Por: Carlos Cordero Pérez.   6 abril
Detalle los ingresos y de los gastos para los próximos seis meses para revisar qué debe hacer en cada caso. (Foto archivo GN)

La emergencia por el coronavirus trascendió el ámbito sanitario y las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) deben enfrentar la crisis con menos recursos.

La mayor flexibilidad y la rapidez para tomar decisiones, sin embargo, es su gran ventaja, por lo que la situación lo que exige es simplemente sentarse a repensar el negocio.

Cerrarse en que no se puede hacer nada es una lápida para cualquier emprendimiento y las personas emprendedoras lo saben.

“Es indispensable que el emprendedor medite sobre el futuro de su negocio”, advirtió German Vidaurre, profesor de administración de negocios de la Universidad Americana (UAM).

1. Manténgase al día sobre las informaciones nacionales e internacionales con relación a la situación de la pandemia, de la economía y de las medidas gubernamentales, en especial las que se refieren a financiamiento para emprendimientos y empresas.

2. Detalle los ingresos y de los gastos para los próximos seis meses. Determine cuáles son los gastos fijos a los que tiene que hacer frente y cuáles disminuyen o aumentan con el nivel de operación que la situación le está imponiendo.

3. Revise los precios establecidos de sus productos o servicios, ya que los clientes agradecerán cualquier ajuste a la baja, ofertas y promociones. No solo hay que pensar en no quedarse con inventario que pueda perderse. Enfóquese en cómo puede ayudar a sus clientes. Ellos se lo agradecerán y eso le permitirá fortalecer su marca.

4. Dele seguimiento al cobro de facturas de los clientes, para evitar morosidad y generar ingresos. Pero, primero conozca cuál es la situación de su cliente e interésese realmente en cada uno. Si el cliente tiene problemas, converse y negocie cómo ir saldando el pendiente.

5. Procure disminuir el inventario, sin afectar sus operaciones normales (las que se pueden mantener en estas circunstancias) y sin caer en desabastecimiento. Tenga un plan B y un plan C para cubrir dificultades de abastecimiento y de logística en caso necesario.

6. Evalúe gastos de embalaje, distribución, almacenaje y deterioro de productos. Luego analice, tome decisiones e impleméntelas para minimizar esas cargas.

7. Recorte gastos innecesarios y evalúe los gastos que son necesarios para evitar desperdicios de recursos. Con los gastos necesarios debe determinar el nivel en que debe mantenerlos y alternativas de negociación con los proveedores.

8. Analice cuáles son las necesidades de personal para mantener la operación. Si amerita evalúe las opciones laborales legales (vacaciones anticipadas, reducción de jornada y salario, o suspensión de contratos), considerando los costos y las implicaciones. Si bien el “negocio es lo primero”, despedir a un colaborador implica la pérdida de confianza y de la inversión realizada en su entrenamiento.

9. Revise gastos de alquiler y otros, procurando mantener los estrictamente necesarios y renegociando con sus proveedores y dueños de locales, especialmente con los que tienen capacidad financiera para hacerlo.

10. Mantenga al día los pagos con los proveedores, para no afectar su historial ni su relación con ellos. Revise si están ofreciendo alguna facilidad y, en cualquier caso, no dude en conversar y negociar con cada uno para no quedar mal.

11. Converse con las entidades bancarias y financieras para readecuar las fechas de pago o las cuotas de los créditos. Recuerde que, si tiene dificultades para cumplir sus compromisos, es mejor comunicarse y establecer un nuevo plan de pagos que afectar su récord crediticio.

12. Revise sus gastos de comunicación (telefonía, Internet) y comuníquese con su proveedor para lograr un ajuste temporal. Los operadores habilitaron opciones para ayudar a las empresas. Si no se las ofrecen, evalúe planes, costos y recomendaciones de servicio para determinar si es el momento de cambiar de operador.

13. Analice si es momento de posponer algún proyecto cuando sea oportuno (mejoras, ampliaciones, lanzamientos de productos, diversificación de puntos de venta) y si hay alguna oportunidad de mercado a la que debe y puede enfocarse.

14. Revise si algunas de esas oportunidades pueden realizarse en alianza con otras empresas. En forma solitaria y aislada es difícil compartir ideas, proyectos y esfuerzos que permitan sostener la empresa. Sus proveedores, otras empresas e incluso competidores pueden ser aliados para proyectos específicos y así generar ingresos para la empresa, negociar costos o compartir gastos.

15. Analice si sus clientes tradicionales pueden responder positivamente a nuevos mecanismos de mercadeo (como el costo del servicio express o con servicios de delivery: Uber Eats, Glovo, Rappi), qué se puede hacer y si hay oportunidades en algún segmento de clientes actuales o en un nicho distinto que requiere servicios y productos como los que Usted ofrece.

16. Mantenga el optimismo y la creatividad sobre lo que viene. Toda crisis genera oportunidades que Usted debe y puede identificar para saber cómo aprovecharlas. Si la actual situación no le deja margen para hacer mucho o nada, prepárese para cuando la emergencia sanitaria pase y el mercado empiece a reactivarse y a aumentar su ritmo de actividad.