EF profundizó con el Ministro de la Presidencia sobre las implicaciones de aprobar el proyecto de Ley para Libertad Religiosa y de Culto

Por: Alejandro Fernández Sanabria y David Ching Vindas 30 septiembre, 2014

EF quiso conocer en esta entrevista los argumentos de [[BEGIN:INLINEREF ELFVID20140930_0002]]Melvin Jiménez[[END:INLINEREF]], Ministro de la Presidencia, sobre el proyecto de Ley para la Libertad Religiosa y de Culto, creado por Carlos Avendaño,exdiputado del partido Restauración Nacional, el cual Jiménez se encarga de poner en la corriente legislativa por orden del Presidente.

Tal proyecto de ley ha sido polémico. Intenta regular a las iglesias no católicas en su relación con el Estado y en su organización interna, para diferenciarla de otras organizaciones, como las sin fines de lucro pero sin tendencias religiosas expresas.

También conversamos con Jiménez sobre su función pública con una dispensa como obispo y máximo líder de la iglesia luterana en Costa Rica. En este link puede leer la primera parte de la entrevista, publicada el domingo, en la que el Ministro sostiene que “el país ha estado sesgado a favor del sector empresarial” y explica el giro que este gobierno del Partido Acción Ciudadana quiere dar al modelo de desarrollo seguido por Costa Rica.

-¿Si la Sala IV rechaza su nombramiento por su vinculación con la iglesia, elige el puesto de ministro de la presidencia o regresa a su cargo religioso?

Yo he dicho que eso queda en manos del Presidente. Si él cree que puedo seguir sirviendo, donde crea que le puedo seguir sirviendo, ahí estaré. Desde mi visión de fe desde los luteranos, hacer política pública y justicia es parte de nuestra identidad. Toda la reforma luterana del siglo 16 se basa en eso, en poner al cristiano frente a la realidades del mundo, frente a los desafíos, y este país tiene grandes desafíos. Siento que mi fe compagina perfectamente con hacer política pública.

-Usted no respondió a esta pregunta en una entrevista con La Nación ¿Es usted impulsor del proyecto de libertades religiosas?

No, es proyecto que lo hizo...

-No decimos que usted lo hizo, digo que si usted lo impulsa…

No, es un compromiso que el señor Presidente estableció en sus diálogos con las fracciones. Don Carlos Avendaño lo elabora con apoyo de diputados del PAC, PASE, Liberación…

-¿Y usted respalda el contenido del proyecto?

Yo asumo la responsabilidad que me dio el señor presidente de que lo coloquemos.

-¿Usted respalda el contenido?

El proyecto como tal nos parece que hay que ponerlo en la corriente legislativa...es un proyecto, va a ser consultado, va a haber dictámenes diferentes, y particularmente el Ejecutivo tiene algunas observaciones.

-¿Usted lo promueve porque se lo dijo el presidente o porque personalmente apoya lo que dice el proyecto?

Yo no puedo suscribir todo el proyecto completo. La iniciativa como tal, de que las iglesias no católicas y las religiones tengan un ordenamiento jurídico yo la comparto plenamente. Yo no creo que las religiones e iglesias mas antiguas de este pais de pronto tengan que inscribirse como un club de fútbol o una asociación de vecinos, nos parece que debe haber una regulación que no le represente un privilegio.

El Financiero | Archivo
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-¿Por que diferente regulación? Son todas formas de expresión.

Yo creo que no. Un grupo de amigos, un equipo de futbol no son lo mismo que una iglesia.

-Como formas de expresión son lo mismo.

Son diferentes.

-¿Por qué?

Porque alrededor de una colectividad religiosa hay ciertos principios a los que la gente se suscribe por valores más profundos y por tanto tiene una normativa propia que debe ser diferente.

-¿Diferente a una asociación de vecinos?

Sí. Cuidar el puente, cuidar el play son cosas completamente diferentes.

-¿Pero por qué necesitan una regulación especial? ¿Qué hace especiales a las iglesias?

Yo creo que es muy diferente una asociación de vecinos a dirigir los principios y valores de gente que se congrega con fines religiosos. Es muy diferente. Hay que regularlas desde el punto de vista de bienes, de personas...

-Puede haber conjunto de personas tienen en común la idea de defender los derechos de las mujeres, hacen una asociación que vela por esos derechos, y sin fines relgiosos, ¿por qué el tener fines religiosos debe hacer alguna diferencia?

Hace diferencia, claro. Existen organizaciones no gubernamentales (ONG’s), organizaciones sociales, y, particularmente, las iglesias tienen una dimensión diferente a la de una ONG. Lo que implica una normativa que, por un lado le permita otra organización y otro control.

-¿Qué les quita regirse por las normas de la ONG’s?

Particularmente puedo hablarle de iglesias con una organización que no permite la normativa actual. Los puesto que ahí se desempeñan no son los mismos que desempeña una asociación como tal. Las separación entre lo jurídico y responsabilidades internas de carácter religioso son diferentes. Hoy eso no se permite. Hay asociaciones en las que el presidente deba hacer todo, pero, por las misma creencias, una cosas es la administración jurídica y otra la religiosa.

-Este proyecto fortalece la posición de las iglesias en el Estado costarricense. Eso contradice las ideas del Estado laico, mientras el propio plan de gobierno del PAC decía “Promover la neutralidad del Estado en materia religiosa, y resguardar así el derecho a la libertad de conciencia de la ciudadanía.” ¿Hay ahí una contradicción?

Para nada. Yo le he dicho al señor presidente, y le reafirmo: que haya una legislacion para la iglesia católica, para la iglesia evangélica, no tiene nada que ver para que haya un Estado laico. El Estado laico es lo que el Vaticano ha venido planteando recientemente, que la iglesia católica no tenga ningún vínculo ni trato especial ante el Estado. Pero otra cosa es la regulación particular que las organizaciones religiosas lleguen a tener.

-¿Entonces por que se trata de regular la forma en que se lleven a cabo políticas públicas en conjunto con el gobierno? ¿Para que regular el trabajo entre la iglesia luterana y el Estado?

No hay ninguna regulación especial de ese tipo. Lo que dice el proyecto es que si hay una obra social de las iglesias que coadyuva con la obra social del Estado, podrán tener a acceso a apoyos y recursos. Siempre y cuando se cumpla con algunos requisitos. Eso lo hace la iglesia católica con Cáritas, en programas especiales, etc. Eso se ampliará a toda religión que cumpla con obra social en coadyuvancia con el Estado.

-¿Y por que no se regulan con las normas de las ONG? Ya existe esa normativa. No parece necesario hacer esta norma nueva.

Frente a una iglesia, no es tan sencillo. Y esto lo digo como iglesia: no es tan sencillo porque hay toda una vocación de un estado católico romano, que cuando una iglesia equis o ye plantea un procedimiento de ayuda o asistencia social se le categoriza como un acto proselitista. Debe haber una religión que diferencie eso.

-¿Es este un afán de tener los mismo beneficios que tiene la iglesia católica?

En ningún momento, el afán es que se reconozca la coadyuvancia histórica de las iglesias y religiones no católicas con el estado en el país.Esto ayudaria a que el Estado suba su impacto social.

-¿Se ha medido el impacto económico que esto puede tener en las finanzas públicas?

No se está pidiendo ayuda del Estado a las iglesias. Las iglesias deben seguir con sus diezmos y actividades espirituales y forma para autosostenerse, pero si tienen una obra social que clasifica con políticas sociales del Estado, será apoyada. Pero no hay ninguna ayuda económica.

-No hay transferencias pero sí hay exoneraciones. El proyecto habla de exoneraciones al impuesto de renta, por ejemplo.

Bueno, cuando se compruebe la cuestión del servicio social como tal. En este contexto solamente la iglesia católica tiene exoneraciones, todas las demás pagan. Si yo tengo acá la iglesia y atrás la guardería que ocupa el 60% o 70%, creemos que ahí debería haber una consideración especial.

-Si la ayuda estatal irá en función de la obra social que hagan las iglesias, seguro que los luteranos serán beneficiados con ese subsidio estatal... ¿no hace eso por lo menos impropio el que usted use sus prerrogativas como Ministro de la Presidencia para impulsarlo?

Primero, nuestra iglesia nunca ha recibido fondos del Estado. Segundo, yo no puedo hablar por mi iglesia pues estoy en dispensa, la iglesia es autónoma para hacer lo que corresponda. Pero sea una iglesia luterana, judía o musulmana, si se cumple una razón fuerte de carácter social, tienen todo el derecho de disfrutar de eso como lo haría la iglesia católica. Esto si cumple con la función de cumplir con los costarricenses para solucionar grandes problemas.

-Usted dijo en La Nación que “Esa legislación (como la que propone el proyecto) existe en la mayoría de países, para que no todo el que tenga un garaje pueda armar una iglesia.” Todas las iglesias y movimientos humanos han salido de “garages”. Ni el movimiento de Jesús (que salió del judaísmo) ni el cristianismo (que salió del movimiento de Jesús), ni la reforma de Lutero (que salió del catolicismo, que es el cristianismo institucionalizado) habrían podido superar esta ley que usted apoya...el proyecto impone criterios de reconocimiento social ajenos al fenómeno religioso ¿Para qué quieren impedir que los pequeños, como ustedes fueron, se hagan grandes?

No, lo que nosotros planteamos es que evidentemente, en una urbanización no puede una persona hacer contaminación sónica, y hoy cualquier grupo tiene que criterios mínimos para poder funcionar.

-¿No cree que con ese criterio la iglesia suya en Costa Rica siempre hubiera sido pequeña y no se hubiera desarrollado?

Es una iglesia pequeña, sigue siendo pequeña, de comunidades. Hicimos y hacemos muchos esfuerzos que otras tendrán que hacer para ponerse al día con principios mínimos para una convivencia armónica.

-Pareciera ser más un tema de que estas iglesias pequeñas no serían reguladas por esta norma y no podrían hacer, por ejemplo, alianzas con el Estado.

¿Por qué decís que no podría?

-Porque no sería regulado por esta norma si no cumplen con los requisitos.

Es que hay que cumplir un proceso, unos requisitos. Como cuando usted abre un local, tiene que cumplir una serie de requisitos mínimos para instalar un negocio en un determinado lugar. Hablamos de lo mismo para esa mínima, pequeñísima iglesia. Esas estarían reguladas por esta ley.

-El grupo de personas que dice no tener una religión es más grande el de todos los evangélicos juntos, segun datos de Unimer del 2013. Además es más grande que todos los cristianos, testigos de Jehová y otras religiones sumadas. Entre los más jóvenes, el grupo de no religiosos es más grande que el de todos los no católicos.¿Por qué ese grupo tan grande de personas debe tolerar que se exoneren impuestos y se desarrollen políticas públicas y se creen ventajas a favor de organizaciones con fines religiosos?

Insisto en que el proyecto no plantea subsidios ni apoyos más que para quein cumpla obra social. El proyecto debe pasar por un proceso donde quede claro que no debe haber ningún tipo de subsidio o apoyo estatal para la obra espiritual eclesial. No se crea ningún privilegio.