Por: Joanna Nelson Ulloa.   17 diciembre, 2018

El inicio de un año representa la oportunidad de plantearse una serie de propósitos.

Los más típicos son mejorar la salud, pasar más tiempo con la familia y, en general, ir tras los sueños que se dejaron de lado.

Si uno de sus anhelos es emprender, quizás el nuevo año que se avecina sea el momento de animarse por fin a la consecución de esa meta.

¿Por dónde empezar?

Veamos:

¿Qué le apasiona?

Más allá de su profesión u ocupación, examine cuáles son algunas de sus habilidades y de qué forma pueden ser usadas para establecer una nueva empresa.

Piense qué temas le apasionan, le hacen feliz, y si realmente quiere dedicarse de lleno a estos.

Por ejemplo, si es contador y ya no le llama tanto la atención su carrera, pero ama cocinar y realmente hay potencial para destacarse en esta actividad: ¿qué tal iniciar un negocio ligado a esa destreza y pasión que tiene?

Si ama su profesión, trabaja en una empresa desde hace muchos años y desea independizarse, piense de qué manera puede dar ese paso.

Empiece desde ya a moldear su emprendimiento. (Foto: Shutterstock).
Empiece desde ya a moldear su emprendimiento. (Foto: Shutterstock).
¿Cuál problema quiere resolver?

Una vez que tiene una idea de en qué área eventualmente podría emprender, analice específicamente qué problema ligado a ese campo desea solventar.

Volvamos al ejemplo del contador que cocina muy bien.

Hoy día hay muchas empresas gastronómicas: restaurantes, sodas, cafeterías, servicios de catering service... Competir contra ellas quizás sea una tarea difícil.

Por ello, el contador debería buscar algún área en la cual especializarse.

Imaginemos que este detectó que hay pocas opciones de repostería saludable en el mercado. Ese podría ser un nicho que explorar.

Para ello, es importante hacer un pequeño estudio de mercado (búsquedas en Internet, visitar a la competencia, hacer sondeos en línea) para ver qué existe actualmente y cómo puede diferenciarse.

Crear el modelo de negocio

Un modelo de negocio es la ruta que explica de forma básica qué es su empresa y cómo funcionará.

Una metodología que es muy sencilla y útil es el modelo Canvas, que se desarrolla en una página.

No se necesitan cientos de hojas.

Allí se deben incluir los siguientes nueve puntos:

1-Segmentos de mercado: Tiene que ver con su público meta, con sus potenciales clientes.

2-Propuestas de valor: Se refiere a los beneficios que tendrán sus clientes al adquirir sus productos o servicios.

3-Canales: Se relaciona con los canales de comunicación, de distribución y de venta.

4-Relaciones con clientes: ¿De qué forma va a relacionarse con sus potenciales clientes?

5-Fuentes de ingresos: ¿De qué manera obtendrá ingresos para sostener su empresa?

6-Recursos clave: Se trata de los activos físicos, económicos, intelectuales y humanos que requiere su empresa para funcionar adecuadamente.

¿Cuáles son sus habilidades que le pueden llevar a crear un emprendimiento? Analícelas. (Foto: Archivo GN).
¿Cuáles son sus habilidades que le pueden llevar a crear un emprendimiento? Analícelas. (Foto: Archivo GN).

7-Actividades clave: Son las actividades más relevantes que debe realizar para poner en práctica el modelo de negocio.

8-Asociaciones clave: Piense bien quiénes serían sus aliados para llevar a cabo su negocio. Aquí se incluirían otras empresas y organizaciones.

9-Estructura de costes: Debe tener claro cuáles será los costos (fijos y variables) que se generarán para que su negocio empiece a funcionar.

Inicie

Tras dilucidar qué hacer y cómo, dé el paso.

Desarrolle un prototipo, haga pruebas y vea qué resultados obtiene. No espere meses o años.

Nunca tendrá el producto perfecto, este se robustece con el tiempo.

A veces las personas aguardan a que determinado hecho pase para animarse a emprender, o sienten que deben prepararse mucho más.

Inicie con lo que tiene y vea qué tal le va.

Haga ajustes

Luego de lanzarse, a medida que avanza en la carrera de emprender, definirá en qué áreas debe trabajar para perfeccionar lo que ya ha hecho.

Los mismos clientes y el mercado le harán ir viendo en qué aspectos hay que hacer ajustes.

El crecimiento que vaya teniendo le permitirá valorar si es menester idear nuevos productos o servicios o si realiza otros cambios en la manera de producir o incluso si es necesario reforzar su capital humano, por ejemplo.