Por: Jessica I. Montero Soto, Sergio Morales Chavarría.  21 octubre, 2017

La renuncia de 57 personas en Deloitte Costa Rica, el 4 de setiembre, fue inesperada para la mayor parte del sector de asesoría legal en el país, incluido Alan Saborío, socio director de la firma.

Un mes después, el abogado contrasta su orgullo por el manejo de una crisis cuyo impacto “alguien podría pensar que sería devastador”, en sus propias palabras, y su afirmación de que la renuncia grupal fue un cambio “normal en este mercado”.

Deloitte marcha hacia una integración continental de operaciones, y a este hecho Saborío atribuye la salida del personal.

La atención de la emergencia se movió en dos frentes: primero, Deloitte formalizó alianzas, incluida la absorción del bufete ICS Asesores, para recomponer su servicio más golpeado por las renuncias: el de Litigios.

Deloitte: Tras renuncia masiva, “la prioridad fue no perder clientes”
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Y mientras el nuevo equipo conocía los casos, también se desarrolló un plan de visitas a clientes para minimizar las pérdidas. Al restar los que se fueron y sumar los que aportó ICS asesores, la posición neta estimada es un 18% menor en ingresos por la unidad de Impuestos y Legal, que representaría cerca del 4,5% de toda la operación.

El estimado se considera un número vivo, y por eso mantiene las visitas, incluso a quienes hayan decidido seguir a los tres socios que se fueron a la operación de Grant Thorton en el país.