Por: Alan Saborío.   10 septiembre

La preocupación de crear valor en las empresas debe incluir (y tomarse muy en serio) el establecimiento de buenas prácticas de Gobierno Corporativo. Una mayor transparencia sobre la forma en que la empresa desarrolla su labor y órganos de gobierno fuertes son dos elementos de altísima valoración por parte de cualquier inversionista.

Esa creación de valor está dada, hacia adentro, por una administración que se vuelve más eficiente, los recursos se aprovechan mejor y las políticas laborales se vuelven más justas. Esto se traduce en mayor competitividad y mejor desempeño financiero, por tanto, mayor rentabilidad.

Cuando existen mecanismos de supervisión y participación de los accionistas, al haber una presidencia o dirección ejecutiva eficiente y una junta directiva o consejo de administración profesional, se desarrolla una dinámica de constante búsqueda de crecimiento. Eso permite definir planes y verificar el cumplimiento de los objetivos y las metas. Y esto, a su vez, genera mayor confianza en el mercado y en potenciales inversionistas.

09/10/2017 GNMedios. Entrevista a Alán Saborio, quien es CEO y Chairman del Board de Deloitte Costa rica, República Dominicana, Honduras y Nicaragua. Foto de: Diana Méndez.

De acuerdo con mediciones de Deloitte entre grandes inversores internacionales, un 51% cree que una estructura de Gobierno Corporativo es importante o muy importante, un 28% lo considera algo importante.

Con un buen Gobierno Corporativo la gestión de riesgos también mejora. La búsqueda de equilibrio entre objetivos internos y objetivos de los accionistas hace que las empresas estén observando con atención el mercado y sus propios negocios y trabajen con metas a más largo plazo.

Una empresa con visión de largo plazo también genera confianza entre los otros stakeholders. Finalmente, esto se traduce en reputación y reconocimiento. El 80% del valor de las empresas es intangible, y tiene que ver con esa reputación.