Por: María Fernanda Cisneros.   13 marzo

El crecimiento en la cantidad de tarjetas en circulación y la deuda de estos plásticos no ha parado de crecer en los últimos ocho años. Aunque el nivel de dinamismo varía en cada año, el 2018 fue el periodo con mayor ritmo.

La deuda asociada a estas tarjetas llegó a los ¢1,4 billones, lo cual representa un 4,51% del Producto Interno Bruto (PIB).

Ese monto está distribuido en 2.984.769 plásticos, cifra que mostró un crecimiento de 13,5%, a octubre del 2018.

Se trata del repunte más alto visto en los últimos ocho años, periodo en el que además, la cantidad de plásticos creció 125%.

La morosidad entre 1 y 90 días, por su lado, también va al alza. Esta aumentó 1,2 puntos porcentuales con respecto al año anterior y se ubicó en 8,80%.

Sin embargo, en la mitad del 2018 (el estudio publicado con datos a julio) la cifra de mora fue más alta (10%).

La mora a más de 90 días que registró el estudio fue de 4,12% respecto a la cartera total.

Estos resultados se desprenden del estudio trimestral que realiza el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (Meic) divulgado este 13 de marzo.

"La cantidad de tarjetas en los períodos de estudio van en aumento, en unos más rápido que en otros, pero no deja de crecer. Esto conlleva a que también se dé el aumento en la morosidad por parte de los consumidores”, comentó Erick Jara, director de Investigaciones Económicas y de Mercado.

La tasa de interés que ofrecen estos plásticos en colones se sitúa entre 5% y 50%, pero la mayoría de las tarjetas en circulación está concentrada entre 45% y 50%.

En dólares, las tasas van de 10,5% a 40%, pero la mayoría de los usuarios de estos plásticos pagan tasas de entre 30% y 35%.