Por: Agencia AFP.   3 septiembre

Buenos Aires. El gobierno argentino adoptará nuevos impuestos a las exportaciones y reducirá el tamaño del Estado, en pos del equilibrio fiscal con el que busca enfrentar una crisis económica, mientras renegocia con el Fondo Monetario Internacional un programa de ayuda de $50.000 millones.

"Tenemos que hacer todos los esfuerzos por equilibrar las cuentas del Estado", dijo el presidente Mauricio Macri en una alocución a la nación en la que pidió a los argentinos enfrentar juntos las dificultades.

Poco después, en una rueda de prensa, el ministro de Economía Nicolás Dujovne explicó que se deja atrás la meta de déficit fiscal de 1,3% para 2019 para comprometerse con el equilibrio a partir de ese año.

"En 2019 queremos llegar al equilibrio fiscal primario. Bajando el déficit bajamos nuestra necesidad de emitir deuda", dijo el ministro que calculó el ahorro fiscal del año próximo en unos 6.000 millones de dólares.

La meta de déficit fiscal en 2018 es de 2,7% del PIB.

Dujovne debe viajar a Washington la noche de este lunes para renegociar el paquete de ayuda del FMI. Se espera que el organismo acelere desembolsos que estaban previstos para 2019 y 2020.

El gobierno apunta al desfavorable entorno internacional como una de las causas de la crisis, en particular la situación en Turquía y en Brasil y la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Pero también reconoció "errores propios".

“Al tomar decisiones para enfrentar este nuevo escenario tomamos medidas que generaron algunas dudas”, señaló Macri.

Entre las nuevas medidas, habrá una reducción de la cantidad de ministerios, actualmente en 22, a menos de la mitad y nuevos impuestos a las exportaciones, había adelantado minutos antes el mandatario.

Esas medidas "aceleran la austeridad, pero se quedan cortas en cuanto a las expectativas generadas", estimó un análisis de Capital Economics.

"Vamos a pedir a quienes tienen más capacidad para contribuir, a los que exportan, que su aporte sea mayor", señaló.

"Sabemos que es un impuesto malo, malísimo, pero les tengo que pedir que entiendan que es una emergencia", añadió.

Dujovne explicó que ese impuesto será transitorio. Por cada dólar exportado se tributará un adicional de entre tres y cuatro pesos.

Esto significará una recaudación adicional de 68.000 millones de pesos (alrededor de $1,7 millones) en 2018 y unos 180.000 millones ($4.700 millones) el año próximo, según Dujovne.

"Creemos que es crucial que el riesgo país vuelva a bajar", insistió el ministro, al considerar que el esfuerzo "está balanceado" entre el ajuste del Estado y el aumento de impuestos a la exportación.

Desde abril, Argentina intenta conjurar una crisis cambiaria que disparó la depreciación de la moneda, con un acumulado de 50% en el año.

A la apertura este lunes, el peso se cotizó en 38,32 por dólar, lo que representa una caída de 0,89% con respecto al viernes.

"Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar", admitió Macri, quien prometió mantener y mejorar programas de auxilio social.

La pobreza en Argentina afecta a un tercio de la población de 40 millones de personas, refirió el propio mandatario.

"Con estos cambios y los avances con el Fondo vamos a empezar a superar la crisis, cuidando siempre a los que más necesitan", aseguró el presidente quien definió los últimos cinco meses como los peores de su gobierno y de su vida.

En las últimas semanas, también se disparó la proyección de inflación, a más de 30% en 2018, y se prevé una caída del Producto Interno Bruto de al menos 1%.

Desde que asumió en diciembre de 2015 el gobierno de centroderecha de Macri impulsó un drástico recorte de gastos del Estado, con eliminación de subsidios, despidos y congelamiento de contrataciones en la administración pública, entre otras medidas de ajuste fiscal.

Pero también benefició con una rebaja impositiva a las millonarias exportaciones agrícolas.

El martes Dujovne deberá exponer a la directora del FMI, Christine Lagarde, los detalles del nuevo compromiso que Argentina asume a cambio de acelerar los desembolsos. Desde junio ya recibió $15.000 millones y la semana pasada otros $3.000.

“Esta crisis no es una más, tiene que ser la última. Tenemos todo para salir adelante”, enfatizó Macri.