Por: Ligia Olvera 15 febrero
¿Qué prefiere?
¿Qué prefiere?

Los acontecimientos mundiales que se leen en las noticias preocupan.

Podemos sentir, cuando vemos las noticias, que la pobreza humana no tiene solución, que nada hará una diferencia. Hay que tener perspectiva porque si bien, el presidente norteamericano, por citar un ejemplo, podría causar enorme daño, hay otras fuerzas en el mundo.

La información que nos llega, tiene un sesgo, que consiste que, con frecuencia, se escogen y difuminan noticias para generar impacto y tráfico.

Y en ese contexto, no siempre las buenas noticias, son noticia.

¿Sabía usted que la expectativa de vida al nacer y el ingreso por persona ha aumentado en forma sostenida en el tiempo en la humanidad? Como humanidad estamos mucho mejor, no es cierto que el mundo es un desastre y que cada vez más niños morirán de hambre, enfermedad y violencia.

Si no está convencido, vea el siguiente video de Hans Rosling quien era un experto en el tema de salud pública en el mundo. Rosling, murió la semana pasada y ha sido reconocido por promover la exploración de datos para entender temas de desarrollo.

Hay muchas y muy buenas noticias, pero no les ponemos atención.

Dice Nicholas Kristof periodista del New York Times que los periodistas o quienes se dedican a labores humanitarias, han tal vez cometido el error de enfocarse mucho en la miseria humana, al punto de dejar la impresión de que estamos siempre peor.

¿Cuáles son buenas noticias?

1. Es una buena noticia el líder de la Iglesia católica hoy, no solo para quienes profesan la religión católica, sino para todos, es un líder sensato, de mente abierta, coherente e incluyente.

2. Es una buena noticia que descifrar el genoma humano nos acerca a la posibilidad de curar enfermedades que nunca imaginamos.

3. El Internet permite que mucho de conocimiento humano le llegue a cualquier persona que tenga un pequeño artefacto en su mano.

4. El número de democracias alrededor del mundo es el doble en los últimos 25 años.

Basta de darle tanta importancia a las malas noticias (no es sano), hay muchas y muy buenas noticias, solo que no las notamos.