rebelde sin causa”, en la que James Dean y otro joven conducen dos coches a toda velocidad hacia un precipicio.

El principio del juego es que el primero en saltar de su vehículo es un "cobarde". El problema es que uno de ellos, el más fanfarrón, no consigue finalmente salir y permanece atrapado en su interior.

Para el primer ministro holandés, Mark Rutte, "la bola avanza hacia el precipicio y todo el mundo grita que se pare, pero nadie hace nada para pararla, al menos, desde el lado británico", dijo en una entrevista a 'El País' y otros diarios europeos.

Los dirigentes europeos suelen evitar inmiscuirse en el debate político británico, pero el temor parece haberlos hecho cambiar de opinión. Algunos sugirieron incluso abiertamente a la conservadora May que busque el apoyo de la oposición laborista.

El negociador europeo Michel Barnier calificó así de "interesante" la posición del líder laborista Jeremy Corbyn, "favorable a una verdadera unión aduanera" con la UE.

Esta unión aduanera tendría la ventaja de volver innecesaria la activación de la salvaguarda, el controvertido mecanismo ideado en el acuerdo de divorcio para evitar la reintroducción de una frontera para bienes entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.

Pero según una fuente europea, Londres prioriza obtener una garantía jurídica para convencer a los fervientes partidarios del Brexit que no se les impondrá esta salvaguarda, que ven como una "trampa" para que Reino Unido permanezca indefinidamente en una unión aduanera con la UE.

Para ellos, el compromiso de la UE de negociar de "buena fe" tras el Brexit una relación comercial que vuelva inútiles los controles de mercancías en la frontera irlandesa es insuficiente.

Los británicos buscarían utilizar un mecanismo de arbitraje, previsto ya en el acuerdo de divorcio, para oponerse a la activación de la salvaguarda, si Londres estima que la UE no negoció suficientemente de "buena fe", según la fuente europea.

"Estamos en política y, en política, todo se decide cerca de la fecha límite", apunta un responsable europeo próximo de las negociaciones, que se dice "optimista" pese al reciente aumento de la tensión.

Pero "no se trata de renegociar el Tratado de Retirada", agrega rápidamente, en la línea defendida por la UE.

A los 27 “no les interesa abrir el juego ahora, ya que, cuanto más esperen, lo que se concederá a los británicos en el último momento, no tendrá que ser tan significativo”, explica un diplomático europeo.