El inicio de un proyecto empresarial requiere de un proceso legal disciplinado

Por: Rafael González 22 febrero, 2014
 El emprendimiento debe tomar en cuenta los diferentes requisitos legales desde el inicio.
El emprendimiento debe tomar en cuenta los diferentes requisitos legales desde el inicio.

Las altas cifras de desempleo en el país podrían ser el motor para que surjan nuevos emprendimientos pero, por más pequeños que estos sean, el empresario responsable deberá tramitar diversos procedimientos o autorizaciones que dependerán de la idea de negocio.

Uno de los primeros pasos es determinar si la empresa será gestionada a través de su nombre –persona física– o el de una persona jurídica –sociedad anónima, o sociedad de responsabilidad limitada –.

Esta última sociedad, la jurídica, deberá constituirse ante un notario público e inscribirse en el Registro Nacional.

La persona física o jurídica tendrá la carga tributaria y debe incorporarse como contribuyente ante la Dirección General de Tributación Directa (DGT).

El negocio tendrá obligaciones de impuestos, de renta o de venta, dependiendo de la actividad que vaya a desarrollar. Este punto es de suma importancia, ya que la omisión de la inscripción, no presentación de declaración y/o no pago de impuestos, puede acarrearle sanciones de distinto grado, según sea la falta.

Dentro de las obligaciones tributarias, aparte del pago, se encuentra la actualización de datos (cuando sean variados), desinscripción de actividades, entrega de facturas y llevar registros contables, entre otros.

El emprendedor, posteriormente, deberá dirigirse al Área Rectora del Ministerio de Salud que corresponda a la ubicación del negocio para solicitar el funcionamiento del establecimiento. Esta entidad clasificará su actividad en agrícola, comercial, industrial o de servicios, según el caso. Para negocios de salud y afines, el certificado de habilitación es sustituido por el certificado de permiso sanitario de funcionamiento.

El Área Rectora valorará y clasificará el riesgo de la actividad del negocio entre “A” –mayor riesgo– y “C” –menor riesgo para la salud–.

El interesado podrá entonces solicitar la obtención de la patente municipal.

Este es un procedimiento que se realiza en la municipalidad de la localidad del negocio y autoriza al establecimiento a operar actividades lucrativas. Los requisitos pueden variar según el principio de autonomía de cada municipio.

Es de suma importancia recordar que, si va a tener trabajadores a su cargo, debe registrarse como patrono ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), e inscribir a los diferentes trabajadores en planilla.

Asimismo, deberá asegurar a cada trabajador contra los Riesgos del Trabajo ante el Instituto Nacional de Seguros (INS), el cual protegerá al empleado en caso de un accidente o enfermedad en el desempeño de su tarea.

Por último, si su negocio involucra la producción, importación y/o venta de alimentos, productos cosméticos, naturales, para higiene, equipo material biomédico, medicamentos, plaguicidas o químicos, necesitará un registro sanitario que autorice la comercialización, uso o consumo de dicho producto.

Durante este proceso es muy recomendable el acompañamiento de asesores legales y contables de confianza que puedan orientarle para emprender, de forma ordenada y en el marco de los requerimientos legales, todos los requisitos solicitados.

De esta manera evitará sanciones por incumplimiento o desconocimiento.