Por: María Fernanda Cisneros.  19 enero

La liquidez en dólares de Costa Rica lleva seis años prácticamente estancada. Esta moneda no ha cedido terreno y los colones tampoco han ganado espacio.

La desconfianza en la moneda nacional y las volatilidades del tipo de cambio han mantenido sin cambios la participación de cada moneda en la liquidez.

Esto no quiere decir que el dinero en dólares no crezca, de hecho en el último año y medio ha sido más dinámica que la de colones.

Dolarización. John Univio para EF. 17-01-2018.
Dolarización. John Univio para EF. 17-01-2018.

Lo anterior se explica por el alza que experimentó el precio del dólar a mediados de 2017 y el premio que ganó esta moneda por encima de la nacional.

¿De qué está compuesta la liquidez? De todos los activos financieros que usa la población para hacer trámites, sean depósitos a la vista y a plazo, fondos de inversión, cheques e inclusive el efectivo que circula en las calles.

Entonces, los ahorrantes e inversionistas son los que definen el comportamiento de la liquidez, según la dinámica de variables económicas como el tipo de cambio y las tasas de interés. También, el Banco Central puede aplicar medidas de política monetaria para que los colones no pierdan atractivo.

Los ahorrantes se inclinaron con más fuerza por los dólares cerca de la crisis económica de 2008. En ese año, el 43% de la liquidez total estaba en moneda estadounidense.

A diciembre de 2017, la liquidez total de Costa Rica alcanzó los ¢20,3 billones y los dólares toman el 35% de esa cifra. Esto se traduce en una baja de ocho puntos porcentuales respecto a hace nueve años.

Sin embargo, esa reducción se dio en su mayoría entre 2010 y 2012, periodo en el que la liquidez en dólares bajó cada año de forma consecutiva.

Desde entonces y en los últimos seis años, la repartición de la liquidez entre una moneda y otra se mantiene prácticamente sin cambios.

Destaca que aunque los activos financieros en colones representan una mayor porción de la liquidez, en diciembre, la porción en dólares cumplió un año y cinco meses de crecer por encima del dinero en moneda nacional.

En diciembre la liquidez en dólares creció 11% y la de colones un 9%.

La brecha en el crecimiento de los activos en cada moneda se agudizó entre enero y julio de 2017. Por ejemplo, en mayo, los dólares crecían 12,6 puntos porcentuales más que los colones, lo que coincide con el hecho de que dólar casi llegó a ¢600 en ese mes.

En la práctica, los inversionistas tienden a refugiarse en los dólares, cuando el tipo de cambio sube. Y si este indicador baja, entonces se refugian en colones.

Lo llamativo es que la liquidez en colones no logra crecer más que la de dólares desde julio de 2016.

¿Qué mueve la dolarización de Costa Rica?

Las dudas sobre la volatilidad del tipo de cambio y la desconfianza que genera la moneda nacional son parte de las razones que han llevado a esta realidad.

La incertidumbre cambiaria ante el régimen de flotación administrada –que llegó en 2015– es uno de los factores que han generado dudas en la preferencia de la población por una u otra moneda.

Aunque el Banco Central ha demostrado que está dispuesto a intervenir –comprar o vender dólares para la estabilización del tipo de cambio– no se sabe a ciencia cierta cuándo lo hará.

Por otro lado, los fondos de inversión inmobiliarios son un instrumento que ofrece altos rendimientos en dólares, inclusive por encima de los colones y ese elemento incide la preferencia por la moneda extranjera.

Asimismo, todavía prevalecen rezagos de la política cambiaria de minidevaluaciones que hace que algunos ahorrantes de elevada edad prefieran mantenerse en dólares, explicó el economista William Calvo.

Además de eso, la incertidumbre ante un periodo electoral o la simple desconfianza sobre el comportamiento que tendrá el colón, inciden en que el inversionista busca una moneda segura de inversión y es ahí en donde también aumentan los ahorros e inversiones en dólares.

Una porción de los inversionistas siempre acudirá a los dólares para cubrirse de la inflación, el tipo de cambio, periodos electorales o incertidumbre ligada a temas locales, explicó Esteban Chavarría, gerente de Análisis Económico de Scotiabank.

El mercado se llena de incertidumbre cuando se acerca un periodo electoral, y esto se traduce en ocasiones en preferencias por una moneda u otra, aun así es de esperar que este 2018 no muestre sorpresas.

Lo anterior sería posible solo si el Banco Central apuesta por mantener sin movimientos abruptos el premio por invertir en colones, respecto al de los dólares, y vigile un tipo de cambio estable.

Hasta el momento, esto ha caracterizado el accionar de la autoridad monetaria pero se desconoce cuál será la política del nuevo Gobierno.

Esto no puede desligarse de las perspectivas al alza en las tasas de interés internacionales por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Aunque la Fed habló de tres incrementos para este 2018, hay quienes piensan que se darán únicamente dos anuncios al alza.

El Banco Central, además de intervenir ante movimientos del tipo de cambio, puede acudir a subir la Tasa de Política Monetaria (TPM) para mantener el premio por invertir en colones.

En noviembre, el Central subió la TPM de forma perspectiva, ante las alertas de que la Fed incrementaría sus tasas en diciembre, lo que se concretó, explicó Chavarría.

¿Cuáles son los beneficios y contras?

El lado negativo de una dolarización alta es que las medidas que tome la autoridad monetaria pierden efectividad.

El peso de los dólares en la economía no se ha podido reducir y aunque esto no es del todo negativo para la economía, la teoría dice que cuanto menor sea la dolarización, más efecto tendrá la política monetaria y la administración que el Banco Central ejerza sobre la inflación.

La dolarización limita la efectividad de la política monetaria porque esta se orienta a regular la cantidad de dinero de la economía, y si los colones representan solo una porción de ese dinero, la efectividad de las medidas del Central se ve limitada.

El discurso de la autoridad monetaria ha dejado claro que su objetivo principal es mantener la inflación dentro de su rango meta (actualmente, una variación interanual del Índice de Precios al Consumidor entre 2% y 4%).

Si este esquema de metas de inflación se consolida y gana más credibilidad, esto podría ayudar a reducir la dolarización.

No todo es malo. En la otra cara, están los beneficios de que el país mantenga cierto nivel de dolarización.

Uno de los efectos a favor es que evita que los capitales salgan del país.

También, refleja la fortaleza de las relaciones comerciales que Costa Rica mantiene con el resto del mundo, que en una gran porción utiliza el dólar para negociar.

Para las personas y empresas, el nivel de dolarización corresponde a sus necesidades, ya que una de las principales funciones del dinero es servir como medio de cambio, de ahí la importancia que tiene para esos agentes económicos el contar con dólares, explicó el economista, Melvin Garita.

¿Es un 35% un nivel de dolarización alta? Si se parte de las cifras que reflejan las economías latinoamericanas, la cifra es similar a aquellas que no están dolarizadas.

Colombia y México muestran niveles de dolarización menores, pero son economías de distinto tamaño y en muchos casos cuentas con restricciones financieras o de capital.