Por: Carla Coghi.   1 julio

Estamos “en vivo”. Este 1.° de Julio de 2019 entra en vigencia el título segundo y tercero de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y con ello, nuevos retos no solo para el contribuyente sino también para la administración tributaria.

A partir de ahora nos olvidaremos del Impuesto General sobre las Ventas y le damos la bienvenida al Impuesto al Valor Agregado (IVA), que nos acompañará cada vez que compremos un bien o contratemos un servicio; que de manera general están gravados con una tarifa del 13%.

Esto suena muy sencillo, pero todos sabemos el calvario que hemos vivido estos primeros seis meses del año, porque la respuesta de la administración tributaria en cuanto a la publicación de los reglamentos y directrices no ha sido la que en tiempo hubiéramos deseado.

Esto nos llevó a realizar un esfuerzo adicional para que en un corto plazo pudiéramos preparar los sistemas, mejorar los procesos internos y capacitar el recurso para que esta salida “en vivo” se realice con los mínimos errores posibles.

Sin embargo, hay sectores mucho más sensibles que otros donde la tramitología a realizar es mucho mayor que para otros, por ejemplo, los trámites que deben realizar los exportadores y productores de canasta básica para quedar inscritos como tales, o las carreras que los desarrolladores inmobiliarios están pasando para lograr que los planos de sus proyectos queden inscritos antes del 30 de setiembre.

Adicionalmente, hoy nos enfrentamos a nuevos tramos del impuesto al salario (20% y 25%), en caso de los servicios pagados al exterior la retención del impuesto a las remesas pasa de un 15% a un 25% .

Como si fueran pocos los cambios, se hace necesario, de ahora, en adelante analizar en caso de la obtención de una ganancia de capital si el bien que se enajenó estaba o no afecto a la actividad económica, ya que de la respuesta a esta pregunta dependerá si se tributa bajo la cédula del impuesto a las utilidades o a la luz nuevo capítulo XI, ganancias y pérdidas de capital.

Sin duda, han sido seis meses de trabajo duro pero que no podríamos decir que concluyen hoy, por el contrario, ya “en vivo”, las interrogantes se duplicarán y posiblemente los sistemas se saturarán, y es aquí donde necesitamos todos una respuesta clara y oportuna por parte de la administración tributaria, no se vale ser un Sujeto Activo pero pasivo.