Por: Cristina Fallas V.   5 enero

El Grupo Empresarial de Supermercados (Gessa) y Walmart de México y Centroamérica, tienen al menos seis argumentos con los que defienden su fusión tras la resolución negativa que emitió la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom).

Dicha comisión externó, en diciembre del 2018, que la compra de Gessa por parte de Walmart, implicaba que un agente económico, que ya tenía “mucho poder” en el mercado, se fortalecería aún más con la transacción, generando riesgos en la incidencia de los precios e incluso excluir competidores o proveedores.

19/07/2018. Tibas. Wallmart anuncia compra de Perimercados (Moravia), SuperCompro y Saretto. Fotografia: Graciela Solis
19/07/2018. Tibas. Wallmart anuncia compra de Perimercados (Moravia), SuperCompro y Saretto. Fotografia: Graciela Solis

Sin embargo, a través de un campo pagado en la edición impresa de EF correspondiente al 5 de enero, Gessa y Walmart publicaron las principales razones de su disconformidad con lo resuelto.

A continuación, se detallan las razones:

1. La resolución hace un análisis erróneo sobre la situación de Gessa, y pone en riesgo cientos de empleos, provocando la desaparición de varios puntos de venta. Esto perjudica también a los consumidores, que verán reducidas sus opciones.

2. Negar esta transacción causará una serie de efectos y consecuencias negativas a los proveedores (principalmente las PYMES), colaboradores, consumidores y al Estado. Todos estos efectos constan en el expediente y Coprocom se negó a analizarlos, dice el comunicado.

3. Teniendo alternativas y herramientas mucho menos dañinas para perseguir sus fines, Coprocom optó por una solución que no protege a los consumidores, que es la más grave de todas las partes, y que pone en riesgo la estabilidad de cientos de familias.

4. Las empresas argumentan que hubo una “gran violación al procedimiento”, cuando por primera vez en la historia de Coprocom se impidió a las partes la posibilidad de ofrecer compromisos y condiciones para atender las preocupaciones de la autoridad. En su lugar, se rechazó directamente la compra sin cumplir esta etapa previa que es obligatoria en el procedimiento.

5. Se causó indefensión a las partes, cuando se resolvió con base en información que no pudieron conocer, ya sea porque se agregó al expediente después de que ya se había votado el caso o porque no tuvieron acceso del todo. Además, se ignoraron argumentos e información que apoyan la aprobación de esta compra y que sí constan en el expediente, agrega la publicación.

6. La resolución llega a conclusiones generales sobre los proveedores con base en una muestra poco representativa. De los más de 1.500 proveedores de las partes, se tomó información de solamente 24 de ellos, de los cuales solamente unos cuantos se opusieron a la transacción. Estos datos fueron extrapolados indebidamente al resto del mercado y no consta en el expediente que la comisión haya escuchado a los consumidores.

El documento en el que se explican estas razones es firmado por Claudia González Montt, abogada general de Corporación de Supermercados Unidos (razón social con la que opera Walmart en Costa Rica) y Jorge Zamora Cantillano, director financiero de Gessa.

“En resumen la compra acordada entre las partes es legítima, y su aprobación es más conveniente para el interés público que su rechazo… Por ello, hemos decidido acudir a los distintos remedios que legalmente tenemos disponibles, para combatir lo que consideramos es una resolución incompatible con el ordenamiento jurídico”, cita el campo pagado.

Pocos días después de que la Coprocom resolviera de forma negativa, Walmart y Gessa presentaron, por separado, un recurso de revocatoria, el cual se resolvería a mediados de enero del 2019.