Por: María Fernanda Cisneros.   30 marzo
Según el Banco Central, los resultados del PIB en 2018 combinan factores externos e internos. Primero, por la situación política de Nicaragua que redujo el intercambio comercial con el resto de la región centroamericana y segundo, por las protestas de organizaciones sindicales en oposición al proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Foto: Rafael Pacheco

El Producto Interno Bruto (PIB) creció 2,7% en 2018, el menor crecimiento de los últimos cinco años y uno de los cuatro resultados más bajos registrados desde los noventa.

Por su lado, el déficit de cuenta corriente (diferencia entre exportaciones e importaciones) se agudizó en el cuarto trimestre del 2018. Sin embargo, concluyó el año solo un tanto mayor al 2017 ($62 millones más) por un par de buenos trimestres.

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La desaceleración que experimentó el PIB a lo largo del 2018 se acentúo al término del año con una tasa interanual de 1,9% en la serie tendencia ciclo (que elimina el efecto estacional).

Este es el resultado menos dinámico del 2018, pero además, es mucho menor al 3,3% visto en el mismo trimestre del 2017.

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¿Qué ocasionó la desaceleración? Varios factores se conjugaron para empujar a la baja a la producción.

Por un lado, el consumo de los hogares creció menos conforme avanzaba el año y cerró el periodo en 1,6%.

Aunque la cifra no llegó al terreno negativo, como sí lo hizo el consumo del Gobierno, el dinamismo fue mucho menor a lo registrado en los últimos años. En 2017, la media fue de 2,7%.

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El resultado es congruente con los resultados del Índice de Confianza de los Consumidores (ICC) de la Universidad de Costa Rica (UCR). En noviembre, el indicador mostraba un deterioro de 16,8 puntos, ante la incertidumbre del momento por la situación fiscal, sin embargo para febrero 2019 mostró una recuperación.

El menor crecimiento del crédito al sector privado y el comportamiento del ingreso disponible real también explican parte del bajo dinamismo de la producción en el 2018.

Algunos sectores con más afectación en cuanto a la demanda, fueron los aparatos electrodomésticos, vehículos, alimentos y productos farmacéuticos.

La huelga de grupos sindicales para oponerse a la reforma fiscal contrajo el consumo del gobierno en general en 3,2%, explica el informe sobre producción y balanza de pagos elaborado por División Económica del Banco Central de Costa Rica (BCCR).

La situación política de Nicaragua también impactó negativamente a las exportaciones, y atenúo el buen crecimiento de la demanda externa de implementos médicos, añade el documento.

Las importaciones, por su lado, decrecieron 1,1% por dos factores: la menor cantidad de barriles de hidrocarburos y de vehículos que ingresaron al país, así como de insumos relacionados a la industria química y farmacéutica.

Déficit de cuenta corriente y reservas

El cuarto trimestre del 2018 mostró un déficit de cuenta corriente (diferencia entre exportaciones e importaciones) del 1,3% como proporción del PIB. La cifra es mayor al 0,9% en igual trimestre del 2017.

Un mayor dinamismo en las compras externas de las empresas de zonas francas influenció primordialmente el comportamiento de las importaciones.

Por su lado, el bajo crecimiento de las exportaciones llegó por la pérdida del impulso en el crecimiento de la economía mundial, afirmó el documento del Central.

Los pasivos de inversión directa llegaron a los $2.735 millones en 2018, un 4,2% menos que hace un año.

Las reservas internacionales netas del sistema bancario alcanzaron los $7.385 millones al cierre del 2018. Las reservas cayeron $564 millones, respecto al tercer trimestre del año.

Respecto a las arcas del Banco Central, el saldo alcanzó los $7.495 millones