Por: Harvard Business Review.   19 junio
¿Es posible pedir consejos a demasiada gente?

Cuando necesita un consejo, ¿a cuánta gente debería pedírselo? Es tentador obtener muchas opiniones —por ejemplo, de amigos, colegas y mentores—, pero hacerlo puede tener efectos negativos. No podrá seguir los consejos de todos, por supuesto, y las investigaciones muestran que las personas de las que no acepte el consejo podrían tener una peor opinión de usted en consecuencia. Es posible que incluso lo consideren menos competente o lo eviten (imagine a un ejecutivo importante de su empresa al que le dé gusto que le pregunte qué hacer… y después no sienta tanto gusto cuando no haga lo que dijo). Por lo tanto, la próxima vez que necesite un consejo, analice a quién le preguntará y sea transparente con sus metas. Sea claro respecto de la razón por la que está pidiendo el consejo (“Quisiera explorar todas mis opciones”) y si está pidiéndoselo a otras personas también. De este modo, puede establecer el tono de la conversación y las expectativas para las acciones que realizará en el futuro.

Adaptado de “How Asking Multiple People for Advice Can Backfire”, de Hayley Blunden et al.

¿Es posible pedir consejos a demasiada gente?

¿Saben todas las personas en su reunión cómo se tomarán las decisiones?

Las reuniones de equipo pueden ser útiles para tomar decisiones importantes, pero solo si todos los presentes conocen el proceso para llegar a ellas. Cuando hay confusión en torno a la manera en que se tomará la decisión final, o quién la tomará, la situación puede volverse tensa o incómoda. Por esta razón, es importante empezar las reuniones describiendo las reglas básicas. Por ejemplo, tal vez deba decirle al grupo que habrá 30 minutos para debatir y después una votación y, si no se llegara a alguna resolución, el asunto se llevará a un ejecutivo. O, si un ejecutivo ya está en la habitación, tal vez la persona tome la decisión en ese preciso momento. Es de especial utilidad explicar los puntos más específicos: ¿alguien tiene poder de veto? ¿La votación grupal determina la decisión final, pero se necesita una mayoría a partir de las dos terceras partes? ¿Los puntos de vista de la minoría serán documentados para que los revisen las partes interesadas? Sin importar cuál sea el proceso, explíquelo con claridad para que todos estén enterados.

Adaptado de “A Good Meeting Needs a Clear Decision-Making Process”, de Bob Frisch y Cary Greene.

No permita que las altas expectativas perjudiquen la confianza de su equipo

Las altas expectativas pueden motivar a los miembros de su equipo. Sin embargo, si sus estándares son demasiado altos, es más probable que haga un daño antes que un beneficio, incluso perjudicaría la autoestima de los integrantes de su equipo. Para moderar los efectos negativos de las expectativas demasiado ambiciosas, intente tomar las tres medidas siguientes. Primero, sea sensata respecto de cuándo y con qué frecuencia expresa insatisfacción. En situaciones en las que la gente necesita mejorar, impúlsela para que haga su máximo esfuerzo, pero, si las personas sienten que todo el tiempo está descontenta, quedarán desmoralizadas. Segundo, asegúrese de que todas las personas de su equipo sepan qué valora de ellas. Si quieres que se tomen en serio su crítica, es imperativo que también sepan por qué las considera especiales y cuáles han sido sus contribuciones. Tercero, asegúrese de comunicar sus expectativas antes de tiempo, no solo después de que alguien no las haya cumplido. Además, no olvide ser autocompasiva. Será más fácil que perdone a los demás si relajas las expectativas poco realistas para usted.

Adaptado de “Are Your High Expectations Hurting Your Team?”, de Ron Carucci.

Mejore sus capacidades de pensamiento crítico

Para tomar buenas decisiones, es importante tener pensamiento crítico. Pero, a pesar de todo, son demasiados los líderes que aceptan la primera solución que les proponen o no se toman el tiempo para evaluar un asunto desde todos los ángulos. Para evitar estos errores, hay varias cosas que puede hacer a fin de perfeccionar sus capacidades de pensamiento crítico. Primero, cuestione sus suposiciones, en especial cuando la situación sea delicada. Por ejemplo, si está ideando una nueva estrategia comercial, pregúntese: ¿por qué es la mejor manera de proceder? ¿Qué dicen las investigaciones sobre nuestras expectativas para el futuro del mercado? Segundo, analice bien la lógica. Al momento de evaluar argumentos, considere si la evidencia se basa en sí misma para producir una conclusión sensata. ¿La lógica tiene el respaldo de los datos en cada punto? Tercero, busque nuevas perspectivas. Es tentador depender de su círculo íntimo para analizar estos asuntos, pero eso no será productivo si todos se parecen a usted y piensan como usted. Salga de su burbuja y pida a otras personas que cuestionen y desafíen su lógica.

Adaptado de “3 Simple Habits to Improve Your Critical Thinking”, de Helen Lee Bouygues.

Practique prestar atención para encontrar mejores ideas

Los ejecutivos y empresarios necesitan ideas frescas para poder sorprender a los clientes y diferenciarse del montón. He aquí cuatro maneras de evitar las reuniones, los mensajes y los correos electrónicos interminables y prestar atención.

Organice una excursión de negocios: una vez al año, el administrador de fondos de cobertura Tom Brown les da a todas las personas de su firma cinco billetes de cien dólares recién impresos y los divide en equipos para una “caza de sucursales”. Cada equipo camina por una avenida designada de la ciudad de Nueva York, visita todos los bancos que encuentre y abre una cuenta de cheques, en busca de actos inspiradores de gran servicio. Después, todos los equipos se reúnen de nuevo para tener una sesión informativa.

Intercambie trabajos: la fundadora de Build-a-Bear Workshop, Maxine Clark, trabajó como asociada de primera línea en Container Store, cuyo cofundador, Kip Tindell, hizo lo propio en la empresa de Clark. Se percataron de todos los tipos de prácticas que funcionaban en un lugar y tal vez podrían funcionar en el otro.

Cambie de sombrero: la agencia publicitaria TBWA utiliza el llamado ejercicio de “el sombrero del director” para ayudar a los clientes a solucionar problemas. Los ejecutivos indagan en cajas llenas de gorras, camisetas y otros productos de marcas como Apple y Southwest Airlines… y después adoptan la mentalidad de esas empresas mientras analizan la propia.

Cambie la manera en que y a quién escucha: la “tutoría inversa” es una práctica valiosa. En el gigante de las consultorías PwC, también conocido como PricewaterhouseCoopers, más de 120 empleados millennials dieron tutorías formales a unos 200 socios y consejeros. Esto les brinda una perspectiva a los líderes senior en torno a la tecnología, la cultura y el trabajo que nunca habrían conocido por sí solos.

Adaptado de “To Come Up With Better Ideas, Practice Paying Attention”, de Bill Taylor.