Por: María Fernanda Cisneros.   19 octubre
19/10/2018 Banco Nacional San José.Conferencia de prensa con las entidades del Banco Nacional Gustavo Vargas y el Banco de costa Rica Douglas Soto, quienes exponen su posición al respecto del Plan Fiscal. Fotos de Diana Méndez.
19/10/2018 Banco Nacional San José.Conferencia de prensa con las entidades del Banco Nacional Gustavo Vargas y el Banco de costa Rica Douglas Soto, quienes exponen su posición al respecto del Plan Fiscal. Fotos de Diana Méndez.

El Banco Nacional (BNCR) y el Banco de Costa Rica (BCR) han optado por ajustar algunas condiciones de sus créditos o impulsar el traslado de deudas en dólares a colones para evitar un mayor aumento en la morosidad.

La mora mayor a 90 días y en cobro judicial aumentó en los primeros seis meses del año, a causa del deterioro económico que genera el desbalance de las finanzas del Gobierno Central, afirmaron ambas entidades.

Estos dos bancos citaron a la prensa la mañana del 19 de octubre para mostrar su apoyo a la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, aprobado en primer debate por el Congreso.

Además, alertaron que las presiones en las tasas de interés y el tipo de cambio ajustarían aún más el bolsillo de los deudores, en caso de la ausencia del plan fiscal.

Este impacto al alza en las tasas de interés ya se ha visto a lo largo del 2018, por lo que ambos bancos afilan su estrategia para evitar un impacto en su cartera. Si la reforma no se aprueba, el impago de los deudores aumentaría.

“Lo que hemos hecho es estrechar el margen financiero todo lo que podemos para evitar trasladar ese costo a los bancos”, explicó Gustavo Vargas, gerente a.i. del BNCR.

Este criterio de la banca pública llega tras solicitud de la Asamblea Legislativa, el 5 de octubre. El Congreso solicitó a varias instituciones (como el Banco Central, el Instituto Nacional de Seguros (INS), el Instituto Costarricense de Electricidad y el Poder Judicial) mostrar su opinión respecto al proyecto de ley.

El INS, por su parte, reconoció que con el aumento del 8% al 15% en el impuesto sobre la renta, el ingreso neto de la institución disminuiría en ¢8.000 millones. Sin embargo, en ausencia del plan fiscal, las consecuencias en los resultados del INS serían mucho peores.

La aprobación del proyecto beneficiaria la estabilidad económica y esta es la razón principal por la que el INS apoya que la Asamblea Legislativa dé luz verde al proyecto.

“El plan no es perfecto, ni va a solucionar en toda su complejidad y toda su integralidad el déficit fiscal, pero sí es un primer paso muy bueno. Permitiría que exista un poco más de confianza en la economía nacional, que Hacienda no presione tanto a la hora de salir a levantar dinero para pagar el día a día de los gastos”, explicó Elian Villegas, presidente ejecutivo del INS.

¿Cuáles son los cambios aplicados por los bancos?

Por el momento, el BCR opta por acercase a las empresas y ofrecerles la opción de reestructurar sus préstamos, así como a las personas pero en este caso para que cambien sus deudas en dólares a colones (principalmente en el caso de los no generadores de divisas).

En ese cambio, Douglas Soto, gerente a.i. del BCR, asegura que les ofrecen condiciones favorables en tasas de interés y en tipo de cambio, así como en avalúos y trámites bancarios.

Si una persona quiere cambiar su crédito de dólares a colones, debe cancelar algunas comisiones y gastos del trámite, sin embargo el BCR apuesta por “condiciones blandas” con tal de que la población traslade sus deudas de vehículos, vivienda y consumo. Así, por ende, el banco evite una mayor subida de la mora.

El BCR ofrece una tasa de 20% para cobrar saldos de tarjetas de crédito que sus clientes tengan con otras entidades financieras.

Y es que la morosidad ha aumentado en ambas monedas, pero en mayor medida en las operaciones de crédito en dólares.

Por su lado, el Banco Nacional, apuesta también por condiciones más favorables a los deudores.

El banco apuesta por dos acciones. La primera en consumo, para clientes del banco que enfrenten dificultades para cancelar sus deudas en este segmento. Se les ofrece una tasa fija de 22%.

La segunda medida está dirigida a créditos de vivienda, con una reducción de la tasa de interés en operaciones en colones. El objetivo es reducir la carga de cuota mensual, explicó Vargas.

La oferta está disponible tanto para deudores que ya tenían créditos activos, como para la población que quiera obtener un crédito de casa por primera vez con el banco.

“Es más difícil para clientes que tienen créditos de vivienda en otros bancos, debido a las cláusulas de salida, pero también estamos anuentes a recibirlos”, añadió Vargas.

Asimismo, el banco minimizó los gastos de traslado de créditos en dólares a colones.

*Esta nota fue actualizada la tarde del 19 de octubre para incluir la posición del INS sobre la reforma fiscal.