La persona narcisista tiene enormes dificultades de relacionamiento en todos los ámbitos de la vida. Un nuevo estudio por primera vez estudia el impacto nocivo que la alabanza excesiva e injustificada tiene en los niños y niñas.

Por: Margaret Rose Grigsby 11 marzo, 2015

Con frecuencia cuando observo la interacción entre adultos y niños, me ronda en la cabeza el narcisismo que se está desarrollando en estas criaturas. Es un tema que me inquieta cuando lo extrapolo a lo que pasará cuando sean mayores, sus dificultades en integrarse a la sociedad y mas aún, los golpes durísimos que se llevarán al comprobar que no, no son el centro del universo, ni tampoco son mas inteligentes ni con mayor belleza, etc. etc. Es la crianza que no lleva límites en muchos aspectos, uno de ellos el de la alabanza desmedida.

Una niña o niño súper vanidoso, súper creído, súper absorto en sí mismo, no es gracioso, sino preocupante. Mas con frecuencia observo que se considera una algo divertido. Si, si, estamos claros que los ojos del amor tienden a exacerbar los buenos dones, nada malo con eso. Lo que si para mi es un gran signo de precaución es el desmedido uso de la alabanza. Recién se publica un estudio realizado en Holanda, en donde se valoró este tema, a continuación resalto lo mas importante.

El Dr. Eddie Brummelmann explica que “Los niños se tornan mas narcisistas cuando se les pone en un pedestal, cuando se les hace sentir que ellos son superiores, mas especiales, se merecen mas y son mas singulares que cualquier otro niño”.

El campo del narcisismo infantil es muy nuevo y hay mucho por averiguar, sin embargo los científicos dicen que “un enfoque, basado en los descubrimientos, es de enseñar a los padres a expresar cariño y afecto de manera que fortalezca la autoestima de los niños sin ponerlos en un pedestal, sin hacerles sentir que son superiores a, o se merecen mas, que otros”.

Tratar a los niños cariñosamente les hace sentir que son especiales y valiosos, mas no superiores. Es decir un niño sobrevalorado, es un niño o niña a quien no se le está preparando para la vida real y muy al contrario, se les está afectando de manera negativa. El mayor problema es que narcisismo no es igual a auto estima, como es evidente con mucha frecuencia. Necesitan mucha aprobación, son insensibles, pero a la vez presentan tremenda fragilidad emocional ante la desaprobación.

¿Y que tiene de mal el narcisismo? El estudio indica que los niños narcisistas tienden a ser mas agresivos y mas inclinados a las adicciones. “Cuando no obtienen la admiración que añoran, o cuando son criticados o rechazados por los demás, tienden a ser mas agresivos”

El estudio de la Universidad de Ohio indica que la alabanza constante y tal vez inmerecida para todos y cada uno de los logros de los niños o tal vez incluso por los no logros, puede tener el efecto secundario de crear un ego híper inflado.

Como adultos, ya se sabe, las personas narcisistas son virtualmente analfabetas emocionales, con escasísimas capacidades de interacción social. Son personas muy pretenciosas, pero a la vez muy frágiles. Se caracterizan entre otras cosas por ser egoístas, deshonestos, agresivos, vanidosos, presumidos e insensibles hacia los demás. No son ni una buena pareja, ni un buen amigo, ni buenos hijos tampoco. Les será difícil trabajar en equipo, motivar a otros, inspirar a los demás. El líder narcisista funciona en una estructura vertical y autoritaria, únicamente. Y cada vez mas lejanos están los tiempos y las organizaciones de ello.

Lo peor del caso, es que esto es un desorden de conducta, no una precondición genética. Un desorden de conducta generado en parte por una expresión de cariño mal dirigida, por patrones de socialización errados, por padres que confunden la autoestima con el narcisismo. Generado por un defecto de crianza.