Por: María Fernanda Cisneros.   1 octubre

La fragilidad de las finanzas estatales, con un crecimiento sin pausa de la deuda y el déficit fiscal, persistirá al menos durante algunos años más. El camino de ajuste que ofrece la reforma fiscal es lento, pero surtirá efecto.

El Banco Central y Hacienda coinciden que el déficit fiscal del 2020 será menor al del 2019, pero difieren en qué tan elevada será esa cifra entre ingresos y gastos del Gobierno Central. Foto: Shutterstock

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) y el Ministerio de Hacienda coinciden en lo anterior.

Sin embargo, estas dos autoridades económicas no están tan alineadas al calcular qué tan profundo será el desbalance de las arcas del Estado en 2020.

¿Hasta dónde llegará el déficit fiscal el año que se avecina? El Central estima que será de 6,1%, como porción del Producto Interno Bruto (PIB), pero la programación presupuestaria de Hacienda arroja un 7,8%. La diferencia es de 1,70 puntos porcentuales.

Es usual que estas dos cifras estén distanciadas, pero no lo es que sea de esa magnitud.

EF realizó una comparación de dos documentos clave de ambas entidades en el periodo 2013-2019. Por un lado, el Proyecto de Ley del Presupuesto Nacional presentado para cada uno de esos años por Hacienda (en setiembre del año previo). Por otro, la estimación realizada por el Banco Central en la revisión del Programa Macroeconómico (presentado en julio del año previo, dos meses antes de conocer el proyecto de ley).

¿Cuál fue el resultado? La diferencia promedio en las estimaciones de ambas entidades, fue de 0,23 puntos porcentuales entre 2013 y 2019, al tomar como referencia los dos documentos antes mencionados. El año con la diferencia más amplia fue de 0,80 puntos en 2014, mientras en 2016 estimaron la misma cifra de 6,4%.

Así, el rango del cálculo para el 2020 es la más amplia en al menos ocho años, según el ejercicio de EF.

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El fondo de esa diferencia

Los gastos pesan mucho más que los ingresos en las finanzas públicas, y de ahí nace lo que se conoce como déficit fiscal del Gobierno.

El problema de Costa Rica no es tener déficit, sino que este, al lado de la deuda, muestre una tendencia de crecimiento pronunciado en los últimos diez años.

Tanto Hacienda como el BCCR calculan cómo se puede comportar el déficit para cada año, según la necesidad de recursos para atender sus obligaciones y según los determinantes de la economía, respectivamente.

En medio de una presión de las finanzas estatales, estos cálculos permiten analizar cuál sería el panorama fiscal del periodo, pero también cómo este puede impactar al resto de indicadores de la economía. De ahí su importancia.

Si bien ambos coinciden en que el déficit crecerá en 2019 y luego bajará de forma leve en 2020, el Central proyecta una cifra mucho menor a la que refleja la propuesta de presupuesto de Hacienda para el mismo año. El BCCR proyecta un escenario menos adverso.

Pero, ¿qué hay detrás de esa diferencia?

De entrada, esta diferencia entre el cálculo de una entidad y otra casi siempre está presente. Los métodos de cálculo distintos, y además, para el 2020 se dan algunas particularidades: principalmente, la desaceleración económica.

Lo primero es conocer la diferencia en metodologías.

Por un lado, el Central se ampara en modelos macroeconómicos y por otro, Hacienda se fundamenta en una mecánica presupuestaria rígida, que además está expuesta a presupuestos extraordinarios, explicó Gabriel Alpízar, gerente de Tesorería del Banco de Costa Rica (BCR).

La estimación del BCCR es dada a conocer en el Programa Macroeconómico del bienio en curso, documento que se presenta en enero de cada año y se revisa posteriormente en julio, tan solo dos meses antes de conocer la propuesta del presupuesto nacional.

La estimación de Hacienda queda plasmada en el Proyecto de Ley de Presupuesto, presentado por Hacienda en setiembre del año previo.

El documento muestra cuál sería el resultado de restar los egresos a los ingresos del Gobierno en caso de cumplirse la presupuestación presentada a la Asamblea Legislativa.

¿Qué se espera del 2020?

Más allá de la metodología, el 2020 presenta algunas particularidades. “Se avecina un panorama fiscal aun complejo. Considero que no se verán cambios importantes aun en 2020. Lo importante es que no se empeore significativamente”, anotó Freddy Quesada, gerente de INS Valores.

A pesar de la aprobación de la reforma fiscal, que dio un golpe a favor en el dinamismo de los ingresos, mientras que la regla fiscal aportó a un menor crecimiento del gasto para ese año, la economía crece lento.

Aun cuando Hacienda estima un escenario más adverso, este depende de los ajustes al presupuesto en el Congreso. También, el panorama de recorte de gastos, por ejemplo en salarios y la iniciativa de empleo público, dependen de consultas legislativas y legales.

Asimismo, los retos de la implementación de la regla fiscal son altos. El nivel de deuda es elevado y las condiciones de financiamiento costosas, los pagos por intereses seguirán creciendo y presionando el presupuesto, porque en teoría limitarían otros gastos corrientes, inclusive al punto de recortes, explicó el economista José Luis Arce, quien también es director de FCS, Análisis y Estrategia.