Por: María Esther Abissi.   11 febrero

Después de que en los últimos meses del 2018 los activos de los fondos de pensión mostraran minusvalías y los rendimientos de sus afiliados fueran negativos, en los primeros días del 2019 comenzaron a recuperarse, aunque el panorama aún es incierto.

La caída en el valor de los activos se evidenció en el cambio que tuvo el valor cuota mensual de los afiliados a las operadoras, que se refiere a la rentabilidad que obtiene el fondo por los recursos que suman todos los meses sus aportantes.

La minusvalía se tradujo en pérdida en el estado de cuenta de los asociados. (Foto: Melissa Fernández Silva).
La minusvalía se tradujo en pérdida en el estado de cuenta de los asociados. (Foto: Melissa Fernández Silva).

La minusvalía se tradujo en pérdida en el estado de cuenta de los asociados.

En noviembre, todos los fondos de pensión tuvieron rendimientos mensuales negativos, especialmente el fondo de Bac Pensiones, CCSS OPC y Popular Pensiones.

En diciembre lograron recuperarse ligeramente, a excepción de la operadora de pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social y Popular Pensiones, que siguieron con rendimientos negativos.

Para enero, todas las operadoras se habían recuperado ligeramente.

Aunque el crecimiento es menor a 1% en todos los casos, el rendimiento mensual dejó de ser negativo.

Pese a que lo recomendable es observar los rendimientos de los fondos de pensión históricos para poder hacer comparaciones, lo cierto es que durante todo el año pasado se mostraron minusvalías en los activos.

Lo anterior afectó a quienes se pensionaron durante el 2018 y a los afiliados que eligieron cambiarse de operadora en un momento convulso.

El comportamiento de los activos responde a varias justificaciones; entre ellas, la situación de las finanzas públicas del país, que afectó las tasas de los activos a tasa fija por la valoración a precios de mercado y por la coyuntura de mayor volatilidad que tuvieron los mercados internacionales.

Cambio de estrategia y de suerte

En los últimos días del año y durante enero, una mezcla de buena suerte y un cambio en la estrategia de algunas operadoras hizo que los rendimientos mensuales se levantaran.

Un primer factor que influyó fue la mejoría de la confianza de los agentes económicos producto de la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

La expectativa no solo hizo que los mercados se liberaran ligeramente de incertidumbre sino que también los precios de los bonos se ajustaron, lo que influyó en la valoración de mercado de los instrumentos que tenían los fondos en sus carteras.

Según explicó Hermes Alvarado, gerente de la operadora BN Vital, cuando el mercado tiene una corrección en los precios como la que sucedió a final del año, los precios sobrerreaccionan y bajan más de lo necesario, por lo que, una vez que se detiene la caída, tienden a subir un poco hasta ubicarse en los niveles que el mercado considera como correctos.

“El comportamiento fue mixto al cierre del año, unos días uno podía ver que subía y otros que bajaba, pero al final de los dos meses se vieron resultados positivos”, aseguró Alvarado.

Durante estos movimientos, se vieron afectadas las rentabilidades de los asociados, es decir, tocaron la ganancia a corto plazo de sus ahorros.

Otro punto que aportó a la recuperación fue la menor participación de Hacienda en el mercado primario, que hizo que el secundario se reactivara y los precios empezaran a formarse en función de la oferta y la demanda.

En el ámbito internacional, la tregua comercial de Estados Unidos y China, las declaraciones de la Reserva Federal de mantener las tasas en el nivel actual y una temporada de resultados corporativos positivos aportaron para que los rendimientos de los activos en dólares se mantuvieran.

Vida Plena y la operadora del Banco de Costa Rica aseguraron ajustar las inversiones para mermar los efectos sobre sus carteras.

Mauricio Rojas, gerente de BCR Operadora de Pensiones, explicó que los fondos que trataron una estrategia de menor sensibilidad ante alzas en las tasas fueron los menos perjudicados.

Los primeros seis meses

Estos primeros seis meses del año se espera que sean tan convulsos como lo fueron los últimos del 2018 en términos de tasas de interés.

Ante la ausencia del financiamiento externo que espera el Gobierno para el final del 2019, la presión por recursos en el mercado local será constante, las tasas tenderán al alza y generarán minusvalías en los portafolios administrados por las operadoras.

La presión en los portafolios dependerá en gran medida de las necesidades de financiamiento y la competencia por recursos de las entidades financieras, el Gobierno y el resto de emisores.

Para Mauricio Ávila, gerente de Popular Pensiones, mientras el Gobierno no concrete nuevas fuentes de fondeo como los eurobonos o financiamiento con entidades multilaterales, la volatilidad continuaría.

Afiliados informados

A pesar de que las rentabilidades de los fondos de pensión deben visualizarse a largo plazo, los afiliados pueden informarse de la estructura de las inversiones de su operadora, para determinar cuál es la que mejor se adapta a los momentos de crisis y cuál es la que tiene la mejor diversificación posible de inversiones.

Lo recomendable es que los afiliados no tomen decisiones sustentadas en situaciones transitorias de ajustes de los mercados, especialmente porque si deciden retirarse del fondo cuando hay minusvalías, la pérdida se materializaría al momento de pasarse de un fondo a otro.