Por: Carlos Cordero Pérez.   13 junio
Al evaluar la idea de negocio se analiza la propuesta de valor (Foto: Foto archivo GN).

Muchas personas quieren iniciar un negocio, pero no saben ni cómo iniciar ni si la idea tiene futuro. No son pocas las que tenían una excelente propuesta, pero no les resultó a la hora de convertirla en un negocio.

Tanya Leiva y Rosa Gómez son dos especialistas que tienen su propia empresa y se aliaron para ofrecer servicios de asesoría a personas emprendedoras que ya tienen operando su negocio o a aquellas que desean iniciar uno.

“Nos dimos cuenta que había gente con ideas buenas y que fracasaban por diversos errores”, contó Leiva. “También hemos visto porqué otras personas con ideas no tan buenas lograron tener éxito”.

Tanya estudió comercio internacional en la Universidad Nacional (UNA) y se especializó en gestión de proyectos y ciencia de datos.

Conoció a Rosa cuando esta última estudió también comercio internacional en la UNA.

Ambas trabajaron en una firma global con presencia en Costa Rica y cada una luego fundó su propia empresa de asesoría.

Rosa es administradora de negocios y especialista en finanzas, emprendedurismo y coaching. Es, además, fundadora Finanzas de Tú a Tú, un servicio de asesoría en esta materia a nivel personal, de hogares y de empresas.

Tanya brinda acompañamiento empresarial y servicios de análisis de datos y de investigaciones empresariales, entre otros, a través de la firma Sinapsis Consulting.

Tanya Leiva y Rosa Gómez son especialistas en varias áreas de negocios.
Acompañamiento

Uno de los errores más frecuentes en las pequeñas empresas se comete a la hora de estimar cuál es el salario de la persona emprendedora. Muchas veces los colaboradores o empleados ganan más.

Fallos, tan simples como ese, se repiten más de la cuenta.

En diciembre anterior Rosa y Tanya empezaron a definir lo que ofrecerían: acompañar al emprendedor o emprendedora con un servicio que “no le salga caro”.

Inician reuniéndose –sin costo– con la persona para ver su idea.

La sesión se puede realizar en una espacio de coworking o en algún otro sitio, en un horario que conveniente pues hay personas que quieren iniciar una empresa y todavía tienen un trabajo fijo.

En esta sesión se evalúa la idea, especialmente la propuesta de valor, y se revisan varias recomendaciones preliminares.

En este momento se hace énfasis en que no se trata solo de vender un producto, pues el consumidor compra más que un bien o un servicio.

Por ejemplo, si compra ropa está apostando a vestir a la moda y a verse bien.

Como parte del acompañamiento se facilitan plantillas con la que se realizan las tareas definidas en las sesiones. (Foto archivo GN)
Sesiones y tareas

A partir de ahí se realizan otras sesiones, en las cuales se analizan aspectos de finanzas, modelo de negocios y mercado.

En cada sesión se determinan las tareas a realizar. En la siguiente sesión se evalúan los resultados obtenidos.

Por ejemplo, si se ve la necesidad de realizar una mini-investigación de mercado, la persona recibe asesoría de cómo hacerlo.

Se tiene definidos tres módulos de varias sesiones, cada uno con un costo que va de $350 a $450. También hay sesiones de seguimiento.

Dependiendo de la evolución del emprendimiento se ve la necesidad de ampliar ese seguimiento.

En total la inversión es de aproximadamente $1.100 (unos ¢635.000 al tipo de cambio actual).

Tanya indicó que los emprendimientos o las ideas de negocios pueden ser de distintos sectores, tales como comercio al detalle (retail), venta de ropa o juguetes, servicios turísticos, comunicación, educación, pastelería y cocina.

Se puede acompañar a emprendedores con ideas en otras actividades o sectores.

Incluso Tanya y Rosa han dado servicios a Organizaciones No Gubernamentales, a las cuales les urge analizar y definir proyectos para generación de ingresos propios y así poder financiar sus programas de apoyo a la población.

¿Cuándo termina el proceso de acompañamiento?

“La persona se gradúa cuando aplica el plan de acción”, dijo Tanya Leiva.