La solución propuesta por el BCCR al problema de agencia del MONEX no es amigable con el mercado

Por:  23 diciembre, 2016

Para esta entrega teníamos pendiente 4 puntos, 1) mencionar cuáles intermediarios habían acaparado más divisas, 2) estimar cuánto se habían ganado por esto, 3) íbamos a hablar de las reformas que estaba implementando el BCCR y 4) propondríamos algunas ideas para corregir el problema que habíamos señalado.

Con los primeros dos puntos no vamos a tener problemas, vamos a saciar el morbo con información pública desde la SUGEF, sin embargo, vamos tener que alterar relativamente los puntos 3 y 4 debido a la reforma que implementó ayer el BCCR para solucionar el problema que habíamos señalado.

¿Quiénes se han dejado los dólares?

Del físico teórico, profesor, narrador y músico Richard Feynman aprendí que una forma para separar la ciencia de la pseudociencia es explicar algo que suena inteligente con vocabulario ordinario o sencillo, sin usar jerga o términos científicos, y ver si así aún tiene sentido.

Esta autocensura me obliga a nunca decir que algo es difícil, sin embargo, el trabajo necesario para estimar cuál es la posición cambiaria de los participantes no es un trabajo sencillo, ¡y debería serlo!

Los participantes diariamente tienen que enviar esa información al Central, la misma SUGEF la tiene, ¿por qué no la publican?

Bueno, mientras que en otras plazas tienen claro que los datos proporcionan a los participantes del mercado, y al público en general, información confiable y oportuna para evaluar la fortaleza financiera y la capacidad de recuperación de las instituciones bancarias, acá prefieren el oscurantismo. Si no me creen, pregunten por el índice de suficiencia patrimonial.

En 2001 Joseph Stiglitz, George Akerlof y Michael Spence recibieron el premio nobel de economía por su trabajo en este tema (análisis de los mercados con información asimétrica), a nuestros reguladores parece que no les ha llegado aún el resumen de estos trabajos siquiera.

A lo que vinimos. La siguiente tabla contiene el cambio acumulado en la posición de divisas de los primeros 10 participantes, ordenados de mayor a menor a junio del 2016, fecha de corte de nuestro análisis de balanza de pagos, hoy publican la balanza de pagos al III/16 por cierto. También se pueden observar los datos hasta noviembre anterior.

Cambio acumulado en posición cambiaria
Participante31/Mar/1630/Jun/1630/Sep/1630/Nov/16
BCR115,772,186

109,153,81886,266,527109,060,083

BAC16,205,41135,774,19460,475,6709,945,482

Popular12,088,29913,493,09813,937,80913,807,782
Prival6,880,15712,499,45513,645,76011,883,082
Promerica-359,1846,457,458-3,306,842-5,998,524
Coopenae1,424,9064,368,32313,601,61813,279,322
BCT-1,764,7913,976,0586,062,6087,479,004
Scotia5,629,9253,424,93355,400-896,195
Improsa-69,7532,632,3443,197,9214,516,089
Desyfin1,057,2571,278,6081,979,8061,877,804
Estos son números aproximados, que dependiendo del tipo de cambio que se utilice tendrán alguna variación -mínima- respecto a los que manejen el BCCR o la SUGEF. El tratamiento que hice de la Balanza de Comprobación de la SUGEF lo pueden ver aquí.

Como se puede observar, de los US$162 millones que señalamos en la parte I de esta saga que se habían dejado los intermediarios cambiarios en los primeros 6 meses del año, los primeros 4 participantes a esa fecha sobrepasaban ese aumento, incluso, el primer y segundo intermediario acapararon el 67% y 22% de esos dólares desaparecidos en términos netos del mercado cambiario, respectivamente.

¿Qué hay de malo en que alguien se deje unos dólares de más? En términos generales no debería haber mayor problema con eso, a menos que usted tenga el músculo suficiente para crear fricciones entre la oferta y demanda de divisas, fricciones que provoquen que el tipo de cambio -que es un precio- no refleje realmente la información que debe reflejar sobre la escasez o abundancia de divisas.

Y aquí es donde vino ayer la respuesta enérgica del Central, cito textualmente: "Existe evidencia de que en algunas fechas puntuales de 2016 hubo presiones en MONEX no consecuentes con las condiciones del mercado cambiario, en las que destacaron cambios en la posición de algunos intermediarios, requiriendo de la intervención del Banco Central en el MONEX".

¿Por qué algunos participantes hacían esto? ¡Porque se les permitía!, y además, tenían un incentivo enorme para que el tipo de cambio solo aumentara. Por ejemplo, si usted compra un dólar en ₡500 y el tipo de cambio sube a ₡550, su dólar ahora vale más colones.

Esto aunque para los dueños de los intermediario que consolidan sus números en dólares no significa mayor cosa, sí crea ganancias en colones, ganancias que le permiten a esos intermediarios crecer más el siguiente año, ya que esta valoración regulatoria se realiza en colones.

Si se trata de estimar las ganancias por valoración sumando las cuentas del catálogo de SUGEF 51800000, 53905000, 53906000 y 33202000, y restándole a esa suma las cuentas 41800000, 43903000 y 43904000, se puede llegar a una estimación gruesa de esas ganancias, aquí declaro que este ejercicio puede ser mejorado, y se recibe retroalimentación sobre qué agregar o eliminar para estimar mejor esto, información -repito- que nuestros reguladores sí tienen y no publican.

Usando esa aritmética, el participante que había acaparado más divisas en el primer semestre registraba ganancias por cerca de US$18,5 millones, el segundo por US$10,5 millones, el tercero por US$1,1 millón, y así sucesivamente. Ahí estaba el incentivo, y las leyes y los reglamentos lo permitían ... hasta anteayer.

El Central se sacude

"Malo, malo, malo" El descaro ya venía siendo muy evidente, y esta vez el Central sí quitó la ponchera. Durante los primeros 21 días de diciembre, a los intermediarios les habían entrado en términos netos poco más de US$6 millones. En la primer quincena entraron en términos netos US$115,8 millones, y del 16 al 21 de diciembre habían salido US$108,9 millones, sin embargo, de los US$115,8 millones que habían entrado a partir del 16 se volvieron a desaparecer unos dólaritos, y el Central tuvo que vender en MONEX US$62,7 millones para estabilizar el mercado.

¿Saben qué? Con la reforma implementada ayer, una buena parte de los dólares que los intermediarios se dejaron tendrán que ser devueltos, sí, algunos tendrán que vender en 5 días, un monto cercano a los US$62,7 millones, ¿hasta cuánto bajará el tipo de cambio en estos días? ¡Hasta dónde quiera el Central! ¿Ustedes se sacarían el clavo? En los gimnasios dicen que si no duele, no sirve.

Lo "no bueno" de la reforma

El Central va a obligar, aunque algunos abogados dicen que no puede hacerlo, a que todos los bancos tengan que cumplir una misma regla respecto a la posición propia autorizada en divisas.

La regla que está implementando el Central, BASILEA la ha sugerido para países que han experimentado fuertes depreciaciones, situación a la que no necesariamente debería estar expuesta Costa Rica, a menos que nos adentremos en una excursión socialista al estilo bolivariano. La transformación de nuestra economía al sector servicios es un punto que no debemos menospreciar.

La implementación de esta regla se haría durante el 2017 y 2018, e implicaría que los intermediarios cambiarios en su totalidad tenga que comprar de forma programada y gradual dólares, muchos dólares, eso sí, el Central también controlaría el tipo de cambio al que se realizarían esas compras, ¿cuánto subiría entonces el tipo de cambio en el mediano? Hasta donde el Central quiera, si es que quiere.

En los siguientes párrafos no voy a seguir a Feynman, así que la lectura puede sin problemas terminar aquí.

Cumplir la regla implementada por el Central implicaría un shock monetario negativo, que claramente el BCCR trataría de suavizar; haría que la ineficiencia del sistema financiero sea mayor, por el costo de oportunidad de esos dólares; podría empujar a una solución de esquina, toda la cartera de crédito en colones o toda en dólares; representa un incentivo para que los bancos que puedan hacerlo dividan -posiblemente únicamente de forma jurídica- su unidad de cambio y arbitraje de divisas de la de intermediación financiera, generando con esto mayores portillos (hecha la ley, hecha la trampa), recuerden las tarjetas de crédito; obligar a esa posición en divisas necesariamente requeriría un cambio en la forma de mediar la suficiencia patrimonial; y además, conlleva una decisión de definición del perfil de riesgo cambiario de todos los bancos, cuando alguien decide por todos, las cosas no siempre terminan bien.

Disminuir el cambio en la posición propia de divisas ha sido un paso en la dirección correcta, definir cuál debe ser la posición de todos no. Es necesario que el Central escuche al mercado respecto a esto último, con los cambios implementados respecto al cambio en la posición ese diálogo se puede dar sin mayores fricciones en el mercado cambiario, sin retroalimentación, la cura podría ser peor que la enfermedad.