Por: María Fernanda Cisneros.   10 enero

En 2019, el ambiente dio un giro positivo en el mercado de valores. Las negociaciones se robustecieron (con más fuerza en el secundario), las tasas fueron más atractivas y los inversionistas dieron señales claras de menor incertidumbre.

02/10/2018. Bolsa Nacional de Valores en Santa Ana. Documental fotográfico de las negociaciones que se realizan en la Bolsa Nacional de Valores. En la foto: Jorge Mora, analistas de servicios técnicos observa un gráfico del comportamiento de un título valor. Foto: Albert Marín.

La mejor gestión de la deuda que logró el Ministerio de Hacienda a lo largo del año pasado fue clave en el desempeño del mercado.

Cuando las señales que envía el ente fiscal dan certeza a los inversionistas, la industria reacciona positivamente, y si el mensaje enviado genera incertidumbre, las operaciones evidencian un deterioro.

Los inversionistas dieron pasos hacia una mayor confianza, con inversiones a más plazo y por montos más altos.

Hacienda representa el 65% del volumen colocado en el mercado primario y el 79% del monto total transado en el secundario, según datos de la Bolsa Nacional de Valores (BNV). Esto deja en evidencia su gran influencia en la dinámica de la negociación de valores en el mercado local.

Ver más!
Mejores resultados

El mercado primario registró un leve crecimiento, pasando de $10,8 millones en 2018 a $11,6 millones a noviembre del 2019.

La mayor parte de ese monto se negoció en colones ($7,8 millones), principalmente por el sector público, seguido de los dólares, también dominados por el nicho público.

Luego de un periodo de alerta a finales del 2018, cuando el Gobierno acudió inclusive a las letras del tesoro con el Banco Central de Costa Rica (BCCR), llegó un punto de inflexión: la aprobación de la reforma fiscal a finales de ese año.

A partir de ese momento, la dinámica del mercado empezó a cambiar y luego fue apoyada por la mejoría en algunos indicadores de las cifras fiscales (ingresos y gastos del Gobierno Central).

A noviembre, la mejoría en las arcas de Hacienda llegó principalmente a los ingresos tributarios, con un repunte de casi medio punto del Producto Interno Bruto (PIB), y menores egresos por concepto de salarios. Estos últimos pasaron de un crecimiento de 5,20% a 2,97%, tras cambios implementados en la reglamentación del impuesto a personas jurídicas.

Con una mejoría en la liquidez, Hacienda empezó a captar en el primario de forma más ordenada y un tanto menos urgida, al mismo tiempo que mostraba mejores cifras fiscales (excluyendo los intereses) los inversionistas dejaron de pujar por tasas elevadas.

Las condiciones de fondeo de Hacienda se abarataron. “Las curvas soberanas locales tuvieron una reducción de aproximadamente 400 puntos base en promedio, tanto para títulos en dólares como en colones”, indicó Silvia Jiménez, gerente de Inversions del Mercado de Valores.

Asimismo, los inversionistas se atrevieron a apostar por un plazo mayor en este mercado.

El valor transado en el largo plazo aumentó un 87% durante el 2019, respecto al año previo. Mientras, el corto y mediano plazo se contrajeron.

Ver más!

Cuanto mayor sea el plazo, más riesgo asume el inversionista, razón por la que la preferencia por el largo plazo es un síntoma de recuperación de la confianza.

Este comportamiento también forma parte de ese menor costo de la deuda, y permite que las autoridades puedan gestionar de una mejor forma la deuda, de forma que generan efectos positivos en el manejo del flujo de caja y los resultados fiscales, explicó Karla Arguedas, gerente Prival Advisory & Strategy.

Ese ajuste también ayudó reactivar la negociación de instrumentos por parte de los emisores privados y la banca pública.

En consecuencia, el mercado secundario se reanimó hasta casi duplicar la cifra del volumen negociado.

Ver más!

Los bonos con las atractivas tasas de interés de la temporada de poca liquidez de Hacienda empezaron a circular en el mercado secundario y generaron alta demanda de instrumentos de deuda.

“Los volúmenes transados de nosotros en compra-venta de bonos –que en el 2018 andaban entre $15 millones y $25 millones– hoy todos los días andan en $40 y $45 millones, a veces llegan a $90 millones”, apuntó José Rafael Brenes, director general de la BNV.

Las negociaciones a mediano y largo plazo también evidenciaron un crecimiento en este mercado, pero de forma aun más abrupta.

Ver más!

Las operaciones en dólares crecen en este mercado desde el 2017, debido a la mayor volatilidad del tipo de cambio y la colocación de instrumentos de deuda del Gobierno con altos rendimientos, explió Brenes.

Sin embargo, en medio de una mejoría en el volumen transado en este mercado, aun persisten algunos retos para el 2020.

Si bien el Gobierno cuenta con una mayor liquidez, gracias a la captación local e internacional, así como a los canjes realizados, la consolidación fiscal aun es una meta lejana.

Además, Hacienda requiere de más recursos externos para atender sus múltiples obligaciones y vencimientos, así como para no presionar al mercado doméstico.

Desde la óptica interna del mercado de valores, resulta necesario recuperar y dinamizar los instrumentos del mercado bursátil, como por ejemplo los fondos inmobiliarios, anotó Jiménez.