Por: María Fernanda Cisneros.   26 noviembre

El martes 26 de noviembre, la negociación de divisas en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) alcanzó los $68,8 millones, entre las cifras más altas negociadas desde el 2014, solo superada por una negociación en junio del 2017 por $75,9 millones.

La intervención del Banco Central de Costa Rica (BCCR) explica la alta cifra, puesto que la autoridad monetaria compró al sector público no bancario (SPNB) un total de $64 millones.

Esta es la mayor compra de divisas que ha realizado el Central en un solo día al sector público, desde que se registran las operaciones con este sector por aparte (junio 2014).

La estrategia del Central de intervenir mediante operaciones con el SPNB, para influir en el comportamiento del precio del dólar, se mantiene y esta vez en una semana en la que las presiones a la baja en el precio del dólar han sido evidentes.

A modo de ejemplo, la negociación más alta del 2018 fue de $56,1 millones (14 marzo, 2018).

El mercado evidencia una mayor oferta de dólares para negociar, y el exceso de divisas provoca un descenso en el precio del dólar.

El tipo de cambio promedio del Monex ha bajado de forma continua desde el 6 de noviembre, hasta ubicarse en ¢564,05 el 26 de ese mismo mes. El 27 de noviembre el precio bajó a ¢563,14.

En el arranque de año, el mercado pagaba ¢609,05, ¢45 más que en la actualidad. Esto se traduce en una apreciación del colón de 7,39%.

¿Es un buen momento para comprar dólares? En Costa Rica, muchos gastos grandes están denominados en dólares, un carro, una casa o la prima para ambos casos. "Dado eso, siempre es bueno aprovechar estas bajas del tipo de cambio para comprar. No es bueno dolarizarse del todo, pero sí una porción”, apuntó Hernán Varela, gerente de Portafolio de Banco Lafise.

El tipo de cambio de referencia para la compra de divisas llegó a ¢562,54, mientras el de venta ¢571,23, ambos al 26 de noviembre. El precio del dólar bajó ¢18,51 y ¢14,66, respectivamente, tan solo durante el mes de noviembre.

Ante las presiones, el Central ha aumentado su participación en las operaciones de intervención, principalmente en el sector público no bancario.

En lo que va del 2019, el BCCR no solo superó las compras realizadas al SPNB en 2018 sino que las aumentó en un 445,7%. El total de negociación en este rubro es de $2.079 millones.

Entre el 1 y el 26 de noviembre ha comprado $305,2 millones, muy por encima de los $51,6 millones que registro a lo largo del mismo mes del 2018.

¿Qué hay detrás de los movimientos del dólar?

De entrada, la explicación nace en la estacionalidad que experimenta el tipo de cambio entre noviembre e inicios de diciembre. Esta es una época en la que históricamente el precio del dólar tiende a bajar.

Durante la segunda quincena de noviembre los agentes económicos venden dólares para atender el pago de aguinaldos e impuestos y por esto se reduce la cantidad de colones a pagar por cada dólar.

El precio del dólar tiende a alcanzar un punto alto a inicios de noviembre, para luego bajar de nivel en momentos en los que el mercado registra un exceso de divisas (es decir, existe más oferta que demanda de dólares).

Esta es una época en la que se recomienda comprar dólares, pero esta ventana de oportunidad suele disiparse rápido, históricamente se ha sostenido hasta mediados de diciembre.

Adicionalmente, en este 2019 las asociaciones solidaristas invirtieron mucho en bonos en dólares, que subieron y tuvieron ganancias importantes, y muchas están cancelando estos dólares a sus afiliados en excedentes, apuntó Varela.

Los recursos del endeudamiento externo que el Ministerio de Hacienda recibió este mes no explican la apreciación del colón, pero podrían generar un impacto por medio de las expectativas.

La mayor oferta de divisas surge por dos razones: el sector privado demanda menos dólares, por el bajo crecimiento económico, y la estacionalidad típica de esta parte del año, explicó José Luis Arce, director de FCS, Análisis y Estrategia.

Los recursos provenientes de la más reciente emisión de eurobonos podrían explicar únicamente las expectativas, “en la medida que la gente crea -erróneamente- que la moneda se va a apreciar y eso haga que corran al mercado a vender divisas anticipando la oferta”.

Las expectativas están jugando un rol importante en el comportamiento del precio del dólar. El pensar que el precio bajará más se unió al ingreso de recursos de los nuevos eurobonos y los préstamos de apoyo presupuestario.

Rodrigo Cubero, actual presidente del BCCR, ha dicho continuamente que es más adepto a un tipo de cambio flexible, que siga las fuerzas del mercado.

Las fuertes intervenciones que ha realizado el Central recientemente no han roto la tendencia a la baja, pero sí han impedido que el precio del dólar descienda mucho más.

Es decir, la apreciación del tipo de cambio se hace más lenta por la intervención del Central, pero sin esta el tipo de cambio bajaría de forma aun más acelerada.

¿Por qué el Banco Central interviene más? A criterio de Arce, a la autoridad monetaria “le preocupa una mayor apreciación del colón y está aprovechando la oferta neta adicional y el mecanismo de compras a nombre del sector público para evitar que caiga más”.

El movimiento del tipo de cambio al estar en clara apreciación (lleva 15 días en reducción de ¢21,47 acumulados y el más bajo desde mayo 2018) invita a pensar que los tenedores de dólares que quieren incrementar su cartera desean obtener el mejor precio.

Por su parte, los de colones esperan mejores condiciones en los próximos días, de allí la intervención tan intensa del BCCR al ser partícipe de más del 70% del volumen transado desde hace varias semanas, apuntó Gabriel Alpizar, gerente de Tesorería del Banco de Costa Rica (BCR).

Es de esperar que este comportamiento del tipo de cambio se pueda mantener en las próximas dos semanas ya que las ventanillas del sistema bancario revelan un superávit en este mes, explicó Alpizar.

El tipo de cambio abandonaría la tendencia a la baja en la primera quincena de diciembre, cuando los agentes económicos cancelen los aguinaldos y otros pagos propios de la época.

Sin duda, este 2019 retomó la estacionalidad que hace un año atrás se disipó dado el alto grado de incertidumbre sobre la viabilidad del paquete fiscal, entre otros factores, que hicieron del 2018 un año muy atípico.

Esta nota fue ampliada posterior a su primera publicación.