Por: Jéssica I. Montero Soto.   1 octubre
Así reaccionaban los pasajeros al llegar al aeropuerto de Gatwick, al sur de Londres, el 23 de setiembre, al recibir la noticia de la cancelación de sus vuelos y paquetes turísticos con la agencia Thomas Cook. Foto: AFP

Al inglés Thomas Cook se le atribuye la invención del turismo moderno en 1841, cuando organizó los primeros viajes prepagados en Londres. Su legado colapsó 178 años después, con una quiebra abrupta cuyos alcances aún se están cuantificando.

¿Cómo pueden aprender los operadores turísticos de Costa Rica ante un suceso que sacude al turismo global?

La caída de un gigante es una oportunidad para la reflexión, la revisión de los modelos de negocio y la proyección de escenarios adversos, que se podrán ver en los espejos de otros mercados turísticos de la región y el mundo.

En países como España, y en especial en las islas Baleares y Canarias, se esperan pérdidas cuantiosas en hotelería y consecuencias negativas en negocios complementarios, como transporte, restauración y comercio. Grecia, Chipre, Túnez e incluso México, entre otros, también se verán afectados.

En Cancún, por ejemplo, datos de la Secretaría de Turismo muestran que se dejarían de recibir unos $23 millones en desplazamiento y estancia en Cancún entre octubre y diciembre, en caso de que se perdieran todos los turistas británicos que contrataron su viaje con la firma.

¿Qué tienen en común los destinos más afectados? Un desarrollo masivo del turismo “todo incluido”, alejado de los gustos y preferencias de una porción importante de las nuevas generaciones de viajeros. Y una dependencia marcada de su relación con mayoristas y con mercados específicos.

Mauricio Ventura, consultor y exministro de Turismo, afirmó que la quiebra del gigante casi bicentenario es un campanazo al sector, aunque el fenómeno aún está en desarrollo.

“Hay algunos analistas que dicen que la quiebra de Thomas Cook puede hacer en turismo algo parecido a lo que pasó con Lehman Brothers en el sector financiero, y traer cola en otras áreas de la industria, como hotelería. Estoy seguro de que las deudas de Thomas Cook en las diferentes de cadenas hoteleras suma cientos sino miles de millones de dólares y eso puede crear un efecto dominó”, advirtió.

Aviones identificados con el logo de Thomas Cook quedaron estacionados en el aeropuerto de Manchester, al norte de Inglaterra, cuando sus salidas del 23 de setiembre fueron canceladas. Unos 600.000 clientes de la agencia mayorista quedaron varados en diferentes destinos a partir de ese día. Foto: AFP
¿Qué se debe hacer?

Como destino, la diversificación de los mercados de atracción parece la respuesta más evidente para evitar un impacto masivo ante el descalabro de un proveedor. Para los operadores, la revisión constante del negocio es clave.

Stefan Krause, decano de Ciencias Empresariales de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit) recomendó que las empresas adopten la especialización como diferenciador ante las soluciones generalistas que tienen los viajeros en Internet.

Krause también consideró que la caída del mayorista más antiguo del mundo, de la mano con otros factores, podría provocar una reducción en las proyecciones de crecimiento del sector para 2019 y 2020.

“La lección principal que se puede derivar de la quiebra de Thomas Cook es que el hecho de que una empresa opere una agencia exitosa no siempre implica que vaya a tener éxito a la hora de diversificar hacia otros productos”, comentó Krause. Al momento de su cierre, el grupo era propietario de 200 hoteles, 500 agencias de viaje y 105 aviones.

Para soportar los costos fijos de esa megaoperación, el conglomerado británico había adquirido deudas por unos $2.000 millones, y había perdido su capacidad para reaccionar con rapidez.

“La quiebra de la empresa Thomas Cook, sumada a las perspectivas de crecimiento global más moderadas, hacen prever algunos de los desafíos que podrían llevar a una revión de las proyecciones de crecimiento del sector turismo para 2019 y 2020″, Stefan Krause, decano de Ciencias Empresariales, Ulacit.

Ventura advirtió que aún cuando los negocios turísticos en Costa Rica tengan una complejidad menor, siguen expuestos a los riesgos operativos. Esta coyuntura se presta para revisar su modelo de negocio, cuán actualizados están con las tendencias globales, cuánto se están relacionando con sus clientes y si están vendiendo de otras maneras más allá de la forma tradicional (a través de mayoristas).

“¿Qué tanto entienden el nuevo concepto de viaje de los millennials y los centennials? Ya son una base muy importante, alrededor del 40% de todos los viajes los realizan los millennials, y claramente tiene formas de comprar y de viajar diferentes a las que han tenido los grandes viajeros históricos, los babyboomers”, advirtió Ventura.

El conglomerado británico ya tenía presencia en Internet y durante el 2018 había concretado el 48% de sus ventas gracias a sus plataformas en línea. Sin embargo, el cambio era relativamente reciente: en 2007 se rehusó a anticiparse en las tendencias virtuales y optó por adquirir al mayorista tradicional My Travel. Esta operación fue costosa y aunque en primer momento le hizo crecer, a mediano plazo le restó competitividad.

La administración tomó medidas para paliar los errores, pero llegaron las externalidades: la incertidumbre del Brexit y la consecuente pérdida de valor de la libra, redujeron la capacidad de viaje de los británicos, a la vez que los conflictos políticos en destinos tradicionales para su operación, como Egipto, desestimularon la operación.

En turismo, como en otras industrias, quienes no se adaptan a tiempo corren el riesgo de quedarse sin capacidad para reaccionar ante lo inesperado, y verse condenados a desaparecer.

Operación local

Al cierre de esta edición, en el ICT y en el área de Servicio al Turista no se habían recibido notificaciones de turistas británicos varados o con alguna situación anómala en su visita a Costa Rica.

La operación que realizaba Thomas Cook a Costa Rica se daba mediante la aerolínea alemana Cóndor y esta línea aérea continúa con sus vuelos dos veces por semana.

“Estamos en constante comunicación con la línea aérea Cóndor atentos a su situación actual. Continuaremos monitoreando el avance y en el momento que conozcamos una decisión final lo estaremos comunicando oportunamente”, afirmó Alberto López, Gerente General del ICT.

Condor solicitó un préstamo de emergencia en Alemania para enfrentar la separación legal del grupo Thomas Cook y ha asegurado que su operación es rentable. Los fondos aprobados podrían mantenerla a flote durante seis meses y hasta entonces se pondrá a prueba su capacidad para volar en solitario.

“Es de nuestro conocimiento que grupos de inversionistas españoles están tratando de apoyar el Grupo Thomas Cook a salir adelante con su problema de flujo de caja para colaborar con una empresa de más 178 años y un ícono del turismo mundial, sin embargo estaremos atentos al seguimiento de los acontecimientos”, aseguró López.

La aerolínea alemana Condor forma parte del grupo Thomas Cook. Sus líderes afirmaron a agencias de noticias que buscarán una separación legal para seguir operando en forma independiente. Condor opera dos vuelos semanales a Costa Rica. Foto: AFP

RECUADRO

Emisor relevante

Reino Unido constituye uno de los principales mercados emisores de Europa hacia Costa Rica, y ha venido creciendo en los últimos años, debido al aumento de la conectividad aérea con esa zona del mundo.

El turismo de origen británico llega a Costa Rica principalmente por la conexión directa con British Airways. La empresa Thomas Cook como tal no manejaba vuelos charter al país.

Según datos del ICT en el año 2018 se registró la visita de 74.338 visitantes del Reino Unido por todas las vías, de los 480.102 europeos que visitaron el país el año anterior. En el primer semestre del año 2019 llegaron 41.810 británicos.

Los otros países europeos con mayor aporte de turistas son Francia (44.033), Alemania (42.816) y España (28.577).

Fuente: ICT