Por: María Esther Abissi.  10 febrero

El volumen transado por moneda en el total de las negociaciones del mercado de valores ha cambiado, y, durante el 2017, por primera vez en los últimos seis años, el monto tranzado en dólares fue mayor al de colones.

Aunque el margen entre ambas monedas aún no es abismal, el hecho resulta delicado en una economía cuya moneda oficial no es el dólar.

En el 2017, las transacciones en dólares representaron el 52% del total en el mercado de valores, mientras que aquellas en colones representaron el 48%.

Hace seis años, las transacciones en colones representaban el 72% del total, mientras que en dólares eran solo el 28%.

Sin embargo, el panorama era completamente distinto.

Inversionistas cambian de perspectiva

En el 2012 las tasas en dólares eran muy bajas y en colones eran altas; por lo que invertir en moneda local tenía más atractivo.

Sin embargo, a partir de entonces, las tasas en moneda nacional y extranjera se comenzaron a equiparar y la incertidumbre que generaba a los inversionistas poner su dinero en moneda nacional creció considerablemente.

Entre el 2013 y el 2015, el volumen en colones cayó tres puntos porcentuales, y para el 2016, había caído nueve puntos porcentuales.

En el 2014, la tasa básica mensual registró un máximo de 7,20% y comenzó a bajar gradualmente hasta llegar a un mínimo de 4,45% en diciembre del 2016, un rendimiento muy poco atractivo comparado con el de los dólares, que eran además considerados una moneda más fuerte.

Algunos datos ayudarían a responder el comportamiento.

Según la Bolsa Nacional de Valores (BNV), durante el 2017 hubo una importante reducción en el crecimiento de transacciones de los fondos de inversión en colones, de solo 10%.

Sin embargo, las participaciones de los fondos en dólares registraron un crecimiento del 44%.

Las operaciones de recompra en colones tuvieron un decrecimiento de 22% el año pasado, al igual que las operaciones a plazo y las negociaciones en el mercado de liquidez.

En el caso de los bonos, las emisiones en colones del Ministerio de Hacienda registraron una caída del 67%; pasó de captar el equivalente de $3.030 millones en el 2016 a $1.007 en el 2017.

En total, los bonos en colones cayeron 22%.

En las operaciones de los bonos en dólares, el crecimiento fue de 64% en el 2017.

Estos son ajustes que se dieron en la composición de las emisiones de Hacienda –que es el emisor más importante por volumen–, pues en el total colocado por el mercado de la BNV tuvo una variación negativa del 2%.

Otro de los principales factores que influyó en la decadencia del volumen en colones fue que, a partir del 2016, se agotó el programa de colocación de deuda externa para el Ministerio de Hacienda, lo que representaba la posibilidad de contar con $1.000 millones por año y cambiarlos, manteniendo las presiones en el tipo de cambio.

Para José Rafael Brenes, director de la Bolsa Nacional de Valores, al no contar con estas emisiones de deuda y a raíz de una mayor volatilidad en los precios del petróleo y mayor inflación local, los inversores comenzaron a dolarizar sus inversiones como una forma de protegerse ante posibles volatilidades de la moneda local.

Otra de las cosas que influyeron en este comportamiento es que, anteriormente, el tipo de cambio se mantenía relativamente estable, sobre todo por el efecto de la banda cambiaria.

En los dos últimos años las fluctuaciones en la moneda han causado estrés en los inversionistas, lo que genera un traslado que se refleja en los datos.

El hecho no es favorable para una economía generadora de colones. En un escenario como este, las entidades tienen que preocuparse más por mantener un balance y más estabilidad entre las inversiones que se hacen en colones y en dólares.

Además, si una empresa recurre a la Bolsa para financiarse, tendría que pagar tasas altas en colones para poder competir con los dólares que hay.

Lo ideal, según los analistas, es el endeudamiento en colones; para no dolarizar la economía y para que, ante comportamientos del dólar, no se vea afectado el mercado, como ocurrió en el 2017.

Los volumenes negociados en el mercado de valores también han caído considerablemente, independientemente de la moneda.

En el 2012 se tranzaron $60.300 millones, mientras que en el 2017, las transacciones cerraron en $47.000 millones.

Tendencia podría mantenerse

Pablo Montes de Oca, gerente general de BN Fondos comenta que en esta firma la tendencia de los inversionistas es a dolarizar sus inversiones.

Al cierre del 2017, la composición del saldo administrado fue de 50% en dólares y 50% en colones; en el 2016 había sido 57% colones y 43% dólares y en el 2015, la composición era principalmente colones (63%) y en menor medida dólares (37%).

El fenómeno se revirtió parcialmente cuando el Banco Central comenzó a subir la tasa de política monetaria y las tasas de captación en Central Directo en el 2017.

Sin embargo, no fue tan efectivo a raíz de que, ante la coyuntura, el Gobierno comenzó a captar en dólares, dada la liquidez del mercado, provocando un aumento en los volúmenes en esa moneda.

Este factor principalmente podría afectar el comportamiento del volumen transado durante este año, ya que Hacienda se prepara para colocar $1.500 millones a través de colocación directa con inversionistas internacionales, lo que generaría un aumento adicional y significativo del monto en dólares.

El efecto de incertidumbre que genera el proceso electoral también mantendrá la inquietud de los inversionistas, que se seguirán refugiando en dólares al menos en la primera parte del año.

Eventualmente, los movimientos del mercado hacia una mayor concentración en dólares puede afectar el tipo de cambio, pero mantendrían mayor atractivo en las tasas en dólares, que se espera que continúen al alza durante el 2018.

Sin embargo, se tienen menores expectativas de devaluación, por lo que los instrumentos en colones podrían terminar por recuperar el atractivo.

Por otro lado, si el Banco Central lograra contener estos efectos con sus instrumentos de política monetaria, sería de esperar que se siga restaurando el premio por invertir en colones y la moneda nacional retome nuevamente la delantera.