Por: María Esther Abissi.   15 noviembre

La calificadora de riesgo Fitch Ratings le da menos de tres meses al país para resolver la situación de sus finanzas públicas antes de rebajar su calificación de riesgo.

Mediante un comunicado, la calificadora dispuso un aviso negativo sobre la perspectiva del país –que ya era negativa– y que ubica la calificación en BB.

El cambio de la perspectiva denota que, en un período no mayor a tres meses emitiría un rebajo en la calificación.
El cambio de la perspectiva denota que, en un período no mayor a tres meses emitiría un rebajo en la calificación.

Según explicó Carlos Morales, analista primario de Costa Rica para Fitch en Nueva York, en enero de este año la calificadora había anunciado que el cambio de la perspectiva de estable a negativa para el largo plazo, lo que implicaba que, en un período de uno a dos años, podrían bajar la calificación.

Este cambio de la perspectiva denota que emitirá en un plazo de tres meses o menos un rebajo en la calificación.

Aunque no explicó exactamente la perspectiva de riesgo que Fitch ve en el país, si admitió que en los próximos noventa días la calificación podría descender incluso en más de un escalón, lo que podría implicar una calificación B+, B- o B.

“Estamos vigilando eventos más puntuales que puedan surgir en las próximas semanas y lo que en este momento vemos son mayores presiones. Estamos valorando cómo avanza la reforma, cómo se va a refinanciar el Gobierno y cómo se dará el repago de la deuda entre Hacienda y el Banco Central (refiriéndose a las letras del tesoro), con base en eso, tomamos una decisión”, afirmó Morales.

Todos los anteriores son temas que se deberían resolver durante diciembre, ya que, es el período en el que se vence el pago de las letras del tesoro y además, el plazo que tiene Hacienda para conseguir fondos para la deuda.

La decisión de si la calificación desciende a más de un escalón o no dependerá del resultado de los próximos días.

“Con base a los diferentes escenarios, la rebaja podría ser de más de un escalón si la situación se sigue deteriorando”, dijo Morales.

En el comunicado la calificadora explicó que Costa Rica refleja graves limitaciones de financiamiento, que ponen en riesgo la capacidad de cumplir con sus obligaciones presupuestarias y los vencimientos de deuda que restan para este año.

Además, se admite que existe incertidumbre en torno a la capacidad de los legisladores para aprobar una legislación eficaz que contenga el déficit.

Según Antonio Pérez, gerente general de Mercado de Valores, el anuncio de Fitch no es una sorpresa.

“Las calificadoras han sido pacientes con la situación del déficit fiscal y la realidad es aún completa. Estamos a la espera de lo que señale la Sala IV que será la que determinará el rumbo del país para los próximos meses”, admitió Pérez.