Por: Manuel Avendaño A..   9 agosto
Un teletrabajador se ahorra al año hasta ¢535.000 en vestimenta, alimentación y transporte.
Un teletrabajador se ahorra al año hasta ¢535.000 en vestimenta, alimentación y transporte.

Quiere poner en marcha el teletrabajo en su empresa y no sabe cómo hacerlo, o quizás, ya le otorgó esta modalidad laboral a algunos de sus empleados, pero desea saber si lo está haciendo bien. Siga leyendo.

El teletrabajo es un formato que gana terreno dentro y fuera del país. Las empresas y los colaboradores empezaron a comprender que desempeñar las funciones vía remota genera ahorro para ambas partes, además, aumenta la productividad y fortalece la relación laboral. Es un ganar-ganar.

Es cierto que existen mitos alrededor del teletrabajo. Que las jefaturas pierden el control total sobre sus empleados, que disminuye la productividad, que las personas se aíslan cuando laboran desde la casa, que terminan trabajando cuando quieren o que no se puede cumplir con las tareas en la casa cerca de la familia.

Para ayudarle a combatir esas ideas, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) publicó el pasado 30 de julio una guía para implementar el teletrabajo en las empresas privadas.

En Costa Rica muchas compañías del sector privado pusieron en marcha el teletrabajo desde hace varios años. Por ejemplo, Mondelēz que cuenta con 407 colaboradores en el país y todos pueden realizar las labores desde su casa durante uno o varios días a la semana, según su puesto y funciones.

Pfizer arrancó con su programa de teletrabajo en el 2013 y de los 520 empleados que tiene la compañía en el país, 475 laboran desde su casa al menos un día a la semana.

¿Resultados? Las compañías citan el ahorro de recursos y los empleados gastan menos en transporte, alimentación y vestimenta.

Una empresa se ahorra, en promedio, ¢270.000 anuales por cada persona que desempeña sus funciones desde su casa, de acuerdo con datos del Primer informe sobre el estado del teletrabajo en Costa Rica 2017, elaborado por el Centro Internacional para el Desarrollo del Teletrabajo (CIDTT).

Entonces, ¿cómo se puede implementar el teletrabajo en una empresa privada? Estos son los 15 pasos que sugiere la guía del MTSS.

Etapa del diseño

1- Apoyo de la alta dirección y jefaturas: Es importante contar con el compromiso y aprobación de la dirección de la empresa (junta directiva, gerente general, etc.) para implementar el teletrabajo.

2- Formalizar el teletrabajo en la compañía: Se debe definir cuál área planificará, coordinará y gestionará los temas relacionados con el teletrabajo. Generalmente esta labor recae en el departamento de Recursos Humanos, pero la elección queda a criterio de las jefaturas.

3- Definir el enmarque estratégico: El programa de teletrabajo debe orientarse a modernizar la gestión de la empresa, por esta razón debe incluir criterios como la optimización de procesos, políticas cero papeles, la mejora en el servicio al cliente. Además, la inclusión social, conciliación con la vida personal y mejora en el ambiente.

4- Crear un plan de acción: El área encargada realizará un plan de trabajo que comprenderá las acciones necesarias para implementar el teletrabajo en la compañía. En este rubro se pueden incluir charlas, capacitaciones y talleres para los colaboradores.

5- Diseñar instrumentos: La empresa debe disponer de una serie de instrumentos entre los que se encuentran: la actualización normativa, el diseño del contrato de trabajo y verificar que el empleado cuente en su casa con las condiciones de salud ocupacional necesarias.

Etapa de ejecución

6- Sensibilización los colaboradores: La compañía debe abrir espacios de formación y explicación para aclarar los empleados el enfoque y alcances del programa de teletrabajo.

7- Identificar áreas y puestos teletrabajables: En conjunto con las jefaturas y con representantes del área encargada de diseñar el plan, se debe identificar cuáles áreas y puestos que son aptos para que los colaboradores hagan teletrabajo.

8- Selección de teletrabajadores: En este proceso las jefaturas y coordinadores del programa de teletrabajo deben determinar si la persona candidata a ingresar al programa tiene la idoneidad para desempeñar sus funciones desde la casa.

Una persona que labora desde su casa es más productiva y fortalece su relación con la empresa. Infografia: Jeannette Marroquín.
Una persona que labora desde su casa es más productiva y fortalece su relación con la empresa. Infografia: Jeannette Marroquín.

9- Plan de comunicación y diálogo social: Consiste en la implementación, por parte de las empresas, de estrategias de comunicación (como campañas, foros, etc.) con el fin de consolidar –en la cultura organizacional– el teletrabajo a través de la apertura de canales de comunicación y la generación de espacios de diálogo.

10- Capacitación para jefes y teletrabajadores: El objetivo es ofrecer los conocimientos sobre instrumentos y procedimientos que se necesitan para realizar el teletrabajo.

11- Inicio del programa: En esta fase las empresas dan inicio al programa de teletrabajo con todos los colaboradores que fueron seleccionados dentro del programa interno.

Etapa de evaluación

12- Evaluar productividad de los teletrabajadores: La compañía debe fijar y evaluar un conjunto de indicadores para cada uno de los empleados incorporados al programa.

13- Revisar el clima laboral: Su objetivo es conocer el impacto que el teletrabajo genera en el ambiente laboral de la empresa.

14- Evaluación integral del programa: Este proceso tiene como objetivo verificar si el programa de teletrabajo y su aplicación están cumpliendo con los objetivos que se plantearon al inicio.

15- Ajuste y extensión del plan: La idea es que los encargados del programa, las jefaturas y los mismos trabajadores aporten su retroalimentación para ajustar, modificar o cambiar el programa de teletrabajo en la empresa con el objetivo de aumentar la productividad y mejorar las condiciones.