Por: Krisia Chacón Jiménez.   15 abril
07/04/2020/ Recorrido por San José donde pasada las 5 pm comienza a regir la restricción vehicular sanitaria y se realizan diferentes operativos de tránsito / en la foto trabajadores de Uber Eats esperan su llamado para realizar algún servicio / Foto: John Durán

Los repartidores de las aplicaciones Rappi, Glovo, Uber Eats y Hugo se convirtieron en salvavidas de los negocios que han estado cerca de ahogarse debido a la crisis por el coronavirus.

Las entregas a domicilio son vitales para evitar que las personas salgan de sus casas y por ende contener el contagio de esta enfermedad.

A partir de las medidas impuestas por las autoridades de salud de Costa Rica, estas aplicaciones respondieron con la diversificación de nuevos servicios con el fin de satisfacer el alza de la demanda de entregas.

Por ejemplo Uber Eats se aventuró a ofrecer compras en supermercados y Rappi potencia su tarjeta de membresía para realizar entregas sin costo.

Este negocio de delivery ya afloraba en el país, y ahora con el COVID-19 su demanda se disparó, según datos compartidos por las empresas.

Las ventas a domicilio del servicio de alimentos en América Latina se cuadruplicaron durante los últimos cinco años, convirtiéndose en la segunda región con más rápido crecimiento en el mundo después de Asia Pacífico, según un estudio de Euromonitor publicado en este mes de abril.

“Las aplicaciones de entrega han integrado diferentes soluciones para ayudar a los consumidores y restaurantes a fin de sobrevivir a la crisis. Estos incluyen soluciones de entrega sin contacto, sin comisiones para restaurantes o tarifas de envío y suscripciones gratuitas para adultos mayores”. Estudio de Euromonitor, Delivery en América Latina, abril 2020.
Estrategias ágiles

Las empresas de entregas a domicilio se caracterizan por su agilidad de respuesta a las nuevas demandas de los usuarios y su constante búsqueda de oportunidades de negocio.

La pandemia dejó eso en evidencia, y ahora estas compañías salieron a apoyar a los negocios con promociones, nuevos servicios y rapidez de cara a los usuarios.

En el caso de Uber Eats, su enfoque es la diversificación y eficiencia, por esta razón agilizaron el proceso de inscripción de nuevos negocios y ahora el tiempo de espera es de menos de 24 horas para suscribirse a la plataforma.

También se unió con la Corporación Hortícola Nacional para promover la compra de artículos de los productores locales en esta etapa de crisis, al tiempo que se fomenta una alimentación más sana.

Otro gran paso de la empresa fue que se alió con supermercados para que los socios colaboradores puedan realizar entregas a domicilio de las compras de abarrotes.

En Rappi afirman que han tenido un aumento de tres veces la demanda normal sobre todo en las categorías restaurantes, farmacias y supermercados.

Este incremento hizo que la empresa realizara campañas internas para lograr la mayor activación posible por parte de los repartidores en todo momento.

Las promociones también han ayudado con el negocio, porque además de potenciar la membresía Rappi Prime —que funciona como una suscripción mensual que otorga el beneficio de transporte gratuito— están manejando el servicio de envío gratuito de la mano de los restaurantes.

La tendencia se repite en Hugo, plataforma que afirmó tener un aumento de pedidos, al cierre de marzo, de aproximadamente un 40% y de hasta el 60% a inicios de abril; así como un 15% de incremento en la afiliación de nuevos comercios.

“La tendencia de prácticamente todos nuestros aliados comerciales es activar promociones en conjunto con nosotros, al ofrecer a nuestros usuarios una mayor variedad de productos que puedan satisfacer sus necesidades hasta la puerta de sus hogares”, dijo Pedropablo Donis, director regional de mercadeo de Hugo app.

Esta compañía cerró el 2019 con 5.000 hugos (repartidores) en toda la región y estiman que para el primer trimestre de 2020, este número crecerá un 35%.

Cambio de hábitos

Las aplicaciones también consideran que después de la pandemia los hábitos de consumo de sus clientes se podrán ver modificados, como por ejemplo, apoyarse más en este tipo de servicios más allá de la comida a domicilio, como compras de supermercados y otro tipo de gestiones, así como el pago a través de tarjetas.

“Debemos esperar unos meses para saber cómo afectará esto al consumidor pero estamos convencidos que esto traerá varios cambios y entre ellos el uso más constante del delivery para facilitar la vida”, manifestó Rappi.

Otra opción que ha tenido acogida es la de entregas libres de contacto, es decir, que el repartidor deje el pedido en la entrada de las casas.

Aunque estas aplicaciones ofrezcan sus servicios, también se vuelve vital que los consumidores sigan comprando en los restaurantes.

En medio confinamiento, muchas personas están optando por cocinar en casa como actividad familiar.

Los restaurantes están al tanto y están adaptando su menú para incluir paquetes de comidas con alimentos envasados, mientras que otros optaron por vender sus ingredientes principales como productos comestibles, señala el estudio de Euromonitor.

Las plataformas de delivery además de servir de salvavidas para los restaurantes y otro tipo de comercios, también podría ser un remedio rápido para las personas que pierdan su trabajo.

La pandemia en América Latina desatará el desempleo, lo que significa que muchas de estas personas podrán encontrar potenciales fuentes de ingresos en estas aplicaciones de entregas y jugadores de última milla.

El éxito en estos momentos de crisis tiene que estar de ambas caras de la moneda con el fin de que tanto los comercios como los repartidores sobrevivan a la cuarentena y a una economía seriamente afectada.