Por: María Esther Abissi.   28 diciembre, 2018

La usual temporada de mayor liquidez y tipo de cambio a la baja durante el último mes del año fue más corta en el 2018 y la variación de precios fue más pronunciada en los últimos 28 días que en otros períodos.

En los primeros 28 días del mes el tipo de cambio en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) osciló entre un mínimo de ¢597,01 y un máximo de ¢609,59.

El dólar en el Monex tuvo una caída a un mínimo de ¢597,01, propia de la estacionalidad de diciembre y por el anuncio de Hacienda de que recibiría el dinero de los contratos de colocación, por $600.000 millones. /Fotografía: JOHN DURAN
El dólar en el Monex tuvo una caída a un mínimo de ¢597,01, propia de la estacionalidad de diciembre y por el anuncio de Hacienda de que recibiría el dinero de los contratos de colocación, por $600.000 millones. /Fotografía: JOHN DURAN

La variación es mayor a la observada durante el mismo período del año previo, de ¢12,58.

El dólar en el Monex tuvo una caída a un mínimo de ¢597,01, propia de la estacionalidad de diciembre y por el anuncio de Hacienda de que recibiría el dinero de los contratos de colocación, por $600.000 millones.

En diciembre del 2017 el dólar se movió entre un valor mínimo de ¢566,17 y un precio máximo de ¢568,67, una variación de ¢2,5.

En total, la devaluación del 2018 cerró en 6,9% con corte al último viernes del año.

Los movimientos pronunciados en el precio del dólar comenzaron a mostrarse en noviembre, por hechos asociados a la incertidumbre fiscal y a las necesidades de liquidez del Gobierno.

Durante ese mes se mostraron fuertes presiones que llevaron al precio del dólar a casi ¢628, su punto más alto de todo el año.

Ante esto, el Banco Central se vio obligado a intervenir durante doce días consecutivos para contener el movimiento.

La actividad del Central en el mercado de divisas durante las fuertes oscilaciones sumó $125 millones en operaciones de estabilización, provenientes directamente de las reservas internacionales, una cifra considerablemente más alta que el resto de intervenciones del segundo semestre, cuando el Central se caracterizó por participar muy intermitentemente en el mercado.

Estas fluctuaciones y presiones alcistas se le atribuyen a varios factores, entre ellos, a la promesa del presidente del Banco Central de permitir mayores fluctuaciones y volatilidades en el mercado de divisas.

Los incrementos también se le atribuyeron a la demanda de divisas de las entidades públicas que negocian con el Central, principalmente el ministerio de Hacienda.

En una entrevista realizada por EF al presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, admitió que Hacienda pasó de ser un oferente a un demandante neto de divisas en el mercado.

Lo anterior implica que anteriormente la Tesorería acudía al mercado a ofrecer dólares provenientes de eurobonos y, por lo contrario, este año debió comprar dólares para solventar las necesidades de deuda.

En el tercer trimestre del año, Hacienda compró $211 millones a la autoridad monetaria, lo que representa un 26% del total negociado a través del Monex por el Sector Público no Bancario.

Después de las fuertes intervenciones de noviembre, el Central dejó de intervenir en el mercado, sin embargo, dado que la demanda de divisas comenzó nuevamente a presionar, las operaciones de estabilización continuaron.

Durante diciembre se intervino con un total de $37.226 millones en operaciones de estabilización.

Para el próximo año, la expectativa es que las presiones sobre el mercado se mantengan, especialmente por la necesidad de Hacienda de mayores recursos. Todo dependerá si Hacienda logra financiarse en dólares.