Por: María Esther Abissi.   17 diciembre, 2018

Contrario a la tendencia de varios meses previos en el saldo de ahorros, los depósitos a plazo en colones del sistema bancario cayeron a su nivel más bajo de los últimos doce meses.

A noviembre, los saldos de los depósitos se ubicaban en ¢5 billones, según datos del Banco Central, ¢101.134 millones menos que en enero y 1,10% menos que el saldo del mes previo.

En este año, una mezcla de incertidumbre, poco premio por invertir, traslado de inversionistas y condiciones económicas particulares hicieron que las personas ahorraran menos en moneda nacional. (Foto: Mayela López).
En este año, una mezcla de incertidumbre, poco premio por invertir, traslado de inversionistas y condiciones económicas particulares hicieron que las personas ahorraran menos en moneda nacional. (Foto: Mayela López).

El menor crecimiento también se da en el ahorro del sistema financiero en general, que incluye al resto de entidades financieras como cooperativas y mutuales.

A pesar de que es usual que los depósitos a plazo crezcan durante todo el año y caigan en noviembre, la tendencia del 2018 parece evidenciar que este año el saldo se estabilizó durante el periodo, con crecimientos mínimos y con una caída pronunciada entre octubre y noviembre.

En este año, una mezcla de incertidumbre, poco premio por invertir, traslado de inversionistas y condiciones económicas particulares hicieron que las personas decidieran un ritmo de ahorro menor a plazo en moneda nacional.

En el 2018 se registraron los mayores decrecimientos desde el 2016, con una marcada desaceleración en el ahorro de las personas y empresas que mantienen su dinero a plazo en el sistema financiero del país.

Entre el 2015 y el 2017, el crecimiento promedio de los depósitos en todo el sistema financiero se ubicaba entre 0,60% y 1,46%.

Sin embargo, durante este año el promedio de los depósitos fue de 0,15%.

Esta conducta puede ser explicada por el aporte que representan las cooperativas y otras entidades, como la Caja de Ande, en el saldo de los depósitos, dado que estas son captadoras de ahorros con un volumen considerable.

Un comportamiento similar, aunque con una desaceleración más acentuada se dio en los bancos, donde el aumento fue de 0,01%.

Pese a que durante los últimos meses del año siempre se muestra una tendencia a la baja, especialmente en noviembre, el resultado de este año es pronunciado, al punto que fue menor que el mismo mes del 2017.

Incertidumbre y poco premio juegan en contra

La incertidumbre fue uno de los factores principales que jugaron en contra de los ahorros a plazo en colones.

Ante varios meses de falta de claridad en torno al tema fiscal y la solución de los problemas del país en cuanto a las finanzas públicas, las personas tomaron varias decisiones con respecto a sus ahorros.

Según explicó Rossy Durán, gerente corporativa de finanzas del Banco de Costa Rica, las expectativas de los ahorrantes en torno a la devaluación y la incertidumbre fiscal hicieron que las personas trasladaran sus ahorros a una moneda más fuerte y segura, como los dólares.

En el 2018 los depósitos a plazo en dólares crecieron 2,64% y los depósitos de ahorro en esa misma moneda aumentaron 14,36%, según datos del Banco Central.

La dolarización del ahorro es un tema incluso valorado por la entidad en sus estimaciones económicas, dado que el premio por ahorrar en colones y en dólares es muy similar, el Central ha recurrido a su instrumento de control para favorecer el ahorro en moneda nacional: la Tasa de Política Monetaria (TPM).

Según el comentario a la economía nacional publicado por el BCCR en noviembre, la preferencia del ahorro en moneda extranjera se dio por una reducción del premio por invertir en colones y por la expectativa de variación del tipo de cambio.

A pesar de que el aumento del premio no se tradujo al nivel del saldo de los depósitos, en noviembre la tasa en colones aumentó como resultado de los incrementos aprobados por la Junta Directiva del Banco Central de elevar la TPM y los rendimientos ofrecidos por los depósitos electrónicos a plazo del Banco Central.

La incertidumbre también provocó que los agentes económicos resguardaran sus inversiones en instrumentos a la vista, a la espera de que se aclarara el panorama fiscal.

Entre enero y noviembre, el crecimiento de los depósitos a la vista en dólares fue de 11.6%, mientras que en colones fue 8,5%.

Para Lilliana Blanco, vicepresidenta de finanzas regional de Prival Bank, también debe considerarse la caída en el poder adquisitivo de las personas, ya que, según datos del Banco Central, la evolución del ingreso nacional por persona se ha deteriorado y ha aumentado el desempleo y subempleo, además de los costos de bienes y servicios.

Lo anterior implica que las personas tienen ahora menos capacidad que antes para ahorrar, aunado a una menor confianza por el ahorro.

“Los consumidores pueden estar postergando el consumo y eso puede generar tendencias a la baja en los pasivos. En depósitos en dólares y en colones se observa una tendencia a la baja, solo que en colones es más pronunciada”, admitió Blanco.

Aunque no se vislumbran cambios drásticos en el corto plazo, con la aprobación de la reforma y la posibilidad de emisión en el mercado internacional, se prevé un cambio en la composición de la riqueza financiera, aunque es de esperar que, con los movimientos recientes del tipo de cambio, las personas sigan prefiriendo el ahorro en moneda extranjera.