Por: Cristina Fallas Villalobos.   8 abril, 2018

La comercialización de vehículos en Costa Rica no pasa su mejor momento; sin embargo, al menos tres compañías extranjeras han visto potencial en el mercado nacional y realizaron fuertes inversiones en el último año.

Ambacar (Ecuador), Inchcape (Inglaterra) y Grupo Cofiño (Guatemala) apostaron por tener presencia en el país a través de la compra parcial o total de agencias de autos, así como de los derechos de distribución y representación de marcas como Great Wall, Suzuki y Renault.

Esto pese a que el sector automotriz presentó un decrecimiento en el ingreso de autos al país durante el 2017, ya que entraron 65.668 vehículos nuevos y usados; lo que significó 10.200 menos que en el 2016.

Ambacar adquirió un 51% de las acciones de Great Wall Costa Rica hace poco más de un año. Fotografía José Cordero

Además se visualiza un 2018 complicado para la comercialización de vehículos a consecuencia de factores como la desaceleración en el consumo de los hogares, el déficit fiscal y aumentos en las tasas de interés.

Siendo así, ¿qué hizo que las empresas extranjeras invirtieran en el país?

Las motivaciones van desde relaciones empresariales de largo plazo hasta análisis de mercado que determinan que en el territorio nacional hay poca penetración vehicular.

Ambacar, por ejemplo, se convirtió en el socio mayoritario (con un 51% de las acciones) de Great Wall en el país a consecuencia de una relación entre Hernan Vasconez, CEO de Ambacar, y el entonces único dueño de la agencia en Costa Rica, Javier Collado.

Ellos se conocieron en las ferias internacionales realizadas por la marca china, ya que la compañía ecuatoriana es representante de seis marcas de vehículos chinos –incluida Great Wall- en Ecuador.

“Javier siempre me había invitado a que viniera a Costa Rica y hasta un día me invitó a ser socio de su compañía. Tenemos mucha afinidad con él y por lo tanto hemos llevado acabo cosas interesantes en el corto tiempo que tenemos en Costa Rica”, explicó Vasconez.

En el país sudamericano lograron superar en ventas a todas las marcas japonesas, un éxito que quieren replicar en el mercado costarricense.

Desde que Ambacar tiene presencia en el país, la agencia de autos adquirió un terreno de 17.000 metros cuadrados cercano a Zapote con un costo de $1,5 millones, donde piensa instalar la bodega principal, la bodega central de repuestos y los talleres principales.

Asimismo no cierran la posibilidad de abrir puntos de venta en zonas como Pérez Zeledón, San Carlos, Liberia y Limón.

En el caso de Inchcape, con sede central en Londres, adquirió el pasado 26 de marzo a Grupo Rudelman, representante de las marcas de automóviles Suzuki, JAC, Changan y entre otras, tanto en Costa Rica como Panamá.

La empresa, que desembolsó $284 millones en la transacción, argumentó que realizaban este movimiento porque ambos mercados centroamericanos presentan oportunidades de crecimiento estructural debido a bajas tasas de penetración vehicular y las expectativas de crecimiento económico.

También influyó que consideran que con los modelos de la marca Suzuki pueden complacer la demanda en ambos países por los Vehículos Utilitarios Deportivos (SUV’s, por sus siglas en inglés) y los autos compactos de motores pequeños.

En 2017, Grupo Rudelman colocó 12.500 nuevos vehículos Suzuki en las carreteras costarricenses y panameñas.

Stepfan Bomhard, CEO de Inchcape, aseguró que adquirieron un negocio fuerte y bien administrado, posicionando así a la compañía, en mercados de mayor crecimiento y negocios de distribución de mayor rentabilidad.

La firma inglesa Inchcape adquirió el 26 de marzo pasado al Grupo Rudelman. Foto de: Carlos León.

Finalmente, Euro Advance –firma relacionada a la guatemalteca Grupo Cofiño- se convirtió en el nuevo distribuidor de Renault para Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Panamá desde octubre del año pasado.

Con la compra, la firma pretende acelerar las ventas de la marca hasta rebasar las cifras de otras europeas como Volkswagen y Fiat. En Costa Rica quieren colocar más de 700 unidades durante este 2018.

Su llegada trae consigo inversiones por $4 millones de setiembre del 2017 a mayo del 2018 en rubros como presencia de marca, inventario, publicidad y punto de venta (actualmente tienen uno en la Uruca y se mantendrían así por los próximos dos años).

Además ampliarían su portafolio de vehículos al incorporar dos eléctricos –lo que sería una buena apuesta tras la aprobación de una ley que exonera de impuestos y da otros beneficios a quienes adquieran estos modelos-, así como; dos SUV’s, dos pickups y dos versiones comerciales.

Estas compras son parte de los cambios que han mantenido en movimiento al sector automotriz costarricense durante los últimos años.

A las adquisiciones se suma que algunas de las agencias de autos consolidadas en el mercado nacional han robustecido sus portafolios para acaparar más compradores. Tales son los casos recientes de AutoStar (se hizo de Fiat en 2018) o Veinsa Motors (con Peugeout en 2017).

La esperanza está en que los movimientos empresariales, tanto de los nuevos como los viejos actores, lleven al mercado por una vía segura y no hacia un camino donde abunde la sobre oferta y las bajas ventas.