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El Salvador: $102 millones para mejorar puertos

78 proyectos de modernización y restauración de puestos marinos y aéreos


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La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (Cepa) prepara un plan de inversión de $102 millones para ejecutar –de aquí a junio de 2014– 78 proyectos de modernización, restauración y reforzamiento de los puertos Acajutla y La Unión, así como el Aeropuerto Internacional El Salvador, sus tres activos estratégicos.

El plan se confirmó luego de que en junio pasado Roberto Kriette, presidente ejecutivo de TACA, criticara fuertemente al Gobierno por no tener un plan de expansión del aeropuerto, el cual “ le está quedando chiquito a la línea aérea”, afirmó.

Kriette dijo que él está dispuesto a construir su propia terminal de pasajeros aledañas a las mismas instalaciones aeroportuarias.

Del total, $56 millones se invertirán en la modernización de la terminal aérea, que incluye un food court en la terraza, reacondicionamiento de salas de espera, recarpeteo y nuevas luces de la pista y una nueva estación de radar, entre otras obras.

Con $10 millones adicionales de fondos propios se sustituirá el sistema de aires acondicionados, se incrementarán 5 nuevos puentes de abordaje, aumentarán las posiciones de aduanas, mejorarán el área de chequeo de pasajeros, instalarán nuevos ascensores, gradas eléctricas y las bandas portadoras de equipaje, entre otras remodelaciones.

Para reforzar la infraestructura de la terminal marítima de Acajutla se destinarán $25 millones y otros $11 millones para trabajos de mantenimiento y pequeñas mejoras al puerto de La Unión. El puerto comenzó a operar deficitariamente desde junio de 2010, luego de que pasara más de un año sin uso tras su inauguración en enero de 2009.

El anuncio del programa de inversiones lo realizó el presidente de la institución, Alberto Arene, quien destacó que los fondos provendrán posiblemente de dos fuentes, un crédito con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y la titularización de una parte de los flujos de ingresos anuales del aeródromo.

Por ahora dijo que están analizando las condiciones del crédito de $92 millones ofrecido por el BCIE, así como la emisión de títulos valores hasta por $56 millones pagaderos con los ingresos mensuales del aeropuerto. Ambas cifras se presentarán próximamente – por separado– Ricorp y Hencorp, las dos titularizadoras que existen en El Salvador.

La mejor opción

Por su parte, el asesor de la presidencia de Cepa, Carlos Federico Paredes, explicó que se decidirán por la opción de financiamiento que mejores condiciones de tasas de interés y plazos les otorgue.

El BCIE les ha ofrecido una tasa de interés variable del 5,9%, por lo que las ofertas –ya presentadas por las titularizadoras– deberán mejorar la postura del banco para firmar este mismo mes. La idea es que los fondos estén listos a más tardar en enero o febrero del próximo año, aclaró.

Paredes detalló que en caso de que la oferta de una titularizadora sea mejor que la del BCIE, contratarán con ella $56 millones de los flujos de ingresos brutos del aeropuerto, autorizados por la Asamblea Legislativa. Esta última condicionó su inversión exclusivamente a modernizar la terminal aérea.

De darse esta situación, los restantes $36 millones para completar el financiamiento externo de $92 millones se contratarán con el BCIE. La autónoma aportará $10 millones propios para totalizar los $102 millones de la inversión programada, detalló.

También aclaró que si las titularizadoras no ofrecen una menor tasa de interés para el financiamiento, entonces contratarán el préstamo de $92 millones con el BCIE, ya que esa entidad si les permitirá utilizar los parte de los recursos en rehabilitar el aeropuerto.

Sin embargo destacó que el BCIE ha establecido una condición en el contrato de préstamo (aún no firmado) que obligará a Cepa a pedirle permiso para obtener cualquier otro tipo de financiamiento– incluyendo la titularización– y que por esa razón el ente financiero centroamericano está tratando de dejarles una tasa fija, ya no variable, del 5,9%.

“Por eso es que tenemos que analizar bien las cosas, para no amarrarnos, y ellos (el BCIE) tienen que ver como bajan requerimientos para que puedan competir con las titularizadoras, y luego estas tienen que bajar la tasa”, explicó.

La intervención del sistema de Naciones Unidas va enfocada a convertirse en garante y darle credibilidad a las etapas de pre inversión, licitación, seguimiento y supervisión de la ejecución de los proyectos, además de motivar la participación de empresas de renombre internacional en las respectivas licitaciones.

Sostenbilidad y financiamiento