Por: María Esther Abissi.   2 enero

Las doce entidades de seguros que operan en el país tienen colocadas el 58% de sus inversiones en bonos de Gobierno de corto y largo plazo, lo que aumenta el riesgo de su liquidez por la poca diversificación de sus inversiones.

El reglamento, en su apartado de diversificación de inversiones, insta a las aseguradoras a hacer una adecuada selección de activos a fin de evitar la dependencia excesiva de un mismo activo. (Foto: Rafael Pacheco).

Se trata de un escenario en el que no se tiene claro si ante un siniestro de gran escala, las entidades tendrán la capacidad de liquidar sus inversiones para hacerle frente.

Según el artículo 25 del reglamento sobre la solvencia de entidades de seguros y reaseguros de la Superintendencia General de Seguros de Costa Rica, las entidades deben administrar sus inversiones de forma sana y prudente, y controlando sus riesgos mediante la diversificación, mezcla y solvencia de activos.

El reglamento, en su apartado de diversificación de inversiones, insta a las aseguradoras a hacer una adecuada selección de activos a fin de evitar la dependencia excesiva de un mismo activo.

Sin embargo, no es un escenario que se esté dando.

El Instituto Nacional de Seguros, por ejemplo, tiene el 78% de sus inversiones de largo plazo concentradas en Hacienda, y el 5% de sus inversiones de corto plazo, para un total de 80,8% de su portafolio.

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Assa, Qualitas y Oceánica son otras de las aseguradoras que mantienen una gran porción de sus inversiones en bonos de Gobierno a largo plazo, mientras que Sagicor, Davivienda Seguros, Panamerican y Mapfre mantienen entre el 30% y el 96% de sus inversiones en bonos de Hacienda de corto plazo.

En total, las aseguradoras más comprometidas con Hacienda son Davivienda Seguros, Oceánica y el INS y las menos concentradas son Adisa, Best Meridian Insurance Company y seguros Lafise.

Para Said Breedy, abogado especialista en derecho de Seguros, el mayor riesgo que propone esta concentración es de liquidez para afrontar siniestros.

“Como Costa Rica adoptó el modelo de capital basado en riesgos, les da la potestad a las aseguradoras de decidir sus inversiones. Además, como en teoría era más seguro invertir en el Gobierno, el regulador no castiga si hay poca dispersión de las inversiones”, admitió Breedy.

Pese a que la concentración de inversiones en Hacienda no es nueva, el estado de la deuda es lo que hace que el Gobierno sea una inversión más riesgosa.

Aunque una de las mayores incertidumbres ya fue resuelta, la aprobación de la reforma fiscal, queda por ver si las calificadoras de riesgo seguirán viendo los bonos de Costa Rica como altamente riesgosos.

Recientemente, las calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s degradaron la calificación del país por los riesgos de liquidez que aún mantiene el Gobierno, la creciente deuda y el déficit fiscal.

“Si pasa algo catastrófico, a la hora de indemnizar, la aseguradora puede pedir al Gobierno hacer liquidas las inversiones para pagar siniestros, la pregunta es si el Gobierno tendría suficiente liquidez”, aseguró Breedy.

Al consultarle al regulador sobre la situación, admitió que todas las inversiones tienen su riesgo, independientemente del emisor.

Por eso, la regla define cuáles inversiones son susceptibles de ser incorporadas al portafolio de acuerdo con la política de inversión de la aseguradora.

“Las aseguradoras tienen la responsabilidad de definir los mínimos y máximos de sus inversiones y el régimen de solvencia hace los cargos de capital respectivos de acuerdo con el instrumento. Si hay entidades más concentradas que otras, pero eso depende del riesgo que ellas quieran asumir”, dijo Tomás Soley, superintendente de Seguros.

Para Soley, las emisiones del Gobierno tienen un riesgo, como el resto de inversiones del mercado, sin embargo, la realidad es que en el mercado local las opciones de inversión son reducidas, lo que podría justificar la concentración.

Pese a esta afirmación, lo cierto es que las entidades aseguradoras tienen también la posibilidad de invertir en instrumentos internacionales, como ya lo hacen.

El INS, por ejemplo, tiene bonos del Tesoro de Estados Unidos y bonos de la República de Colombia dentro de sus inversiones, acciones en empresas como Pfizer y Ecopetrol e inversiones de largo plazo en KP Morgan Chase & Co y Petróleos Mexicanos, aunque la representación es bastante menor.

Las aseguradoras afirmaron a EF que el riesgo de concentración no les preocupa.

Assa aseguró que en los análisis que han hecho no se ha determinado una afectación del Índice de Suficiencia de Capital a pesar de la caída de los precios de los títulos del Gobierno en los últimos meses.

Oceánica, por su parte, afirmó que no esperan afectaciones de liquidez por la participación en títulos de Gobierno, y el INS explicó que tienen planes alternativos para disponer de recursos en caso de que surjan eventos que puedan afectar la liquidez del mercado.