Por: María Esther Abissi.   24 julio

Si ha pensado en adquirir una vivienda nueva, arreglar la que ya tiene o comprar lote, es posible que los planes de ahorro y préstamo del Instituto Nacional y Vivienda y Urbanismo (Invu) le funcionen para su proyecto, especialmente si quiere hacerlo a mediano o largo plazo.

La entidad ofrece seis tipos de planes que se ajustan al monto que la persona desea que se le financie según su capacidad de pago.

Sin embargo, hay cosas importantes que debe saber antes de adquirir uno y sobre todo, entender que funciona de forma muy diferente a un crédito hipotecario.

Los programas del INVU se crearon para financiar proyectos de casa propia mediante un período mediano de ahorro seguido por un período largo de financiamiento.

La entidad ofrece seis tipos que se ajustan al monto que la persona desea que se le financie según su capacidad de pago.

Además, los períodos de ahorro y la posibilidad de que se le otorgue el financiamiento incluso de forma anticipada van a depender de que el cliente mantenga constante sus aportes en la etapa inicial y no los suspenda por largos períodos de tiempo.

Actualmente en el país existen 22 comisionados encargados de ofrecer los planes y gestionar junto con los clientes las cuotas y el desembolso del préstamo, que puede encontrar en la página de la entidad.

Tome en cuenta que en el país existen personas que ofrecen estos planes sin estar autorizadas, poniendo en riesgo la seguridad de su dinero.

¿Cómo funciona?

Son seis tipos que se dividen en períodos de ahorro y períodos de financiamiento con un plazo mínimo de ahorro de dos años y un período máximo de pago de diez años, mientras que el tiempo para cancelar la deuda no debe exceder los trece años. De eso va a depender la tasa de interés que va a pagar el cliente durante la cancelación del préstamo.

Según explicó Tatiana Mora, encargada del departamento de comunicación del INVU, las tasas que maneja la entidad van desde el 7% en los períodos de pago más cortos hasta 9%, en los períodos de pago más largos y estos programas pueden ser adquiridos por personas físicas con capacidad de reservar un dinero de su ingreso mensual, indistintamente de si son costarricenses o extranjeros.

Plan de ahorro (en años) Años de pago del préstamo Tasa aplicada al préstamo (respectivamente)
2 4 - 5 - 6 7% - 7% - 7,25%
3 6 - 7 - 8 - 9  7% - 7,50% - 7,75% - 8%
4 7 - 8 - 9 - 10 - 11 7% - 7,75% - 8% - 8,25% - 8,50%
5 8 - 9 - 10 - 11 - 12 7% - 8% - 8,25% - 8,50% - 8,75% 
7 10 - 11 - 12 7% - 8,50% - 8,75% 
10 12 - 13 7% -9%

Por ejemplo, si una persona suscribe un contrato por un monto de ¢20 millones y decide ahorrar por cuatro años, tendrá una cuota de ahorro de ¢120.900 durante ese período.

Cuando finaliza la primera etapa, junto con el dinero ahorrado, el Invu le otorga un préstamo hipotecario para cubrir el porcentaje restante con una tasa de interés anual y cuotas fijas durante todo el período del préstamo.

Así, el cliente podrá elegir entre pagar ¢226.390 por un período de siete años, que es el menor tiempo de pago según el plan y monto suscrito o pagar ¢175.296 por un plazo de 11 años, que es el mayor período según el plan y monto suscrito.

La ruta del ahorro y crédito del Invu

El cliente puede utilizar el plan para compra de terreno y construcción de vivienda, construcción en terreno propio, compra, ampliación o reparación de una vivienda o cancelación de hipotecas.

¿Es lo mismo que un crédito hipotecario?

Estos financiamientos son especialmente ideales para personas con objetivos a mediano o largo plazo y con el compromiso de poder reservar una porción de sus ingresos mes a mes.

Una de las ventajas que tienen es que, en vez de quedar el cliente completamente sujeto a una deuda, como lo haría si estuviera en un crédito hipotecario, tiene una primera fase de ahorro que le sustenta el monto del préstamo final.

Los planes tampoco solicitan primas ni otros gastos para suscribirse inicialmente, lo cual es otra ventaja y además, puede cancelarlo o renunciar a él en cualquier momento, algo que no podría hacer si recurriera directamente a un crédito.

Sin embargo, es importante que tome en cuenta que mientras más organizado y puntual sea con las cuotas iniciales, mayores beneficios tendrá a la hora de solicitar el desembolso del préstamo, no solo porque podrá ser aprobado de forma más expedita sino porque, además, podrá solicitar un desembolso adelantado.

Otra de las diferencias es que la cuota de los créditos bancarios generalmente está ligada a una tasa que es inicialmente fija y luego cambia a tasa variable, mientras que en el INVU las tasas son fijas e inician desde un 7% anual, según la elección del tiempo de ahorro y pago.

Para ahorrar no se necesita ningún tipo de fiador o garantía, sin embargo, al momento otorgar el préstamo, la propiedad queda hipotecada, como se haría en el caso de un crédito bancario.

Por otro lado, la ventaja de los créditos es que el dinero se desembolsa desde el inicio y de forma inmediata a la compra de la casa o el terreno. Sin embargo, el problema usual es que las personas carecen del monto que corresponde a la prima de la adquisición.

¿El período de ahorro es obligatorio?

En el caso del Invu, el período de ahorro es obligatorio, pero existen otras figuras en el mercado que no requieren de ahorro previo.

Una de ellas, por ejemplo, es el financiamiento de las primas por parte de los desarrolladores de viviendas. Con esta figura, el desarrollador divide en plazos de hasta dos años el desembolso de la prima para adquirir el bien inmueble y, cuando ha finalizado ese plazo, el cliente solicita el crédito a la entidad financiera que desee.

Sin embargo, si el crédito no es aprobado, no todas las empresas desarrolladoras devuelven el monto pagado.

Otra opción es que el cliente utilice ahorros programados o tenga ya dinero ahorrado y adquiera por medio de un asesor un plan de ahorro del INVU ya maduro, al que le falten menos cuotas de ahorro para pagar y tenga la posibilidad de solicitar el crédito en un menor tiempo.

¿Qué sucede si el cliente no quiere seguir ahorrando?

Existe la posibilidad de que el cliente decida no seguir ahorrando porque se ha reducido su capacidad de pago o porque simplemente decidió financiarse con otra entidad. Para esto, puede renunciar al contrato en cualquier momento, pero para ello debe ir directamente al Invu y realizar el trámite.

La entrega total del monto ahorrado dependerá de la fecha en que se tomó el contrato, sin embargo, el INVU aseguró que para contratos nuevos, si se renuncia a un contrato se le devuelve al cliente la totalidad de lo ahorrado menos el 4% del monto suscrito.

La entidad cuenta con una plataforma en la que puede ingresar cuánto dinero necesita, en cuántos años quiere materializar el proyecto y por cuántos años más desea pagar el préstamo, ingresando a la página www.plandelinvu.com.