Alrededor de 230 kilos de residuos genera al año solamente una persona, según las últimas cifras del Periódico La Nación.

Por:  4 junio, 2013
Todos debemos conocer el ciclo de vida de los productos con el objetivo de tomar decisiones apropiadas para ser un consumidor responsable.
Todos debemos conocer el ciclo de vida de los productos con el objetivo de tomar decisiones apropiadas para ser un consumidor responsable.

Esta semana vamos a dejar el tema de nutrición para abarcar el tema ambiental, que está ligado precisamente al consumo responsable o irresponsable que hacemos de los productos que adquirimos todos los días, incluidos los que satisfacen nuestra necesidad de alimentación.

Desde nuestros hogares y como miembros de una sociedad de consumo, podemos generar cambios importantes en beneficio del ambiente y con el compromiso para las futuras genreraciones.

Las compras por lo general responden a una necesidad, en el caso de la alimentación existe variedad de productos a nuestro alrededor y en los cuales podemos agregar el componente de sostenibilidad, lo que significa que nuestras compras son racionales, tomando en cuenta su impacto al momento de adquirir el bien.

Nuestra capacidad como consumidores se convierte una vez más en la herramienta principal para introducir prácticas y alternativas que minimicen la explotación de los recursos naturales y supongan una reducción en la generación de los residuos.

Si tomamos en cuenta nuestras compras habituales comprobaremos como muchos de los productos que adquirimos se convierten en un residuo tras un solo uso. Otros generan varios tipos de residuos que, en ocasiones, suponen un volumen superior al del producto que vamos a utilizar.

Iniciando Junio, se recalca la problemática ambiental en que se encuentra el mundo entero, por ello como consumidores tenemos una gran responsabilidad con el ambiente, por lo que los insto a generar cambios desde sus compras.

Hay un aspecto muy importante a considerar, y son los criterios ambientales durante la compra de productos:

  • Utilice bolsas reutilizables al hacer sus compras, si no puede por las circuntancias prefiera los comercios que le brindan bolsas oxo-degradables, que por su aditivo oxo en condiciones naturales y al contacto con oxigeno se degradan en menor tiempo que las tradicionales plásticas.
  • Reducir el volumen de nuestras compras. Por ejemplo, si va a comprar refrescos prefiera comprar uno grande que varios pequeñas, así disminuye el volumen de plástico que consume.
  • Procurar la compra de productos que en su fabricación han cumplido una serie de requisitos para no generar una degradación del ambiente.
  • Tratar de sustituir productos contaminantes por otros naturales o biodegradables.
  • Evaluar las características de los productos, el envasado y el embalaje para evitar la generación de residuos con nuestro consumo. Así como otros aspectos muy importantes:
    • Reutilizables.
    • Fácilmente recargable (tonner, pilas, etc.).
    • De bajo consumo energético (bombillas, ordenadores) o de agua (sistemas ahorradores de agua).
    • Permitan el uso de energías renovables (calderas de biomasa).
    • Tenga una vida útil larga.
    • Fácilmente reparable.
  • Valorar al momento de la compra las empresas fabricantes por sus prácticas responsables con el ambiente. Existen empresas que ya son reconocidas por contar con el ISO 14001, norma internacional que define un proceso para controlar y mejorar el rendimiento medioambiental de una organización. Quienes cuentan con la norma garantizan las buenas prácticas con el ambiente en la producción de los productos.
También y muy importante, utilice las Tres R´s: Reducir, Reutilizar y Reciclar

Al adquirir un bien estamos promoviendo la sustracción de recursos naturales que son utilizados como materias primas y generadores de energía para los procesos industriales. Por esto es importante que aprovechemos a su máxima expresión todos y cada uno de los productos consumidos, de tal forma que no sólo evitemos el derroche y la contaminación de la naturaleza, sino que obtengamos incluso importantes ahorros económicos.

Reducir, reutilizar y reciclar, desde un punto de vista pueden aplicarse cotidianamente en nuestros hogares o centros de trabajo, sobre todo al considerar que cerca del 30% de los residuos que generamos a nivel doméstico lo constituyen los envases y empaques de los productos que compramos.

En Costa Rica existen algunos programas de reciclaje de las municipalidades, escuelas y empresas privadas que sólo tendrán éxito en la medida en que los consumidores participemos activamente.

Los motivo a buscar en sus gobiernos locales y cantones lugares a los cuales dejar sus materiales de reciclaje, disminuyendo así la cantidad de productos que terminan por mala selección, en los botaderos de basura.

Para terminar y recalcar parte de lo que implica ser un consumidor responsable les comparto un video que muestra la evolución del "Homus Consumus a Homus Responsabilus", demasiado fácil de entender e ideal para compartir con los miembros del hogar, espero lo puedan compartir.