Por: Daniel Salazar Murillo 1 mayo, 2016

“A mí no me gustaría ver a un par de hombres ahí agarrados de la mano, o un par de mujeres que trabajen conmigo que tengan esa costumbre”, advierte el alcalde reelecto de Guácimo, Gerardo Fuentes, cuando se le pregunta si debería permitirse a las parejas homosexuales tener las mismas muestras de afecto en público que las heterosexuales.

“Tengo 59 años y se me hace difícil”, admite Gerardo Rojas, actual alcalde en Flores de Heredia. “No me agrada. Tienen que hacerlo en un lugar acondicionado para ellos”, sugiere.

Las respuestas de 74 de los 81 alcaldes electos para el periodo 2016-2020 acerca de temáticas sociales y de derechos humanos revelan tintes conservadores que polarizan a quienes dirigirán los cantones de Costa Rica.

“EF”

Casi la mitad de ellos (43%) se oponen a un Estado laico. Un 46% estaría en desacuerdo con que las personas homosexuales tengan muestras de afecto en público y hay una oposición rotunda (92%) al fumado de marihuana en espacios públicos. Otros prefieren, incluso, no comprometerse con una opinión.

Sin embargo, sí se muestran abiertos a cambios sociales cuando se refieran a las familias nucleares. Un 89% cree que las mujeres deberían poder amamantar en público y un 74% cree viable que los hombres cuenten con licencias de paternidad.

Todos los datos se desprenden de una encuesta aplicada por EF a los nuevos alcaldes y respondida por 74 de los 81 dirigentes que comenzarán sus labores a partir de esta primera semana de mayo.

“Valores tradicionales”

“Creo que los pocos valores que nos quedan se mantienen en nuestras iglesias”, juzga Roberto Zoch, nuevo alcalde de Moravia.

Zoch es uno de los 32 alcaldes opuestos a eliminar la religión católica de la Constitución Política para conformar un Estado laico.

Hay opiniones de todo tipo: siete aún no saben qué posición asumir sobre el tema e incluso algunos sugieren que sería positivo integrar otras religiones en la Carta Magna.

“No debería de ser la única”, valora Gerardo Ureña, de San Ramón. “Pero la religión católica ha permitido que funcionen una serie de valores”, agrega.

En el otro polo, 32 estarían de acuerdo en eliminar la religión de la Constitución.

Una división similar se observa hacia las muestras de afecto en público de personas homosexuales: un grupo de 34 afirman estar en desacuerdo con expresiones similares a las de los heterosexuales y otros dos aconsejan “recato” en sus muestras de afecto.

“La gran mayoría de respuestas suponen una polarización y eso podría estar ligado a un reflejo de nuestras discusiones en sociedad”, valora el politólogo Rotsay Rosales. “Este es un país donde ha venido creciendo la intolerencia política”.

Hacia el consumo de marihuana en espacios públicos, el rechazo es evidente: solo tres alcaldes se mostraron abiertos a la posibilidad, frente a la postura negativa de otros 68 representantes.

Fortalecer el “núcleo familiar”

Frente a la división en temáticas de cambio social, existen dos posibles transformaciones con las que los alcaldes electos estarían de acuerdo.

Solo cinco de los 74 consultados (Carrillo, Coto Brus, Aserrí, Palmares y Los Chiles) se opusieron a que las mujeres puedan amamantar en público y otros dos (Tarrazú y Flores) aconsejaron “recato”.

La apertura hacia un posible permiso de paternidad también marca a los nuevos alcaldes. Entre ellos, 39 estarían de acuerdo con un permiso similar al que tienen las mujeres y otros 16 afirman que estarían a favor de un permiso más breve.

Sin embargo, para el analista y politólogo Gustavo Araya, se trata de respuestas que continúan mostrando tintes conservadores.

“Su apuesta probablemente está basada en la idea de la familia nuclear”, comenta. “Esas políticas encuentran una aprobación casi absoluta, más por el conservadurismo, que por el derecho que podría asistir a la pareja de compartir y contribuir al bienestar del núcleo familiar”.

¿Y el marco jurídico?

Para la abogada y activista en pro de los derechos de la población LGTBI Larissa Arroyo, es preocupante que las respuestas de los alcaldes eviten apelar a la legalidad costarricense.

Solo uno de ellos (Johnny Araya, de San José) aclaró que el consumo de marihuana no es un delito, e incluso algunos afirman desconocer la existencia de leyes.

“No se si requiere una ley para eso”, comenta Asdrúbal Calvo, de Puntarenas cuando se le consulta si deberían permitirse las muestras de afecto entre las parejas homosexuales.

“Ellos desconocen la cancha en la que deberían andar o pueden moverse”, lamenta Arroyo. “Nadie puede alegar desconocimiento de la ley... Pero en sus casos es mucho más grave”.

A pesar de ello, la abogada valora que hay un marco de respeto positivo entre algunos de los alcaldes, que les permite separarse de sus opiniones personales.

“Hay que ser muy respetuoso de la diversidad”, comenta Luis Madrigal, de Puriscal. “Aunque no compartamos. No lo veo bien, pero hay que ser respetuosos”.

Metodología

EF contactó a los 81 alcaldes electos para aplicarles un cuestionario referente a temas de inmigración, educación, diversidad, ambiente, tecnología y recreación. Solo 74 respondieron a las consultas durante abril. Los analistas consultados para la elaboración de los artículos tuvieron acceso a los resultados previo a la entrevista con este medio.

Categorización: Las respuestas se categorizaron en “sí rotundo”, “sí parcial” (para opiniones positivas con limitaciones), “no asume postura”, “no parcial” (para opiniones negativas con excepciones), “no rotundo”, o “no sabe”.

Periodistas: María Fda. Cruz, Krissia Chacón, Andrea Rodríguez, Daniel Salazar y Eugenia Soto.

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