Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 10 junio, 2014

Las tasas de interés en dólares de bonos públicos en el mercado de valores de Costa Rica pasaron por un periodo de ajuste en los primeros cinco meses del 2014. A inicio de año comenzaron a subir, pero desde la segunda mitad de abril los rendimientos retrocedieron y algunos valores son menores con respecto a enero.

El descenso de los rendimientos es más claro desde la segunda mitad de abril pasado, en ese momento bonos emitidos por el Ministerio de Hacienda empezaron a registrar un retroceso en los rendimientos reales a pagar según los datos aportados por la Bolsa Nacional de Valores.

La información proviene del mercado secundario de los títulos de deuda en dólares. El total negociado de enero a mayo en instrumentos en dólares del Gobierno fue de $491 millones, de ese monto un 46% fue por transacciones con el título con vencimiento en el 19 de noviembre del 2014, seguidas por las del bono al 20 de mayo del 2015 con un 19% del total.

Precisamente el bono en dólares más negociado (G$191114) pasó por ese columpio en sus rendimientos, pues inició el año con cotizaciones que se cerraron a un promedio de de 2,41%, llegó a un máximo de 2,50% y luego empezó a bajar hasta el 2,17% registrado el pasado 30 de mayo.

Rendimiento nominal en el mercado secundario de un bono en dólares del Ministerio de Hacienda.
Rendimiento nominal en el mercado secundario de un bono en dólares del Ministerio de Hacienda.

En el mercado primario, que es donde se realizan las subastas de títulos por primera vez, también hubo un ajuste en los rendimientos al alza que luego retrocedieron. En decir, Hacienda también identificó que había una demanda por tasas más altas y decidió concederlas en sus colocaciones.

No obstante, y según lo demuestra su bono con más colocaciones este año (G$200515), en una subasta en mayo pasado el rendimiento promedio fue de 3,01%, luego de llegar hasta un 3,14% en marzo.

Estos movimientos de aumento en tasas en los mercados de bonos de deuda hacen que los instrumentos bajen en su precio relativo. El valor de un bono tiene un comportamiento inverso a su tasa de interés de mercado.

Así que cuando subieron los rendimientos y bajaron los precios los inversionistas aprovecharon el momento para hacer compras a precios relativamente bajos. En mayo, cuando de nuevo se vislumbró que los rendimientos volverían a bajar (y los precios suben) se registró un mayor número de transacciones, pues los propietarios acuden a vender ante la amenaza de una mayor pérdida de valor de sus títulos.