EMPRESARIOS RECLAMAN POR REFORMA EN FORO DE AMCHAM Y DELOITTE

Costo de electricidad afecta competitividad en Costa Rica

Acuerdo sector público-privado sobre necesidad de aumentar participación de cogeneradores no basta para facilitar impulso de reformas a la legislación.


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El costo de la energía eléctrica, en aumento desde el 2007, es uno de los elementos que le restan competitividad a las empresas costarricenses. Y no hay en el horizonte una salida para que la situación se revierta, al menos en el corto plazo.

Así lo concluyeron tres panelistas del sector público y privado durante el III foro de competitividad organizado por la Cámara de Comercio Costarricense-Norteamericana (Amcham) y la firma Deloitte.

Ronald Jiménez, presidente de la Asociación Costarricense de Grandes Consumidores de Energía (Acograce), manifestó que los precios que se cobran por centavo a los industriales costarricenses distan mucho de la competitividad que se busca.

La situación empeora cuando se comparan los precios con los que se aplican en otros países, con los que Costa Rica compite comercialmente. Mientras en Costa Rica se cobran 13 centavos de dólar por kilovatio, los industriales pagan 6,08 centavos en Estados Unidos y 10 centavos en México y Colombia.

Proyectos varados

Jiménez lamentó que mientras se da ese panorama a nivel de tarifas, el país está desaprovechando su capacidad de generación de electricidad con fuentes renovables como la hidroeléctrica, donde los proyectos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) han sufrido considerables retrasos, que han contribuido a aumentar la factura.

"El ICE salió a contratarles a los cogeneradores privados 120 megavatios y le llegaron ofertas por 300 megavatios. Es decir, sí tenemos capacidad de generación desde el sector privado y a precios más bajos, pues los empresarios ofrecieron el kilovatio entre 8 y 13 centavos de dólar al ICE", afirmó Jiménez.

Los empresarios grandes consumidores de energía también están preocupados por el panorama futuro. Mientras en otros países de la región en kilovatio instalado, es decir la construcción de plantas, cuesta entre $2.000 y $3.000, en Costa Rica el precio oscila entre los $4.000 y los $5.000, con proyecciones a costar hasta $7.000 en el proyecto Pirris.

"Los precios se mantuvieron competitivos para la industria hasta el 2006. Después las tarifas simplemente se han duplicado", dijo Jiménez con cierta alarma.

Energía para el desarrollo

El crecimiento en el consumo de electricidad está proyectado para un 4% al finalizar el 2012. Claudio Volio, presidente de la Asociación Costarricense de Productores de Energía (Acope), considera que con el fin de alcanzar el desarrollo económico el país debería estar en capacidad de ofrecer como mínimo entre un 6 y un 7% de crecimiento anual de la oferta eléctrica.

Empero, el empresario plantea el problema de que alcanzar ese crecimiento en un período de 10 años, implicaría una inversión de $10.000 millones que el ICE no está en capacidad de realizar.

Así, Volio concluye que es necesario desde ya realizar una reforma al sector eléctrico donde se suelten las amarras de la producción privada con el objetivo de llenar la demanda futura que se prevé en el país.

"Para el futuro se plantea que el ICE tendrá el 82% del peso de la generación eléctrica en dos proyectos, Reventazón y Pirris, y ambos no caminan del todo bien. Eso es peligroso", advirtió.

Según Volio el mejor negocio para el ICE es comprarles energía a los cogeneradores privados y distribuir el riesgo que implica la construcción de nuevos proyectos.

ICE reconoce problemas

En tanto, la entidad autónoma estatal reconoce que se ha quedado a la zaga con respecto a la demanda de energía que realiza el país.

La situación empeora cuando se valoran elementos como el cambio climático, que ha llevado al ICE a generar más electricidad con base en la quema de combustibles fósiles, lo cual dispara los costos y las facturas hacia arriba, gracias a elementos como los impuestos que pesan sobre los combustibles

Tal panorama choca con el objetivo del ICE de producir electricidad con fuentes propias y renovables para el 2021, cuando el país espera convertirse en carbono neutral.

Gravin Mayorga, gerente de Electricidad del ICE, sostuvo ante los empresarios que el país debe tomar una decisión con respecto al mercado eléctrico.

Empero, el panorama no tiene buena corriente. En el Parlamento están varadas dos iniciativas para abrir el mercado eléctrico a una mayor participación del sector privado, pero esas leyes de contingencia, pese a la urgencia, se enredaron en discusiones políticas y no técnicas que descargaron el avance de los temas, sin que se haya dado una ofensiva por parte del Poder Ejecutivo para sacarlas adelante.

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