Por: Jéssica I. Montero Soto.   28 enero, 2019
Tomatissimo prepara los tomates para exportación en su planta en La Lima de Cartago. (Foto: Rafael Pacheco).

El potencial de Costa Rica para exportar al Caribe es tal, que un grupo de empresas de Trinidad y Tobago decidió producir sus bocadillos aquí, para enviarlos a los principales mercados caribeños.

Es el caso de Alimentos Bermúdez y su marca Soldanza, que fabrica snacks fritos de plátano, banano, yuca, malanga y camote. Su éxito es un camino que podrían seguir otras empresas del sector agroindustrial de Costa Rica, y también las de otros giros de negocio con oportunidad para ingresar a esa región.

Un estudio de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) en 2016 encontró que los países de la Comunidad del Caribe (Caricom, por sus siglas en inglés) presentan una alta demanda de productos como café tostado, melón, sandía, pescados y lácteos.

También se ha detectado apertura para oferta sofisticada.

Oportunidades

Especialistas consultados por EF ofrecen diferentes razones para explicar que la penetración de algunos productos nacionales aún no sea significativa, a pesar de que se conozcan las oportunidades puntuales.

Al reunir estos análisis se concluye que hay una mezcla de complejidad del destino con pasividad del país, tanto en el sector privado como en el Gobierno. Sin embargo, quienes han decidido saltar esta barrera sostienen que el esfuerzo inicial recibe recompensa.

Estas son algunas de las ventajas del Caribe como mercado:

-Importación como principal vía de consumo: Las islas, por sus limitaciones geográficas, tienen capacidad reducida para la producción.

Por ejemplo, una isla como Montserrat importó bienes y servicios por $18,8 millones en 2017. Se trata de un territorio de 102 kilómetros cuadrados (km²) y poco más de 5.300 habitantes. Ese es el mercado más pequeño. Anguila, con 91 km² de área y 17.400 habitantes, pagó $95,4 millones en importaciones en 2017.

Además, el acuerdo con Caricom está estructurado con “ventanas” para ciertos productos. Son temporadas del año en las que la demanda por los productos es más alta. Esto garantiza la oportunidad y la venta con precios estables, superiores a los de los mercados inmediatos (local y centroamericano) y pagaderos en dólares.

-Población flotante: Las islas del Caribe son destino predilecto de turistas con alto poder adquisitivo y con patrones sofisticados de consumo.

Productos gourmet, diferenciados y de valor agregado pueden encontrar su mercado real en los visitantes, que en países como Bahamas suelen superar a la población local en varias épocas del año.

Tomatissimo exporta contenedores completos, en envíos semanales. (Foto: Rafael Pacheco).

-Presencia en el mercado: El contacto comercial con el mercado de las islas se da tanto en Costa Rica como en el punto de destino.

Procomer tiene una oficina de promoción comercial ubicada en dos sedes caribeñas, República Dominicana y Trinidad y Tobago. Desde ahí ofrece información, asistencia e incluso la posibilidad de desarrollar estudios puntuales de esos mercados y de la plataforma de distribución disponible para productos específicos.

Además, los distribuidores caribeños tienen representantes o brokers con oficinas en Costa Rica, quienes funcionan como intermediarios en el envío.

-Acuerdos comerciales: Existen al menos cuatro tratados de libre comercio aplicables a diferentes territorios del Caribe. El bilateral Costa Rica-República Dominicana; Caricom; el multilateral entre Centroamérica, Estados Unidos y Dominicana; y con la Unión Europea. Los dos últimos aplican sobre los territorios dependientes de Estados Unidos (Puerto Rico e Islas Vírgenes) y sobre los dependientes de países europeos como Francia, Países Bajos y Reino Unido.

Para sacar provecho de este panorama político-comercial, es necesario solicitar asesoría en Procomer o en firmas consultoras especializadas, que puedan dar el panorama completo sobre la vigencia y alcances de cada acuerdo sobre su negocio o producto. En temas comerciales, cada bien vive en una realidad independiente.

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Desafíos

El exportador debe entender el Caribe como una zona diversa, con particularidades políticas, culturales y de idiomas que impiden un ingreso estandarizado a la región.

Idiomas y culturas: Hay dos maneras principales de agrupar y entender el Caribe.

1.- Por el idioma oficial de cada isla

Hay un grupo de habla español: Cuba, República Dominicana, Puerto Rico (se puede incluir Aruba y Curazao), luego están las de habla inglesa: Caricom (liderada por Trinidad & Tobago y Jamaica) y finalmente las que tiene otros idiomas, como francés y neerlandés. Esta agrupación permite orientar la cultura de la población meta, sus costumbres en temas de negocios y en especial, el etiquetado y las normativas aplicables a estos.

2.- Por el tamaño de su población

Pueden agruparse de manera histórica como Antillas Mayores (Cuba, Isla Española –Haití + Rep. Dominicana–, Puerto Rico y Jamaica) y Antillas Menores (todas las demás). Las mayores tienen tres o más millones de habitantes, con la Española como la de mayor población, con más de 23 millones de habitantes.

Las Antillas Menores tienen una población menor a los 3 millones, y la más poblada es Trinidad y Tobago (1,2 millones). Esta agrupación permite orientar esfuerzos para productos de consumo masivo, así como los más sensibles a costos de logística.

Información esquiva: Las costumbres y la organización de los estados pueden resultar confusas y hasta poco transparentes a la hora de buscar información específica en ciertos territorios.

Cadexco aseguró que algunos gobiernos tienen trámites de duración excesiva y ponen barreras políticas (como poca claridad en requisitos fitosanitarios).

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Logística: Los costos varían por el volumen, la frecuencia, los días tránsito y el tipo de transporte.

Los costos aproximados son los siguientes:

Marítimo: Contenedor completo de 40 pies: $1.350-$1.400 (Limón-Haina, República Dominicana). A esto hay que agregar los costos de manejo en la terminal ($50), documentación ($35), agencias ($100) y transportes internos (entre $500 y $650).

Consolidado marítimo: $450-550 por 1.000 kilos.

Tarifas aéreas : De 100 kilos para arriba = $3,5 a $4,0 por kilogramo aproximadamente, con un mínimo de $105 más cargos.

Courier $66 por 1 kilo / Para 100 kilos baja a $930.

Tiempos de tránsito:

Marítimos Completos = 4–7 días.

Marítimo consolidado (cargas pequeñas) = 14–17 días.

Courier aéreo = 1,5–3 días.

Mónica Segnini, gerente general de Grupo Desacarga, explicó que hay más oportunidades para productos con valor agregado, para materias primas como esencias y saborizantes, y para preparaciones alimenticias diferenciadas.

“En resumen, es rentable en el tanto se exporte mucho volumen o cantidades (contenedores completos vía marítima) porque existe un mercado de consumo que lo demanda; o bien, en productos de poco volumen pero alto valor”, comentó.