Por: Carlos Gallegos.   21 abril

El término Inteligencia Artificial se acuñó hace más de 60 años, mucho antes de los teléfonos inteligentes, Spotify, Facebook, e Instagram.

En realidad AI (Artificial Intelligence en inglés) es una combinación poderosa de diferentes tecnologías ( machine learning, lenguajes naturales, analítica, big data , etc ….pero son los cambios en la globalización (afluencia y desborde cultural) y el las demografías (convergencia y dispersión de creencias) las que las llevarán a un punto irreconocible.

Por eso me gusta la definición de Tayekas según la cual la AI estudia modelos de cómputo capaces de realizar actividades propias de los seres humanos en base a dos de sus características primordiales: el razonamiento y la conducta.

Mientras en China es bien visto para una persona honesta al compartir prácticamente toda su información en línea (lo que hace, lo que come, lo que compra, sus gustos y preferencias, etc.) en Occidente hay un celo hacia la seguridad y la privacidad de los datos personales. Son dos posturas culturales opuestas (dispersión de creencias). Esta contradicción y choque culturales acelera la evolución de AI.

El reciente accidente de un automóvil Tesla autónomo en que murió una persona muestra, que se trata de tomar decisiones y fijar prioridades.

Desconozco los detalles y algoritmos del caso pero esperaría que la AI que lleva el control del vehículo “decida” privilegiar la vida de terceros sobre la propia (el razonamiento y conducta según Tayekas). Es cuestión de tecnología, sensores, decisiones, algoritmo, pero que genera una conducta.

En un mundo en que robots, automóviles, androides y otros dispositivos estarán interactuando día y noche con nosotros, la pregunta que no podemos dejar de hacernos es …. ¿Qué tipo de AI necesitamos inspirar y crear para aspirar a un mundo mejor? … o será que esa decisión ya fue tomada por alguien …

29/11/2017. Tibás, Estudio GN Medios. Carlos José Gallegos Echeverría, columnista de El Financiero, columna Conectados. Fotos Melissa Fernández Silva
29/11/2017. Tibás, Estudio GN Medios. Carlos José Gallegos Echeverría, columnista de El Financiero, columna Conectados. Fotos Melissa Fernández Silva