Por: Manuel Avendaño Arce.   18 noviembre, 2019
Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa y diputado del Partido Liberación Nacional (PLN), reconocido por El Financiero como funcionario público destacado en el Empresario del Año 2019. Fotografía: Rafael Pacheco.

Liderar un congreso con siete partidos políticos diferentes y ocho legisladores independientes no es una tarea fácil. La confluencia de varias ideologías y posiciones hace complejo el andar de proyectos de ley trascendentales para el país.

Carlos Ricardo Benavides, un experimentado político, asumió la tarea de presidir el plenario legislativo el pasado 1.° de mayo con la consigna de convertirse en un negociador que permitiera conjuntar ideas donde las diferencias son muy marcadas.

“El país atraviesa por una situación difícil de escasez económica y restricción fiscal. Las medidas que se han tenido que tomar no son simpáticas, muchas de ellas no son populares, pero en medio de eso se requiere de una gran seriedad y firmeza para poder alcanzar los objetivos”, dijo el diputado del Partido Liberación Nacional (PLN).

Su agenda está marcada por varios temas prioritarios: reforma al empleo público, ingreso del país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cambios constitucionales, entre otros; pero una iniciativa se robó los reflectores mediáticos y sociales: la regulación de la huelgas.

Desde su curul, Benavides impulsó un texto en el que propone declarar ilegal la huelga en los servicios públicos esenciales como salud, comedores escolares, seguridad y suministro de combustibles. La propuesta también permitiría a los patronos suspender el pago de los salarios a los huelguistas durante el movimiento.

“Creo que tenemos que ir a un esquema diferente en el que exista respeto por el derecho a la huelga, pero que ese derecho tenga reglas”, Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa.

Esta iniciativa prohíbe las huelgas políticas y abre la posibilidad de que se efectúen movimientos contra políticas públicas durante un periodo de 48 horas en caso de que provoquen afectación directa a los intereses económicos y sociales de los trabajadores.

“Este proyecto es una esperanza para el país. Permitirá contener una forma violenta que ha tenido que padecer la ciudadanía y, especialmente, métodos que le han impedido a Gobiernos tomar decisiones que debieron haber tomado en el tiempo”, señaló Benavides.

Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa, revisa unos documentos en su oficina en el Castillo Azul. Fotografía: Rafael Pacheco.

El jerarca del Congreso defiende que las huelgas ilegales sin consecuencias para quienes las practican se convirtieron en un incentivo para el caos y para generar presiones indebidas sobre los tomadores de decisión.

Durante la gestión de Benavides al mando de la Asamblea Legislativa se aprobaron 102 proyectos, sin que arranque todavía el último periodo de sesiones extraordinarias –que suele ser uno de los espacios de mayor productividad–. En la anterior legislatura se avalaron 117 iniciativas.

Aunque el ritmo del plenario y de las comisiones se aceleró, Benavides se enfoca en la calidad de las leyes más que en la cantidad.

“No hay resultados sin trabajo y sin disciplina. A pesar de que los diputados y diputadas son personas que trabajan mucho, siempre les pido que hagamos el esfuerzo extra para que las sesiones terminen con resultados. Cada sesión legislativa es muy cara y la gente espera ver avances”, agregó.

Este año EF reconoció el trabajo del presidente del Poder Legislativo que le valió el galardón como figura pública destacada durante la premiación del Empresario del Año 2019.

El diputado Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa, recibe el reconocimiento como funcionario público destacado durante la ceremonia de premiación del Empresario del Año 2019. Fotografía: José Cordero.
Se le reconoce
Nombre de la institución: Asamblea Legislativa
Puesto: Presidente de la Asamblea Legislativa
Resumen: se reconoce su trabajo en la generación de acuerdos que permiten impulsar proyectos de ley con un ritmo de trabajo más acelerado. Además, promueve la aprobación de propuestas como la regulación de las huelgas, los proyectos de la OCDE y la reforma al empleo público.