Alcantarillado sanitario no ve la luz

Ejecución financiera del proyecto se inició en el 2007 y se proyecta conclusión de la obra para el 2022

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El Proyecto de Mejoramiento Ambiental del Área Metropolitana de San José, a cargo del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), representa una inversión cercana a los $347 millones.

Desdel 2007 se inició con la ejecución de las obras, pero ocho años después, el avance financiero es de tan solo el 23%.

Lo anterior se traduce en una conclusión del proyecto prevista para el 2022, cuando inicialmente se tenía previsto finalizar con los procesos el presente año.

Desembolsos no liberados a tiempo, aprobaciones del Poder Legislativo que no llegan y procesos licitatorios deficientes se enlistan como las principales explicaciones en esa lucha contra el tiempo.

Para el AyA, el atraso se explica por la suma de nuevos tramos al proyecto original y la contemplación de riesgos asociados a la obra.

“Esto responde a dar un tiempo realista, es importante mencionar que si algún riesgo no se materializa las obras se podrían ejecutar en un menor tiempo”, explicó Rafael Barbaza, director de la unidad técnica ambiental del AyA.

Al mismo tiempo, y en medio de beneficios sustentados, el proyecto ha tenido que enfrentar críticas ajenas a la ejecución de la obras. Por ejemplo, la inversión que deberán hacer las familias para ser parte del nuevo sistema.

El proyecto tiene por objetivo mejorar las condiciones ambientales de 11 cantones a nivel nacional, mediante la ampliación y rehabilitación del sistema de alcantarillado sanitario y la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales.

Obras en detalle

Son 13 las obras que contempla el proyecto que se financia en parte con créditos internacionales. Solo dos de ellas se reportan como finalizadas: La construcción y puesta en marcha de la planta de tratamiento Los Tajos y la tubería que lleva el agua residual hasta ese punto.

La planta fue inaugurada en setiembre pasado y recibirá las aguas residuales de los 11 cantones de la Gran Área Metropolitana (1.070.000 personas atendidas en su primera etapa).

En definitiva el AyA ampliará cuatro colectores y 21 subcolectores existentes. Así, se unirán 184 urbanizaciones (con red prevista): 64, por el colector Rivera; 13, por el Torres; 48, por María Aguilar y 59 por Tiribí.

Sin embargo, los avances de otras obras no son claros. Por ejemplo, para la red de la zona norte solo pudieron ser adjudicadas las líneas de alcantarillado del sector de Moravia y Coronado, otras debieron declararse desiertas, pues se ofertó un precio superior a estudios de mercado realizados por el AyA.

Beneficios visibles

Solo con la puesta en funcionamiento de la planta de tratamiento Los Tajos se libraría a varios ríos y quebradas de 38 toneladas de sólidos al día.

Además, las familias que ya están conectadas a la red –unas 140.000– dejarán de verter 4,40 toneladas diarias de sólidos suspendidos (incluidas 2,70 toneladas de materia orgánica). Es decir, se removerá la carga orgánica de las aguas en hasta un 40%.

“Los Tajos ayudaría a reducir el riesgo de enfermedades, malos olores y plagas, entre otros beneficios”, comentó Barboza.

Custionamientos extra

El trazo de la obra abarca 125.000 familias que deberán conectarse a la red de alcantarillado sanitario del AyA.

Para hacerlo, deberán disponer de entre ¢6.000 y ¢850.000, según varios factores ligados al momento de la construcción, de acuerdo con cálculos de la institución. “La red de alcantarillado no prosperará sin el compromiso ciudadano, eso es necesario de entender para avanzar”, agregó el funcionario.

Sostenbilidad y financiamiento